Ishmael


Capítulo 1.

La primera vez que leí el anuncio comencé a ahogarme, maldije un poco y arrojé el periódico al suelo. Como si eso no hubiera sido suficiente, lo comprimí con mis manos para arrojarlo al basurero de la cocina. Ya que estaba por ahí, me preparé un desayuno ligero y lo disfruté lentamente para tranquilizarme. Mientras comía, pensé en otras cosas completamente diferentes. Luego rescaté el diario del cesto y regresé a la sección de anuncios personales, sólo para ver que el maldito anuncio seguía ahí, tal y como la recordaba. Decía:

Maestro solicita alumno.
Debe tener un gran deseo de salvar al mundo.
Acudir personalmente.

¡Un gran deseo de salvar al mundo! cómo me gustaba eso. Era poderoso sin lugar a dudas. Un gran deseo de salvar al mundo, si eso era espléndido. Para el atardecer, unas doscientas personas de todas clases estarán formadas afuera de la dirección que indica el anuncio, listas para abandonar sus problemas mundanos por el gran privilegio de sentarse a los pies de un gran gurú, cuyo mensaje será que todos estaremos mejor si cada quien da la vuelta y da a su vecino un fuerte abrazo. Usted se preguntará: ¿porqué se indigna tanto este tipo?, ¿por que está tan amargado?. Y son preguntas justas. De hecho, preguntas que aún me hago a mi mismo. La respuesta se encuentra volviendo a un tiempo atrás, hace un par de décadas, cuando tenía la tonta noción de que lo que más debía hacer en el mundo era... encontrar un maestro. Es correcto, yo imaginaba que quería un maestro – necesitaba un maestro. Que me mostrara como uno puede uno ir por ahí, haciendo algo que podría ser llamado... salvar al mundo. Estúpido no? infantil, inútil, simplista. O tal vez solo fundamentalmente tonto. Para las personas que se manifiestan como normales en otros sentidos, se necesita de una explicación. Ocurrió de la siguiente manera. Durante las revueltas que ocurrieron en los años sesentas y setentas, yo era lo suficientemente grande apenas, como para entender lo que esos chicos tenían en mente – querían voltear al mundo de cabeza – y eran lo suficientemente jóvenes para creer que podrían tener éxito. Es verdad, cada mañana al abrir los ojos, esperaba ver que una nueva era había comenzado, que el cielo era de un azul más brillante y un pasto de un verde más intenso. Esperaba escuchar las risas en el aire y ver a las personas bailando en las calles, y no solo niños – todos!. No voy a disculparme por mi ridiculez; solo tienes que escuchar a las canciones de aquellos años para saber que no estaba solo.
 Luego un día, mientras me encontraba en mis 15 años, desperté y me di cuenta de que la nueva era nunca iba a llegar. La revuelta no había sido aplastada, sino que fue distorsionada a una postura de moda. ¿Puede ser que yo haya sido la única persona en el mundo quien se sintió desilusionada por esto? ¿Descorazonada por esto? Eso era lo que me parecía. Todos los demás parecían capaces de superarlo con una sonrisa cínica como diciendo: “Bueno, ¿realmente qué esperabas? Nunca ha habido nada más que esto y nunca habrá algo más que esto. Nadie esta aquí para salvar al mundo, porque nadie da un comino por el mundo, sólo eran un montón de niños haciendo ruido. Consigue un empleo, haz algo de dinero, trabaja hasta que cumplas sesenta años, luego múdate a Florida y muérete.” Yo no podía alejarme así, y en mi inocencia pensé que tenía que haber alguien afuera con una sabiduría desconocida, quien podría disipar mi ilusión y desánimo: un maestro. Bueno, por supuesto que no existía. No buscaba a un gurú o a un maestro de Kung Fu, o a un guía espiritual. No quería convertirme en hechicero o aprender el zen o iniciarme en la meditación o aprender a alinear mis chacras o a descubrir encarnaciones pasadas. Las artes y disciplinas de ese tipo son fundamentalmente egoístas; están diseñadas para beneficiar al alumno – no al mundo. Yo andaba tras algo completamente diferente, pero no se encontraba en las páginas de la sección amarilla o en cualquier lugar en donde lo buscara.
En “Jornada hacia el Este” de Herman Hesse, nunca averiguamos de que consiste la sabiduría de Leo. Esto es porque Hesse no podría decirnos lo que el mismo no conocía. El era como yo – solamente ansiaba que hubiera alguien en el mundo como Leo, alguien con un conocimiento secreto y una sabiduría por encima de la de él. De hecho, por supuesto, no existe un conocimiento secreto, nadie sabe nada que no pueda ser encontrado en algún rincón de cualquier biblioteca pública. Pero yo no lo sabía en ese entonces. Así que busqué. Tonto como suena ahora, busqué. En comparación, andar en búsqueda del santo grial suena más entendible. No le voy a hablar acerca de eso, es muy embarazoso. Busqué hasta que reaccioné. Deje de hacer un tonto de mi mismo, pero algo murió dentro de mi, algo que siempre me había gustado y admirado. En su lugar creció una cicatriz – una muy dura, pero también muy sensible. Y ahora, años después de haber renunciado a la búsqueda, me encontré con un anuncio charlatán en el periódico para el mismo joven soñador que era yo hace quince años. Pero esto aún no explica mi enojo, ¿o sí?. Intente lo siguiente: has estado enamorado de alguien por una década, de alguien que vagamente sabe que existes. Usted ha hecho todo, intentado todo para que esta persona vea que es usted una persona muy valiosa y estimable, y que su amor vale algo. Después, un día, usted abre el periódico para dar un vistazo a la sección de anuncios personales, y ahí se encuentra que su amor ha publicado un anuncio... buscando ha alguien lo suficientemente valioso para amar y ser amado.  Obviamente no se trata de lo mismo. Porqué habría de espera que este maestro desconocido me contactara a mí, en lugar de reclutar alumnos?. Por otra parte, si el maestro era un charlatán, como asumía, porqué querría que me contactara?. Olvídelo. Estaba siendo irracional. Sucede algunas veces... esta permitido.
Tenía que ir ahí por supuesto – tenía que satisfacer mi deseo de que solo fuera un fraude. Usted me entiende. Treinta segundos serían suficientes, una sola mirada, diez palabras fuera de su boca. Luego lo sabría. Podría ir a casa y olvidarlo por completo. Cuando llegué ahí, estaba sorprendido al encontrar que era un edificio de apariencia muy ordinaria, lleno de abogados, dentistas, agentes de viajes, un quiropráctico, y un investigador privado o dos. Estaba esperando algo un poco más extravagante; una enorme pirámide café con muros de paneles y ventanas cerradas quizá. Estaba en busca del cuarto 105, que encontré en el fondo del pasillo, donde una ventana conectaba con el callejón. La puerta esa simple, sin nada escrito en ella. La empujé y entré a una habitación grande y vacía. Este espacio atípico había sido creado al derribar divisiones interiores, cuyas marcas aún se podían distinguir en el suelo de madera. Esa era mi primera impresión; vacío. La segunda era olfativa; el lugar olía igual que un circo – no al circo, las jaulas de los animales; inconfundible pero no desagradable. Vi a mi alrededor. El cuarto no estaba enteramente vacío. Contra la pared del lado izquierdo, un pequeño librero portaba unos 30 o 40 volúmenes, principalmente de historia, prehistoria y antropología. Una silla exageradamente grande yacía en el centro, encarando a la pared de la derecha, y lucía como algo que los tipos de la mudanza habían olvidado. Sin duda alguna, estaba reservada para el maestro; sus pupilos podrían arrodillarse o sentarse en un semicírculo a sus pies. Y ¿en donde se encontraban esos alumnos, que según había predicho serían cientos de personas...? Acaso habían venido y desaparecido como los niños de Hamelin?.  Una película fina de polvo yacía imperturbable en el suelo, como desaprobando su elegancia. Había algo extraño acerca del cuarto, pero necesité dar otro vistazo para figurarme lo que se trataba. En la pared opuesta a la puerta, había dos ventanas largas y angostas, que dejaban entrar una débil luz proveniente del callejón; la pared de la derecha, común a la oficina de la puerta siguiente, estaba despejada. La pared de la derecha estaba perforada por una enorme ventana que daba para un cuarto adyacente, aún más pequeño que la que ocupaba. Me pregunté que objeto de vergüenza se exponía ahí, seguro al estar lejos de manos inquisitivas. Era un Yeti disecado, o pie grande; hecho de piel de gato y papél maché? era el cuerpo de un tripulante de ovnis, derribado por la guardia nacional antes de que pudiera entregar su mensaje sublime de las estrellas (“Somos hermanos. Sean buenos”)?.
Debido a la oscuridad, el vidrio en esta ventana era negro – opaco, reflexivo. No hice intento de ver más allá mientras me acercaba. Yo era el espectáculo que estaba bajo observación. Al llegar, procedí a mirar a mis propios ojos por un momento, luego enfoque hacia el interior del vidrio, y me encontré viendo a otro par de ojos. Caí hacia atrás, asombrado. Luego, al reconocer lo que había visto, caí de nuevo, ahora algo asustado. La criatura del otro lado era un gorila tamaño natural. Eso no dice nada por supuesto. Era terroríficamente enorme, un gigante, una piedra del Stonehenge. Su musculatura era alarmante, incluso cuando no la utilizaba en ninguna forma amenazante. Por el contrario, estaba sentado, reclinado plácidamente, mordisqueando delicadamente una rama delgada que cargaba en su mano izquierda como si fuera una vara. No sabía que decir. Usted será capaz de juzgar que tan preocupado estaba por este hecho: me parecía un deber el hablar – disculparme a mi mismo, explicar mi presencia, justificar mi intrusión, rogar el perdón a la criatura. Me sentí como un agresor por mirlo directamente a los ojos, pero estaba paralizado, indefenso. Podría mirar cualquier cosa en el mundo con excepción de su cara, más horrible que cualquier otra en el reino animal, debido a su similaridad con la nuestra, aún así, más noble que cualquier ideal griego de perfección. De hecho, no había ningún obstáculo entre nosotros. El panel de vidrio se hubiera partido como papel de seda si el lo hubiese tocado. Pero el parecía no tener la intención de hacerlo. El se sentó y me observó a los ojos, tocó su vara y esperó. No, no estaba esperando, simplemente estaba ahí, había estado ahí antes de que yo arribara y estará ahí cuando me halla ido. Tenía la sensación de que yo no era más importante para él, que una nube que pasa en el cielo mientras un pastor observa acostado en el prado. Al empezar a cesar el miedo, regresó mi conciencia acerca de la situación. Me dije a mi mismo que el maestro no se encontraba a la mano, que no había nada ahí que me detuviera, que debía ir a casa. Pero no me gustaba la idea de salir con el sentimiento de no haber logrado nada en absoluto. Miré alrededor, pensando que debía dejar una nota, si tan solo pudiera encontrar algo en donde escribir (y con qué) pero no había nada. Sin embargo, esta búsqueda, con el pensamiento de la comunicación escrita en la mente, trajo a mi atención algo que debí haber leído antes en el cuarto que está detrás del vidrio; era un signo o cartel pendiendo de la pared detrás del gorila. Decía lo siguiente:


      “CUANDO EL HOMBRE SE HAYA IDO, ¿HABRÁ ESPERANZA PARA EL GORILA?”


Este cartel me detuvo, o bien, el texto lo hizo. Las palabras son mi profesión; valoré el tamaño de estas y quería que se explicaran por si solas, que dejaran de ser ambiguas. Implicaba a caso que la esperanza para los gorilas yace en la extinción de la raza humana o en su supervivencia? Podría ser leído en ambas maneras. Era obviamente esa su intención, ser inexplicable. Me disgustó por esa razón, y por otra más: que parecía ser que esta magnífica criatura detrás del vidrio estaba siendo cautivo por ninguna otra razón más que servir como una especie de ilustración gráfica para este cartel. “Realmente deberías hacer algo al respecto”, me dije a mi mismo molesto. Luego agregué: “Sería mejor si te sientas y esperas un poco”. Escuché el eco de esa extraña premoción, como si fuese un fragmento de música que no podía identificar plenamente. Miré a la silla y me pregunté: sería mejor sentarme y esperar? Y si es así, por qué?. La respuesta llegó rápidamente: porque si te quedas, serás capaz de escuchar. Si, pensé, eso es innegable. Por ninguna razón en particular, levanté la vista a los ojos de mi acompañante bestial del cuarto siguiente. Como todo mundo sabe, los ojos hablan. Un par de extraños  pueden revelar sin ningún esfuerzo su interés mutuo en una sola mirada. Sus ojos hablaban, y yo entendía. Mis piernas temblaban, y difícilmente logré alcanzar la silla sin colapsarme. “Pero como?” dije, sin preocuparme por decir las palabras en voz baja. “¿Que importa?” replicó él, igualmente silencioso. “Así lo es, y nada más necesita ser dicho.” “Pero tu...” balbuceé. “Tú eres... “. Encontré que, al hallar la palabra, y sin ninguna otra que poner en su lugar, no podía decirlo. Después de un momento el asintió, como si reconociera mi dificultad. “Yo soy el maestro”. Por un momento nos observamos a los ojos y mi cabeza se sentía tan vacía como una lata. Luego el dijo: “¿Necesitas tiempo para tranquilizarte?”, “si” dije, hablando con mi mente por primera vez. El volteó su enorme cabeza para preguntarme con curiosidad “¿Te ayudaría escuchar mi historia?”, “sin duda que lo haría” contesté. “Pero antes – si vas a hacerlo – quisiera saber tu nombre”. El me miró por un momento sin contestar y (tanto como podía adivinar en ese momento) sin expresión. Luego el continuó como si no hubiese escuchado nada. “Nací en algún lugar de los bosques en el África ecuatorial del este” dijo él. “Nunca he hecho un esfuerzo por encontrar exactamente en donde y no veo razón para hacerlo ahora. ¿Conoces algo acerca de la caza de animales para zoológicos y circos?”. Lo miré y dije “no se nada acerca de la caza de animales”. “En una época, o al menos durante los años 30’s, el método comúnmente utilizado con los gorilas era el siguiente: al encontrar un grupo, los cazadores disparan a las hembras y recogen a los infantes que ven”. “Que terrible”, dije sin pensar. La criatura replicó con una mueca. “No guardo recuerdos sobre el evento – aunque tengo recuerdos sobre épocas más tempranas. En cualquier caso, los Jonson me vendieron al zoológico en alguna pequeña ciudad del noreste – no puedo decir cuál, porqué no tenía conciencia sobre ese tipo de cosas todavía. Ahí viví y crecí por muchos años”. El hizo una pausa y jugueteó con su rama por un momento, como si recolectara sus pensamientos.
En esos lugares (el prosiguió al último), donde los animales son simplemente atrapados, ellos son casi siempre más pensativos que sus primos en libertad. Esto es porque incluso el más insignificante de ellos no puede evitar el sentir que algo está muy mal con su estilo de vida. Cuando digo que son más pensativos, no quiero decir que adquieren la habilidad de razonar. Pero el tigre que ves desesperado en su jaula, recorriéndola una y otra vez, esta sin lugar a dudas preocupado con algo que un humano reconocería como un pensamiento. Y este pensamiento es una pregunta: ¿porqué?, “¿porqué, porqué, porqué?” se pregunta el tigre a si mismo, hora tras hora, día tras día, año tras año, mientras recorre el sendero infinito trazado detrás de las barras de su jaula. No puede analizar la pregunta o ahondar en ella. Si fueras capaz de, en alguna manera preguntarle “¿porqué qué?” sería incapaz de contestarte. Sin embargo, esta pregunta quema como una flama inagotable en su mente, inflingiendo un gran dolor que no disminuye hasta que la criatura entra en un letargo final que los cuidadores de animales de los zoológicos reconocen como un rechazo irreversible de la vida. Y por supuesto este cuestionamiento es algo que ningún tigre tiene en su hábitat normal. Hace mucho yo también comencé a preguntarme a mi mismo porqué. Siendo más avanzado cerebralmente que el tigre, era capaz de examinar que quería decir con esa pregunta, al menos en una manera rudimentaria. Recordaba un modo de vida diferente, que era, para aquellos que lo vivían, interesante y agradable. En contraste, esta vida era agonizantemente aburrida y nunca agradable. Así, al preguntarme porqué, trataba de figurarme porqué la vida debía de ser dividida en tal manera, la mitad de ella interesante y agradable, mientras que la otra mitad todo lo contrario. No tenía el concepto de que yo estaba cautivo, no se me había ocurrido que alguien me prevenía de tener una vida interesante y agradable. Cuando vi que no obtenía ninguna respuesta, empecé a considerar las diferencias entre los dos tipos de vida. La diferencia más fundamental era que cuando vivía en África yo era miembro de una familia – un tipo de familia que las personas de tu cultura no han desconocido por miles de años. Si los gorilas fueran capaces de expresarse, dirían que su familia es como una mano de la cual, ellos son uno de los dedos. Están completamente concientes de que están en una familia, pero muy poco concientes de ser individuos. Aquí en el zoológico había otros gorilas – pero no había una familia. Cinco dedos por separado no forman una mano.
Consideré el hecho de nuestra alimentación. Los niños humanos sueñan con una tierra en donde las montañas son de helado, los árboles de dulce y las piedras son bombones. Para un gorila, África es una tierra así. A donde sea que uno voltee, hay algo maravilloso que comer. Uno nunca piensa “Oh no, debo comenzar a buscar comida”. La comida está en todos lados, y uno la recoge casi inconscientemente, como cuando se respira el aire. De hecho, uno no piensa en la comida como algo diferente en lo absoluto. En lugar de ello, es como una música deliciosa que se escucha en todos lados mientras uno hace sus actividades del día. De hecho, alimentarme se convirtió en una actividad hasta que llegué al zoológico, donde a diario nos servían dos enormes raciones de comida desabrida.
Era al pensar en todos esos pequeños misterios, el como empezó mi vida interior de manera inadvertida.
Aunque naturalmente yo no tenía idea de eso, la gran depresión estaba tomando repercusiones en todos los aspectos de la vida en América. Los zoológicos eran obligados a economizar, reduciendo el número de animales que tenían que conservar y por lo tanto, reduciendo los gastos de cualquier tipo. Una gran cantidad de animales fueron simplemente sacrificados, ya que no había demanda en el sector privado de animales que no eran fáciles ni de conservar y que no eran muy llamativos o espectaculares. Las excepciones fueron, por supuesto, los grandes felinos y los primates. Para no hacer muy larga la historia, fui vendido al dueño de un circo ambulante que tenía un vagón vacío. Yo era un adolescente  grande e impresionante que, sin lugar a dudas, representaba una gran inversión a largo plazo. Podrás imaginar que la vida en un vagón es como vivir en cualquier otra jaula, pero este no es el caso de ninguna manera. Toma el ejemplo del contacto humano, por ejemplo. En el zoológico, todos los gorilas estaban concientes de nuestros visitantes humanos. Eran una curiosidad para nosotros, cuya observación valía la pena, de la manera en que las aves y las ardillas que merodean las casas pueden atraer la atención de una familia de humanos. Estaba claro que esas extrañas criaturas nos estaban observando, pero nunca se nos cruzó por la cabeza que habían venido con ese propósito en específico. En el circo, de cualquier manera, rápidamente llegué a una verdadera comprensión sobre ese fenómeno.
De hecho, mi educación en cuanto a este tema empezó desde el momento en que por primera vez me mostraron en exhibición. Un pequeño grupo de visitantes se acercaron a mi vagón y después de un momento empezaron a hablarme. Yo estaba sorprendido. En el zoológico, los visitantes se hablaban entre sí – nunca a nosotros. “Tal vez esas personas están confundidas”, me dije a mi mismo. “Tal vez me han confundido con uno de ellos.” Mi asombro y mi perplejidad crecieron cuando, uno después de otro, cada grupo que visitaba mi vagón se comportaba en esa misma manera. Simplemente no sabía que hacer con eso.
Esa noche, sin pensar en ello como tal, hice mi primer intento real de enfocar mis pensamientos en la solución de un problema. ¿Era posible, me preguntaba, que el cambio de mi ubicación me hubiera cambiado a mí de alguna manera? Yo no sentía que hubiera cambiado en algo, y ciertamente mi apariencia tampoco había cambiado en absoluto. Quizás, pensé, las personas que me visitaron ese día pertenecían a una especie diferente de aquellas que habían venido en el zoológico. Este razonamiento no me impresionó; los dos grupos eran idénticos en todo con  excepción de esto: unos hablaban entre ellos mismos y los otros me hablaban a mí. Incluso el sonido que emitían era el mismo. Tenía que ser algo más.
La noche siguiente ataqué mi problema de nuevo, razonando de la siguiente manera: si nada había cambiado en mí y nada había cambiado en ellos, entonces algo más debió haber cambiado. Yo soy el mismo, ellos son los mismos, por lo tanto, algo más no es lo mismo. Viendo la situación de esa manera, podía encontrar solo una respuesta: en el zoológico había muchos gorilas; aquí había solamente uno. Sentí la fuerza de esto pero no podía imaginarme porqué los visitantes se comportaban de una manera ante muchos gorilas y en otra diferente en la presencia de un solo gorila.
El día siguiente traté de poner más atención a lo que decían mis visitantes. Pronto noté que, aunque cada cosa que decían era diferente, había un sonido que ocurría repetidamente, y parecía ser con la intención de atraer mi atención. Por supuesto yo no era capaz de averiguar su significado; no poseía nada que pudiera servirme en encontrarlo.
El vagón que estaba a un lado del mío estaba ocupado por una chimpancé hembra con un infante, y yo ya había observado que los visitantes le hablaban a ella en la misma manera en que me hablaban a mí. También noté que ellos utilizaban un sonido diferente repetidamente para atraer su atención. En su vagón, los visitantes exclamaban, “Zsa – Zsa! Zsa – Zsa! Zsa – Zsa!”. En mi vagón, ellos decían, “Goliat! Goliat! Goliat!”.
Con pequeños pasos como ese, pronto entendí que esos sonidos, de manera misteriosa, estaban ligados directamente a nosotros, como individuos. Tu, que has tenido un nombre desde que naciste, y que probablemente piensas que incluso un perro está conciente de que tiene un nombre (lo cual es falso), no puedes imaginar la revolución que causó en mi percepción la adquisición de un nombre. No sería exagerado decir que realmente nací en ese momento – nacido como persona. De descubrir que yo tenía un nombre a descubrir que todo tiene un nombre no fue un gran salto. Podrías pensar que un animal encerrado tendría muy poca oportunidad para aprender el lenguaje de sus visitantes, pero no es así. Los circos atraen familias, y pronto descubrí que los padres se encuentran incesantemente iniciando a los pequeños en el arte del lenguaje: “Mira, Johnny, ahí está un pato! ¿Puedes decir pato? ¡P – a – t – o!, ¿sabes que es lo que dice un pato? Un pato dice quack quack!.
En un par de años ya era capaz de seguir la mayoría de las conversaciones sin dificultad, pero tenía muchos problemas para mantenerme escuchando y comprender todo al mismo tiempo. Sabía para ese entonces que yo era un gorila y que Zsa Zsa era un chimpancé. También sabía que todos los habitantes de los vagones eran animales. Pero no pude encontrar el significado de ser un animal; nuestros visitantes humanos se distinguían entre ellos de los animales claramente, pero yo era incapaz de entender porqué. Si entendía que es lo que nos hacía animales (y creo que lo entendía) no pude entender que los hacía a ellos no ser animales.
La razón de nuestro cautiverio ya no era un misterio, pues había escuchado la explicación que se daba a cientos de niños. Todos los animales del circo habían vivido originalmente en algo llamado “la naturaleza”, que se extendía por todo el mundo (sin saber lo que querían decir con el “mundo”). Habíamos sido apartados de la naturaleza y traídos a vivir juntos en un solo lugar, porque, por alguna extraña razón, la gente nos encontraba interesantes. Éramos encerrados en jaulas porque somos “salvajes” y “peligrosos” – termino que me confundía, porque evidentemente se referían a cualidades que yo contaba en mi mismo. Me refiero a que cuando los padres querían mostrar a sus hijos una criatura particularmente salvaje y peligrosa, apuntaban hacia mi vagón. Es verdad  que también apuntaban hacia los grandes felinos, pero como yo nunca había visto a un gran felino fuera de su jaula, eso no significaba mucho.
En suma, la vida en el circo era mejor que la vida en el zoológico, porque no era tan opresivamente aburrida. No se me ocurrió nunca tener rencor de mis cuidadores. Aunque ellos tenían un rango de movimiento mucho más amplio, ellos parecían tan atados al circo como el resto de nosotros, y yo no tenía idea de que tenían un estilo de vida completamente diferente en el exterior. Hubiera sido tan creíble como si se me ocurriera de repente la ley de Boyle, el que se me hubiera ocurrido que yo estaba siendo privado injustamente de un derecho que se tiene al nacer, como el derecho de vivir como yo quiera.
Quizá tres o cuatro años pasaron. Después, en un día lluvioso, cuando el lote estaba desierto, recibí un peculiar visitante; un hombre solitario, que parecía ser muy anciano, pero después aprendí que apenas tenía poco más de cuarenta años. Incluso su forma de acercarse era distinta. Se detuvo en la entrada del circo, observó metódicamente cada vagón mientras volteaba la cabeza y después se dirigió directamente a mi vagón. Se detuvo en la cuerda que detiene a los observadores, a unos cinco pies del vagón, plantó la punta de su bastón en el lodo, justo adelante de sus zapatos, y me miró detenidamente a los ojos.  Nunca me ha desconcertado la mirada de un ser humano, así que lo observé placidamente de vuelta. Me senté y el se mantuvo por algunos minutos sin moverse. Recuerdo haber sentido una inusual admiración por ese hombre, que tan estoicamente soportaba la lluvia que caía en su rostro y mojaba sus ropas. Al último se enderezó y se inclinó ante mí, como si hubiese llegado cuidadosamente a una conclusión acerca de mí. “Tu no eres Goliat” dijo. En eso, se dio vuelta y caminó de regreso sin mirar a su izquierda o derecha.
Yo estaba impactado, como te podrás imaginar. ¿No Goliat? ¿Que podía significar el no ser Goliat?. No se me ocurrió decir “¿Bueno, si no soy Goliat, entonces quien soy yo?. Un humano haría esa pregunta, porque sabría que, sea cual sea su nombre, el es seguramente alguien. Yo no. Por el contrario, me parecía que si yo no era Goliat, entonces no era absolutamente nadie. Aunque ese extraño jamás me había visto antes de ese día, nunca dudé por un momento de que hablaba con una autoridad incuestionable. Miles de personas me habían llamado por el nombre de Goliat –incluso aquellos que, como los trabajadores del circo, me conocían bien – pero eso claramente no contó nada. El extraño no había dicho “Tu nombre no es Goliat.” El dijo, “Tu no eres Goliat.” Había un mundo de diferencia. Lo que sentí (aunque no lo hubiera expresado de esta manera en ese entonces) , fue que mi percepción acerca de mi mismo había sido un engaño.
Me perdí en una clase de estado de fuga, no estando conciente ni inconsciente. Un empleado vino con comida, pero lo ignoré. Cayó la noche pero no dormí. La lluvia se detuvo y el sol se elevó sin que yo lo notara. Pronto, llegaron las usuales multitudes de visitantes que gritaban “Goliat! Goliat! Goliat!”, pero no presté atención.
Muchos días pasaron de esa manera. Luego una noche, luego de que habían cerrado el lugar, tomé un gran sorbo de mi tazón y pronto quedé dormido – un poderoso sedante había sido añadido al agua. Al amanecer, desperté en un lugar que no me era familiar. En principio, como era muy grande y con una forma muy extraña, no lo reconocí como jaula. De hecho, era circular, y abierta al aire en todos sus lados; como después entendí. Con excepción de una gran casa blanca que se hallaba cerca, me encontraba solo en la mitad de un atractivo parque, que según imaginaba, se extendía a los finales de la tierra.
No fue hace mucho antes que concebí una explicación para este extraño traslado: las personas que visitaban el circo tenían la esperanza de encontrar un gorila nombrado Goliat;  el como habían llegado a tener dicha esperanza no podía adivinarlo, pero ciertamente parecían tenerla; y cuando el dueño del circo aprendió que yo en realidad no era Goliat, el difícilmente podía continuar exhibiéndome como tal, por lo que no tuvo otra opción más que deshacerse de mi. No sabía si sentirme mal o bien al respecto; mi nuevo hogar era mucho más agradable que cualquier otro que haya tenido desde que dejé África, pero sin la estimulación diaria de las multitudes, se convertiría pronto en un lugar aún más aburrido que el zoológico, donde al menos tenía la compañía de otros gorilas. Me encontraba aún pensando al respecto cuando a media mañana, me di cuenta de que no estaba solo. Un hombre estaba parado justo detrás de las barras. Me acerqué cuidadosamente y me asombre al reconocerlo.
Como si volviéramos a reproducir nuestro encuentro previo, nos miramos a los ojos por varios minutos, yo sentado en mi jaula y el apoyándose en su bastón. Estando seco y vestido ligeramente, me di cuenta de que no era una persona anciana que había pensado. Su cara era larga y oscura y huesuda, sus ojos brillaban con una extraña intensidad, y su boca parecía expresar amargura. Al final, se inclinó, exactamente como la vez anterior y dijo: “Si, tenía razón. Tu no eres Goliat, tu eres Ishmael.” De nueva cuenta, como si todo lo que importaba había sido finalmente tratado, se volteó y se fue.
Y de nueva cuenta estaba impactado, pero esta vez por una sensación de profundo alivio. Aún más, que causó el que yo viviera como un impostor por tantos años había sido corregido por fin. Había sido completado como una persona – no de nuevo, sino por primera vez en realidad.
Me consumía la curiosidad que sentía por mi salvador. No pensé en asociarlo con mi cambio de lugar. Él era un ser superior para mí. Para una mente que está preparada para la mitología, el era el comienzo de el significado de Dios. El había tenido solamente dos breves intervenciones en mi vida, y ambas habían sido de una gran importancia, me habían transformado. Traté de encontrar un significado a esas dos apariciones, pero solo encontré más preguntas. Había ido este hombre al circo en búsqueda de Goliat o de mí? ¿Había venido por que esperaba que yo fuera Goliat o porque sospechaba que yo no lo era? ¿Cómo me pudo encontrar tan rápidamente en mi nueva locación?  No tenía idea de la cantidad de información que tienen los seres humanos; si era un conocimiento común el que yo me encontrara en el circo (como parecía serlo) ¿era también del conocimiento común el que me encuentre aquí?. A pesar de todas esas preguntas sin respuesta, el hecho abrumador que persistía era que esta asombrosa criatura me había visitado dos veces de una manera sin precedentes – como si fuera una persona. Estaba convencido que después de haber resuelto el asunto de mi identidad, el se borraría de mi vista para siempre; ¿que más podría haber aquí para él?.
Sin lugar a dudas, podrías suponer que todas esas asombrosas apercepciones eran solo vanas fantasías. Sin embargo, la verdad (como después la fui aprendiendo) no era mucho menos fantástica.
Mi benefactor era un saludable mercader judío de esta ciudad, un hombre llamado Walter Sokolow. El día en que me descubrió en el circo, el había estado caminando bajo la lluvia, en un tipo de tristeza suicida que había descendido sobre él unos meses antes, cuando descubrió que sin lugar a dudas, su familia entera había sido devorada por completo por el holocausto Nazi. Sus delirios lo condujeron al lugar en donde se había asentado un carnaval en el pueblo, y fue ahí sin ninguna idea en particular. Debido a la lluvia, la mayoría de las atracciones estaban cerradas, dándole al lugar un aire de abandono que concordaba con su melancolía. Al final fue al circo, en donde las mayores atracciones eran promocionadas por pinturas espeluznantes. Una de ella, más temible que las demás, mostraba al gorila Goliat portando el cuerpo destrozado de un nativo africano, como si se tratase de un arma.  Walter Sokolow, quizás creyendo que un gorila nombrado Goliat era un símbolo apto para el gigante Nazi que se estaba ocupando en ese entonces de aplastar a David, decidió que sería satisfactorio observar a tal monstruo detrás de las rejas.
El vino, se acercó a mi vagón, y al observar mis ojos, pronto comprendió que no tenía relación entre el monstruo sediento de sangre que mostraba la pintura – y claro está, tampoco con el filisteo que atormentaba a su raza. Encontró también que no le daba ninguna satisfacción el que yo me encontrara detrás de las barras. Por el contrario, en un gesto quijotesco de culpa y desafío, decidió rescatarme de mi jaula y convertirme en un espantoso substituto de la familia que no pudo rescatar de la jaula que era Europa. El dueño del lugar estuvo de acuerdo con venderme; incluso de acuerdo con permitir al señor Sokolow que contratara al cuidador que se había encargado de mí desde que llegué ahí. El dueño era realista; con la entrada inevitable del país en la guerra, espectáculos ambulantes como el suyo iban a extinguirse.
Luego de permitir que me asentara por un día en mis nuevos alrededores, el señor Sokolow regresó para empezar a tratarme. El quería que el cuidador le mostrara todo tenía que hacerse todo, desde mezclar mis alimentos hasta limpiar mi jaula. Le preguntó si creía que yo era peligroso. El cuidador, dijo que yo era como una pieza de maquinaria pesada – peligroso no por disposición, pero sí en base a mi tamaño y fortaleza.
Luego de una hora aproximadamente, el señor Sokolow hizo que el cuidador se alejara, y nos miramos el uno al otro en silencio por largo tiempo, como había ocurrido anteriormente. Finalmente – de mala gana, como si venciera alguna barrera interior – comenzó a hablarme, no en la manera en que hacían los visitantes de la feria, me hablaba como cuando uno habla con el viento, o las olas que se estrellan en la playa, profiriendo cosas que debía decir, pero que no debían ser escuchadas por nadie. Mientras el derramaba sus penas y auto-recriminaciones, gradualmente fue olvidando la necesidad de tener cuidado. Cuando ya había transcurrido una hora, el estaba recargado sobre mi jaula, tomando con la mano una de las barras. El estaba mirando el suelo, perdido en sus pensamientos, y yo aproveché esa oportunidad para expresar mi simpatía, alcanzándolo y rozando cuidadosamente  los nudillos de su mano. El se alejó, sorprendido y horrorizado, pero el mirar mis ojos se convenció de que mi gesto no era una amenaza.
    Alertado por esta experiencia, el comenzó a sospechar que yo poseía inteligencia en verdad, y algunas pruebas sencillas fueron suficientes para convencerse de ello. Habiendo probado que yo entendía sus palabras, el saltó a la conclusión (al igual que otros habían de concluir después, al trabajar con primates) que yo debía ser capaz de producir algunas propias. En breve, el decidió por enseñarme a hablar. Voy a pasar encima de los dolorosos y humillantes meses que siguieron. Ninguno de nosotros entendió que la dificultad era infinita, debido a que mi organismo no estaba equipado con lo apropiado para poder hablar. En ausencia de ese entendimiento, ambos trabajábamos con la esperanza de que el habla se habría de manifestar mágicamente en mí, si seguíamos perseverando. Pero finalmente, llegó el día en que yo no podía continuar, y en mi angustia por no ser capaz de decírselo , lo pensé con todo el poder mental que yo poseía. El estaba asombrado – al igual que yo al ver que había escuchado mi lamentación mental.
No te voy a agobiar con todos los pasos que ocurrieron en nuestro progreso, una vez que pudimos establecer una comunicación total entre nosotros, pues fácilmente podrás imaginarlas, creo yo.  Sobre la siguiente década, el me enseñó todo lo que el sabía acerca del mundo y el universo y la historia de la humanidad, y cuando mis preguntas iban más allá de su conocimiento, lo estudiábamos juntos. Y cuando mis estudios me llevaban más allá de sus propios intereses por fin, el alegremente se convirtió en mi investigador asistente, buscando libros e información en lugares que se encontraban por supuesto, fuera de mi alcance.
Con el nuevo interés en mi educación, lo cual absorbía su atención, mi benefactor pronto se olvidó de atormentarse así mismo con el remordimiento, y así fue recuperándose de su melancolía. Para cuando empezaban los años sesentas, yo era como un invitado que necesitaba muy poca atención de su anfitrión, por lo que el señor Sokolow comenzó a permitirse a sí mismo a ser redescubierto en círculos sociales, con el no impredecible resultado de que pronto se encontró en las manos de una joven mujer de cuarenta años que no veía razón alguna por la cuál el no podía ser un buen marido. De hecho, el no tenía aversión alguna al matrimonio, pero cometió un terrible error anticipado: decidió que nuestra relación especial debía mantenerse en secreto de su esposa. No era una decisión extraordinaria en esos tiempos, y yo no tenía la experiencia necesaria en esos asuntos como para reconocer el error que era. Yo fui movido de vuelta a la jaula, tan pronto como fuera renovada para satisfacer los civilizados hábitos que había adquirido. Desde el principio, de cualquier manera, la señora Sokolow me vio como una mascota peculiar y alarmante; por lo que comenzó a promover mi rápido desalojo. Afortunadamente, mi benefactor estaba acostumbrado a tener su propia manera de actuar y le hizo ver claramente que ella no podía hacer nada para cambiar la situación que él había creado para mí.
Unos momentos después de la boda, el me visitó para decirme que su esposa, como la Sara de Abraham,   iba pronto a darle un hijo.
“ Yo no anticipé nada de esto al llamarte Ishmael” me dijo. “Pero puedes estar seguro que no voy a dejar que te eche fuera de mi casa de la manera en que Sara echa tu propio nombre fuera de la casa de Abraham”. Sin embargo, le causó gracia decir que si se trataba de un niño, lo iba a nombrar Isaac. Los hechos resultaron de cualquier manera, que se trató de una niña, a la que nombraron Raquel.
En eso, Ismael se detuvo por largo rato, con los ojos cerrados, por lo que comencé a preguntarme si se había dormido. Pero finalmente, el continuó.
“Sabiamente o tontamente, mi benefactor decidió que yo sería el mentor de la niña, y (sabiamente o tontamente) yo estaba encantado de tener la oportunidad de complacerlo de esta manera. En los brazos de su padre, Raquel estuvo tanto tiempo conmigo como con su madre – que por supuesto no hizo nada para mejorar mi posición con esa persona. Debido a que yo era capaz de hablarle a ella en un lenguaje más directo que el hablado, yo podía aliviarla y divertirla cuando los demás no podían, y un lazo se desarrolló gradualmente entre nosotros que podría ser parecido al que existe entre gemelos idénticos – con la excepción de que yo era un hermano, mascota, tutor, y enfermero, todo en uno mismo.”
“La señora Sokolow esperaba el día en que Raquel empezaría la escuela, para que los nuevos intereses la hicieran una extraña para mí. Cuando este resultado no ocurrió, ella renovó su campaña para removerme de ahí, prediciendo que mi presencia iba a mermar el crecimiento social de la niña. Su crecimiento social se mantuvo intacto, de cualquier manera, incluso después de haber saltado no menos de tres grados escolares en la escuela elemental y un grado en el avanzado; ella consiguió una maestría en biología antes de su veinteavo cumpleaños. Sin embargo, luego de muchos años de ser frustrada en una cuestión que pertenecía al manejo de su propio hogar, la señora Sokolow no necesitaba ya ninguna razón en particular para desear que me fuera.”
“Cuando murió mi benefactor en 1985, Raquel se convirtió en mi protectora. No había razón alguna de mi permanencia en la jaula. Utilizando fondos destinados para este propósito en el testamento de su padre, Raquel me movió a un retiro que había sido preparado previamente.”
 Nuevamente, Ishmael se silenció por varios minutos. Luego continuó: “En los años que siguieron, nada funcionó como había sido planeado, o esperado. Yo no estaba contento con “retirarme” puesto que había pasado toda una vida de esa manera, ahora quería de alguna manera avanzar al centro de su cultura, y comencé a agotar la paciencia de mi nueva protectora al tratar de un arreglo molesto tras otro con el fin de lograr este objetivo. Al mismo tiempo, la señora Sokolow no estaba contenta con dejar las cosas como estaban y persuadió a la corte para que dividieran por la mitad los fondos que habían sido predestinados para mi soporte.”
“ No fue hasta 1989 que las cosas se aclararon por fin. En ese año, finalmente comprendí que mi vocación insatisfecha era la de enseñar – y finalmente ideé un sistema que podría permitir mi existencia en circunstancias tolerables en esta ciudad”.
El asintió para dejarme saber que este era el final de la historia – o todo lo que quería decirme acerca de ella.
Hay algunas ocasiones en que el tener muchas cosas que decir puede ser tan molesto como el tener muy pocas. Yo no pude pensar en una manera adecuada para tal historia. Finalmente hice una pregunta que no parecía ni más ni menos insulsa que la docena de otras en las cuales había pensado.
“¿Y has tenido anteriormente muchos alumnos?.”
“He tenido cuatro, y fracasé con todos ellos.”
“Oh. ¿Y porqué fracasaste?.”
El cerró sus ojos para pensar por un momento. “Fracasé porque sobreestimé la dificultad de lo que estaba tratando de enseñar – y por que no entendía suficientemente las mentes de mis alumnos”.
“Ya veo”, dije. “Y que es lo que tu enseñas?
Ishmael seleccionó una rama fresca de un apilamiento que se encontraba a su derecha., lo examinó brevemente, y luego comenzó a mordisquearlo, observando lánguidamente mis ojos. Finalmente me dijo, “En base a mi historia, en que materia dirías tu que estoy mejor capacitado para enseñar?”
Pestañeé y respondí que no sabía.
“Por supuesto que sabes. Mi materia es el cautiverio.
“¿Cautiverio?.”
“Es correcto.”
Me senté ahí por un minuto, luego dije: “Estoy tratando de figurarme que es lo que tiene que ver eso con salvar al mundo”.
Ishmael pensó por un momento. “¿Entre las personas de tu cultura, cuáles quieren destruir el mundo?”
“¿Cuáles quieren destruirlo? Que yo sepa, no hay nadie que específicamente quiera destruir el mundo.”
“Y sin embargo, lo destruyen, cada uno de ustedes. Cada uno de ustedes contribuye diariamente en la destrucción del mundo.”
“Si, así es.”
“Porqué no se detienen?”
Yo me encogí “francamente, no sabemos cómo.”
“Ustedes se encuentran cautivos dentro de un sistema de civilización que prácticamente los obliga a continuar destruyendo el mundo para poder vivir.”
“Sí, así parece ser.”
“Así que, ustedes están cautivos – y han hecho al mundo un cautivo de sí mismo. ¿Eso es lo que se encuentra en juego, no? – su cautiverio y el del mundo.”
“Si, así es. Es solo que nunca lo había pensado de esa manera.”
“¿Y tu también estás cautivo, no es así?”
“¿Cómo es eso?”
Ishmael sonrió, revelando una gran masa de dientes color marfil. Yo no tenía idea de que pudiera hacer eso, hasta ese entonces.
Yo dije: “Tengo la impresión de ser cautivo, pero no puedo explicar el porqué tengo esa impresión.”
“Hace algunos años – tu debías haber sido un niño, así que tal vez no lo recuerdes – muchas personas jóvenes de este país tenían la misma impresión. Ellos hicieron un ingenioso y desorganizado esfuerzo de escapar del cautiverio pero finalmente fracasó, porque nunca fueron capaces de encontrar las barras de la jaula. Si no puedes descubrir que es lo que te mantiene adentro, el deseo de salir se convierte pronto en confusión e ineficacia.”
“Si, ese es el sentido que tengo acerca de eso.”
Ishmael asintió.
“¿Pero de nuevo, como se relaciona eso con salvar al mundo?”
“El mundo no va a sobrevivir por mucho tiempo más, mientras la humanidad siga en cautiverio. ¿Necesito explicar eso?”
“No, al menos no a mí.”
“Yo pienso que hay muchos entre ustedes que estarían felices por liberar al mundo de su cautiverio”.
“Estoy de acuerdo.”
“Qué es lo que los previene a ellos de hacer esto?.”
“No lo sé.”
“Esto es lo que los previene: son incapaces de encontrar las barras de la jaula.”
“Si”, dije. “Lo veo.” Luego; “que hacemos ahora?”
Ishmael sonrió de nuevo.  “Como ya te conté la historia que explica como vine a estar aquí, quizá tu puedas hacer lo mismo.”
“A que te refieres?”
“Me refiero a que quizás puedas contarme una historia que explique el porqué tú llegaste a estar aquí.”
“Ah,” dije. “Dame un momento.”
“Puedes tener cualquier número de momentos,” replico gravemente.

“Cuando estaba en la universidad,” dije finalmente, “escribí un ensayo para una clase de filosofía. No recuerdo exactamente cuál era el objetivo – algo que ver con epistemología. Aquí esta lo que dije en el papel, aproximadamente: adivina qué? Los Nazis no perdieron la guerra después de todo. Ellos la ganaron y prosperaron. Ellos conquistaron el mundo y barrieron con el último de los judíos, egipcios, negros, hindúes y nativos americanos. Entonces, cuando acabaron con todos ellos, barrieron con los rusos, los polacos, los búlgaros, los serbios y los croatas. Después comenzaron con las Islas Polinesias y los Coreanos y los Chinos, los Japoneses y todos los asiáticos. Esto tomó mucho, mucho tiempo, pero cuando se hubo acabado todo eso, todos en el mundo era 100 porciento de raza aria, y ellos estuvieron todos muy, muy felices.
“Naturalmente los libros de texto en las escuelas acostumbraban ya no mencionar a ninguna otra raza mas que la aria, o ningún otro lenguaje más que el Alemán o cualquier otra religión que el Hitlerismo, o cualquier otro sistema político más que el nacional socialista.  No hubiera habido ningún motivo. Luego de algunas generaciones después de eso, nadie podría haber puesto algo diferente en los libros de texto incluso si lo hubiesen querido, porque ellos no conocerían algo diferente.
“Pero un día, dos jóvenes estudiantes se encontraban conversando en la universidad del nuevo Hidelberg, en Tokio. Ambos eran guapos, en la usual forma de ser de los arios, pero uno de ellos se veía vagamente preocupado e infeliz. Ese era Kurt. Su amigo dijo, “que ocurre, Kurt?” por que siempre estas con esa actitud?”. Kurt le dijo “Te voy a decir, Hans. Hay algo que me esta causando problemas – de manera muy profunda.” Su amigo preguntó de qué se trataba. “Es esto”, dijo Kurt. “No puedo quitarme la tonta sensación de que existe un pequeño asunto del cual nos han mentido.”
“Y así es como terminaba el ensayo”.
Ishmael asintió pensativamente. “Y qué es lo que piensa tu maestro acerca de eso?.”
“El quería saber si yo tenía la misma sensación  que Kurt. Cuando dije que así era, el quería saber lo que yo pensé que se nos había estado ocultando. Yo dije, “Como podría saberlo? Yo no soy mejor que el propio Kurt.” Por supuesto, el no creyó que yo estuviese siendo serio. El asumió que era solo un ejercicio de epistemología.”
“Y aún te preguntas si has sido engañado, o que te han mentido?”
“Si, pero no tan desesperadamente como en ese entonces.”
“No tan desesperadamente? Porqué es eso?”
“Porque he encontrado que, de manera práctica, eso no hace ninguna diferencia. Si nos han estado mintiendo, o no, aún así tenemos que levantarnos e ir a trabajar y pagar las cuentas y todo el resto.”
“A menos, por supuesto, que todos ustedes, comiencen a sospechar que les han estado mintiendo – y que todos encuentren de lo que se trataba la mentira.”
“A qué te refieres?”
“Si solo tú encontraras de que se trata la mentira, entonces estarías probablemente en lo correcto – no haría una gran diferencia. Pero si todos ustedes averiguaran  de que se trata esa mentira, eso podría hacer una gran diferencia en el mundo, sin duda alguna.”
“Es cierto.”
“Entonces, eso es lo que debemos desear.”
Comencé a preguntarle a qué era lo que se refería, pero el me detuvo con su rugosa mano de color negro, y me dijo: “Mañana.”
Esa noche fui a dar una caminata. Caminar por el hecho de hacerlo, es algo que rara vez hago. Dentro de mi apartamento, me sentía inexplicablemente ansioso. Necesitaba hablar con alguien, para ser tranquilizado. O quizá, necesitaba confesar mi pecado: estaba teniendo nuevamente impuros pensamientos acerca de salvar el mundo. O tal vez ninguna de ellas – tenía miedo de que hubiese sido un sueño. Por supuesto, considerando los eventos ocurridos durante el día, era posible que yo estuviese soñando. Algunas veces puedo volar en mis sueños, y cada vez me digo a mi mismo “al menos – esta ocurriendo en realidad y no en un sueño!.”
En cualquier caso, necesitaba hablar con alguien, y me encontraba solo. Esa es mi condición habitual, por elección – o al menos así me digo a mi mismo. Las relaciones personales superficiales, me son muy insatisfactorias., y pocas personas están deseosas de aceptar la carga y el riesgo que implica una amistad, según yo concibo de lo que debe ser una amistad.
Las personas dicen que estoy amargado, que soy un misántropo, a lo que les contesto que probablemente tienen razón. Las discusiones de cualquier tipo, en cualquier tema, siempre me han parecido una pérdida de tiempo.
La siguiente mañana, desperté y pensé: “Incluso, podría ser un sueño. Uno puede dormir en un sueño, incluso soñar dentro de un mismo sueño.” Al ir poniéndome a preparar el desayuno, comerlo y después bañarme, mi corazón latía furiosamente. Parecía estar diciendo, “como puedes pretender que no estas atemorizado?.”
El tiempo pasó. Maneje hacia el centro de la ciudad. El edificio seguía ahí. La Oficina al final del pasillo, en el primer piso, aún seguía ahí y aún estaba sin cerrar.
Cuando abrí la puerta, el intenso aroma de Ishmael vino hacia a mí como un rayo de luz. Tambaleándome, caminé hacia la silla y me senté.
Ishmael me estudió gravemente a través del oscuro cristal, como preguntándose su yo era lo suficientemente capaz de ser sujeto a una conversación seria. Cuando se decidió, comenzó sin ningún preámbulo de ningún tipo, y después aprendí que ese era su estilo usual.

Capítulo 2.

“Curiosamente”, dijo, “fue mi benefactor el que despertó en mi el interés en el tema de el cautiverio, y no mi propia condición. Como indiqué en lo que te narré ayer, el estaba obsesionado con los eventos que ocurrían en la Alemania Nazi.”
“Sí, eso es lo que entendí”.
“De tu historia acerca de Kurt y Hans ayer, asumo que eres un estudioso de las condiciones en que vivía el pueblo Alemán bajo el mandato de Adolf Hitler”.
“Estudioso? No, creo que no podría decir que soy tanto como un estudioso. He leído algunos libros conocidos- las memorias Speer,   Ascenso y Caída del Tercer Reich , y cosas así – y algunos estudios acerca de Hitler.”
“En ese caso, estoy seguro de que entiendes que el señor Sokolow ansiaba mostrarme que: no eran solo los judíos quienes estaban cautivos por Hitler. Toda la nación Alemana estaba cautiva, incluyendo a sus entusiastas seguidores. Algunos detestaban lo que él estaba haciendo, otros solo vacilaban a través de todo lo que ocurría como mejor podían, y algunos prosperaron positivamente gracias a lo que ocurrió – pero todos estaban cautivados por él.”
“Creo que veo lo que quieres decir.”
“Qué era lo que los mantenía cautivos?”
“Bueno... el terror, supongo.”
Ishmael sacudió su cabeza. “Debes haber visto películas acerca de los mítines que ocurrían antes de que iniciara la guerra, con cientos de miles de ellos cantando y aclamado como si fuesen uno solo. No era el terror lo que los llevó a esas festividades de unidad y poder.”
“Cierto. Entonces debería decir que era el carisma de Hitler.”
“El ciertamente poseía eso. Pero el carisma solo gana la atención de las personas. Una vez que tienes su atención, debes tener algo que decirles. Y qué tenía que decirles Hitler a la gente de Alemania?”
Pensé acerca de eso por unos momentos, sin ninguna convicción real. “Además de los negocios de los Judíos, no creo que pueda contestar esa pregunta.”
“Lo que tenía para decirles, era una historia.”
“Una historia?”
“Una historia en la que la raza aria, y la gente de Alemania en particular, habían sido privados de su justo lugar en el mundo, rebajados, humillados, violados y aplastados bajo la suela de los comunistas y judíos. Una historia en la cual, bajo el liderazgo de Adolf Hitler, la raza aria podría romper sus cadenas, vengarse de sus opresores, purificar a la humanidad y asumir su papel de raza suprema.”
“Cierto.”
“Puede parecer increíble para ti ahora, que cualquier persona pueda cautivarse por tales estupideces, pero luego de casi dos décadas de degradación y sufrimiento, luego de la primera guerra mundial, la gente de Alemania acepto fervorosamente tales ideas, y se reforzaba tal sentimiento, no solo a través de propaganda política, sino también con un intenso programa de “educación” de los jóvenes y también de los mayores.”
“Cierto.”
“Como decía, había muchos en Alemania que reconocieron tal historia como vieja mitología. Sin embargo, estaban cautivos debido a que la vasta mayoría alrededor de ellos pensaban que sonaba maravillosamente y estaban deseosos de dar sus propias vidas para convertirlo en realidad. Ves lo que trato de decir?”
“Creo que si. Incluso si no estaban cautivados personalmente por la historia, estaban igualmente cautivo como los demás, porque la gente de alrededor los hacía unos cautivos. Era como un animal que es arrastrado por una estampida.”
“Es correcto. Incluso si uno pensara que todo el asunto era una locura, tenías que hacer el papel que te tocaba, tenías que tomar ser de la historia. La única forma de evitarlo era escapando de Alemania.”
“Cierto.”
“Entiendes el porqué te estoy contando todo esto?”
“Creo que sí, pero no estoy seguro.”
“Te lo digo porque la gente de tu cultura se encuentra en una situación muy similar. Como las personas de la Alemania nazi, son cautivos de una historia.”
Me quedé sentado ahí, pestañeando por un momento. “No conozco esa historia”, dije finalmente.
“Quieres decir que nunca has oído de ella?”
“Así es”.
“Ishmael asintió. “Eso es porque no existe la necesidad de escucharla. No hay necesidad de nombrarla o discutirla. Cada uno de ustedes la conoce de corazón desde los seis o siete años. Negros y blancos, hombres y mujeres, ricos y pobres, cristianos y judíos, americanos y rusos, noruegos y chinos, todos la escuchan. Y la escuchan incesantemente, porque cada medio de propaganda, cada medio de educación la proclama incesantemente. Y oyéndola incesantemente, no tienen que escucharla. No hay necesidad de escucharla. Es siempre algo resonando en el fondo, así que no hay necesidad de ponerle atención. Como el ruido que se escucha de un motor distante que nunca se detiene; se convierte en un sonido que deja de ser escuchado.”
“Esto es muy interesante” le dije. “Pero es algo difícil de creer.”
Los ojos de Ishmael se cerraron ligeramente, con una sonrisa indulgente. “Creer no es necesario. Una vez que conoces la historia, la vas a escuchar en todos lados de tu cultura, y vas a estar sorprendido de que la gente alrededor de ti tampoco la escucha, pero toma parte de ella.”

“Ayer, me contaste que tenías la impresión de estar cautivo, atrapado. Bueno, pues tienes esa impresión debido a que existe una enorme presión sobre ti, para que tomes un lugar en la historia que tu cultura se encuentra representando en el mundo – cualquier lugar del mundo. La presión es ejercida en todo tipo de formas, todo tipo de niveles, pero es ejercida principalmente de la siguiente manera: aquellos que se rehúsan a  tomar un lugar, no consiguen alimentos.”
“Sí, así es.”
“Un alemán que no quisiera tomar parte de la historia contada por Hitler, tenía una opción: podía abandonar Alemania. Tú no tienes esa opción. A donde fueras en el mundo, encontrarías la misma historia siendo representada, y si no tomas un lugar en ella, no obtendrás alimentos.”
“Cierto.”
La Madre Cultura, te enseña así es como debe de ser. Con excepción de algunos miles de salvajes esparcidos por algunos lugares, todas las personas de la tierra se encuentran actualmente representando esa historia. Esa es la historia para la cual el hombre nació, y alejarse de ella es renunciar a la raza humana, aventurarse al olvido. Tu lugar es aquí, participando en esa historia, apoyando tu hombro a la gran rueda. Y como recompensa, serás alimentado. No existe “algo más.” Alejarse de esta historia es caer del borde del mundo. No existe una salida de ella, con excepción de la muerte.”
“Sí, eso es lo que parece.”
Ishmael hizo una pausa para pensar un poco. “Todo esto es sólo un prefacio para nuestro trabajo. Quería que lo escucharas porque pensé que debías tener al menos una vaga idea de lo que vas a aprender aquí.  Una vez que puedas discernir la voz de la Madre Cultura resonando en el fondo, contando su historia una y otra vez a las personas de tu cultura, nunca más vas a dejar de estar conciente de ella. Adonde sea que vayas por el resto de tu vida, estarás tentado a decir a las personas a tu alrededor, “como puedes escuchar esto y no reconocer lo que realmente es?” y si lo haces, las personas te van a ver de manera extraña y se preguntarán de qué rayos estas hablando. En otras palabras, si tomas esta travesía educacional conmigo, te vas a encontrar alienado de las personas a tu alrededor- amigos, familia, conocidos, etc.”
“Eso lo puedo soportar”, dije, y lo dejé continuar.

“Es mi más añorada e inalcanzable fantasía, la de viajar al menos por una ocasión en tu mundo, de la misma manera en que haces tú, libremente, sin interrupciones- salir a la calle y tomar un taxi para que me lleve a el aeropuerto, en donde pueda tomar un vuelo a Nueva York o Londres o Florencia. Gran parte de la fantasía consiste en hacer los preparativos del viaje, en elegir qué es lo que debería llevar en las maletas y que puedo dejar aquí, (Entiendes que por supuesto viajaría con un disfraz de humano). Si llevo demasiado, cargarlo por todos lados sería muy pesado; por otra parte, si cargo con pocas cosas, tendré que estar interrumpiendo mi plan de viaje para obtener esas cosas durante el camino- lo cual resultaría aún más cansado.”
“Cierto” dije, solo para mostrar concordancia.
“Eso es lo que vamos a hacer hoy: vamos a empacar una maleta para nuestro viaje. Voy a arrojar dentro de la maleta algunas cosas para no detenernos en un futuro a encontrarlas. Esas cosas van a significar muy poco o nada ahora. Solo voy a mostrártelas brevemente, y luego las pondré en la maleta. De esa manera, podrás reconocerla cuando las vuelva a sacar después.”
“De acuerdo.”
“Primero, algo de vocabulario. Vamos a tener algunos nombres, de manera que no tengamos que seguir hablando acerca de “la gente de tu cultura” y “las gentes de todas las demás culturas”. He utilizado diferentes nombres con varios alumnos, pero voy a intentar usar un nuevo par contigo. Seguramente conoces la expresión “Tómalo o déjalo.” Utilizándolas en este sentido, las palabras tomadores y dejadores tienen alguna fuerte connotación para ti?”
“No estoy seguro de lo que quieres decir.”
“Quiero decir, si llamo a un grupo Tomadores y al otro Dejadores, sonará esto a que quiero decir que unos son los buenos y los otros los malos?”
“No, suenan bastante neutrales para mí.”
“Bien, así que de ahora en adelante voy a llamar a la gente de tu cultura “Tomadores”, y la gente de todas las demás culturas “Dejadores”.”
 Repliqué a eso “tengo un problema con eso”
“Dilo.”
“No veo como puedas agrupar a todas las demás culturas del mundo en una sola categoría como esa.”
“Esta es la manera como se hace en tu cultura, excepto que ustedes usan un par de términos más conocidos y mucho menos neutrales que los que te dije. Ustedes se llaman a ustedes mismos civilizados y a todo el resto le llaman primitivos. Todos ustedes concuerdan con esos términos; quiero decir, que la gente de Londres y París y Bagdad y Seúl y Detroit y Buenos Aires y Toronto, todos saben que – aunque existan ciertas diferencias, todos son lo mismo por ser civilizados y distintos de la gente de la edad de piedra, esparcida en algunos lugares del mundo; consideran o reconocen que, aunque tengan diferencias, las personas de la edad de piedra son lo mismo por ser primitivos.”
“Si, es correcto.”
“Sería mejor si usáramos esos términos, civilizados y primitivos?
“Si, supongo que sí, pero solo porque estoy acostumbrado a ellas. Tomadores y dejadores está bien para mí.”

“Segundo: el mapa. Yo lo tengo. No tienes que memorizar la ruta. En otras palabras, no te preocupes si al final de cualquier día, de pronto te das cuenta de que no puedes recordar nada de lo que dije. Eso no importa. Es el viaje en sí, lo que te va a cambiar. Entiendes lo que quiero decir?”
“No estoy seguro”
Ishmael pensó por un momento. “Te voy a dar una idea general acerca de lo que vamos a ver, luego lo podrás entender”.
“De acuerdo.”
La Madre Cultura, cuya voz has estado escuchando desde el día en que naciste, te ha dado una explicación de cómo fue que las cosas llegaron a ser de esta manera. Lo sabes bien; todos en tu cultura lo saben bien. Pero esta explicación no te fue dada toda de una sola vez.  Nadie te ha sentado para decirte, “Así es como las cosas llegaron a ser de esta manera, empezando hace diez o quince billones de años hasta el día de hoy.” En lugar de eso, tú formaste esa explicación como un mosaico con millones de trocitos de información, presentada a ti de diferentes maneras por otros quienes comparten esa explicación. La formaste de las conversaciones con tus padres, de las caricaturas que veías en la televisión, las lecciones en la escuela, los libros de texto, los noticieros, películas, novelas, sermones, obras de teatro, periódico, y todo el resto. Me vas siguiendo?”
“Creo que sí.”
“Esta explicación de cómo fue que las cosas llegaron a ser de esta manera, es ambiente en tu cultura. Todos la conocen y todos la aceptan sin lugar a dudas.”
“De acuerdo.”
“Mientras hagamos nuestro viaje aquí, vamos a reexaminar las piezas clave de ese mosaico.  Las vamos a tomar fuera de tu mosaico y vamos a formar uno nuevo diferente. Una forma completamente diferente de explicar cómo las cosas llegaron a ser de esta manera.”
“Está bien.”
“Y cuando hallamos acabado, tendrás una percepción enteramente nueva acerca de el mundo y de todo lo que ha ocurrido en él. Y no va a importar al final si puedes recordar como fue ensamblada esa percepción. El propio viaje va a cambiarte, así que no debes preocuparte por memorizar la ruta que tomamos, para alcanzar ese cambio.
“Claro. Ahora entiendo lo que querías decir.”
“Tercero” dijo, “definiciones. Serán palabras que tendrán un significado especial en nuestro discurso aquí. La primera definición: historia. Una historia es un escenario interrelacionado con el hombre, el mundo y los dioses.”
“De acuerdo.”
“Segunda definición: actuar. Actuar una historia es vivir de tal forma en que se haga realidad una historia. En otras palabras, actuar una historia es tratar de convertirla en realidad. Reconoces que esto es lo que la gente de Alemania hacía bajo el mando de Hitler. Estaban tratando de hacer el Reich de mil años una realidad. Estaban tratando de hacer la historia que él les había contado, en realidad.”
“Cierto.”
“Tercera definición: cultura. Una cultura es un pueblo que actúa una historia.”
“Un pueblo que actúa una historia. Y una historia es... ?”
“Un escenario que interrelaciona al hombre, el mundo y los dioses.”
“De acuerdo. Así que estás diciendo que la gente de mi cultura esta actuando su propia historia acerca de el hombre, el mundo y los dioses.”
“Así es.”
“Pero aún no se de que trata la historia”.
“Lo harás. No te preocupes por eso. Por el momento, todo lo que debes saber es que dos historias fundamentalmente diferentes han sido actuadas aquí, durante la existencia del ser humano. Una comenzó a ser actuada aquí hace dos o tres millones de años por la gente a la que hemos llamado Dejadores, y es aún esta siendo actuada por ellos hoy, tan exitosamente como siempre. La otra comenzó a ser actuada aquí hace diez o doce mil años, por las personas que hemos denominado “Tomadores”, y esta aparentemente cerca de terminar en una catástrofe.”
“Ah”, dije, queriendo decir que no lo sabía.
Si la Madre Cultura fuera a dar un recuento de la historia humana utilizando estos términos, sería algo como esto: “Los Dejadores fueron el capítulo uno de la historia de la humanidad- un largo e insignificante capítulo. Su capítulo de la historia humana terminó hace diez mil años, con el nacimiento de la agricultura en el Este cercano. Este evento marcó el inicio de el capítulo dos, , el capítulo de los Tomadores. Es cierto que existen aún Tomadores viviendo en el mundo, pero son solo anacronismos, personas-fósiles que viven en el pasado, gente que simplemente no entiende que su capítulo en la historia de la humanidad se ha acabado.”
“Cierto.”
“Esta es la forma general de la historia de la humanidad, según es percibida por tu cultura:”
“Así lo diría yo.”
“Como llegarás a saber, lo que yo te digo es muy diferente de eso. Los Dejadores no son el capítulo uno de una historia en la cual los Tomadores son el capítulo dos.”
“Como lo dirías tu?”
“Yo lo diría muy diferente. Los Dejadores y los Tomadores están actuando en dos historias separadas, basadas en premisas completamente diferentes y contradictorias. Esto es algo que estaremos viendo después, así que no tienes que entenderlo justo en este instante”
“De acuerdo”.

Ishmael rasguñó un lado de su quijada, pensativamente. Desde mi lado del vidrio, no escuché nada de eso; en la imaginación sonó como una pala siendo arrastrada sobre grava.
“Creo que nuestra maleta está empacada, como dije, no espero que recuerdes todo lo que he dicho hoy. Cuando te vayas, probablemente todo se va a convertir en una gran enredo.”
“Te creo”, dije con convicción.
“Pero eso está bien. Si mañana saco algo de la maleta que haya sido puesto hoy, lo vas a reconocer instantáneamente, y eso es todo lo que importa.”
“De acuerdo. Me agrada escuchar eso.”
“ Hoy vamos a ser una sesión corta. El viaje comienza mañana. Mientras tanto, puedes usar el resto del día para deducir la historia que la gente de tu cultura ha estado actuando en el mundo, por los últimos diez mil años. Recuerdas de que se trata?”
“De que se trata?”
“Es acerca de el significado del mundo, intenciones divinas en el mundo, y acerca de el destino de la humanidad.”
“Bueno, puedo decirte varias historias acerca de esas cosas, pero no conozco a la que tu te refieres.”
“Es la historia que todos los miembros de tu cultura conocen y aceptan.”
“Creo que eso no me ayuda lo suficiente.”
“Tal vez ayude si te digo que es una historia explicatoria, algo así como “Como obtuvieron los elefantes su trompa” o “Como obtuvo el leopardo sus manchas.” “
“De acuerdo.”
“Y que es lo que supones que contiene dicha historia?”
“Dios, no tengo idea.”
“Deberías tenerlo claro, por lo que ya te he dicho hoy. Explica como las cosas llegaron a ser de esta manera. Desde el inicio hasta ahora.”
“Ya veo,” dije, y miré el exterior de la ventana por un momento. “No estoy seguro de conocer esa historia. Como dije, historias sí, pero no una sola historia.”
Ishmael digirió esto por un minuto o dos. “Uno de los alumnos que mencioné ayer, se sentía obligado a explicarme que era lo que ella estaba buscando, y ella dijo, “Porque nadie esta interesado en esto?” escucho a la gente hablar en la lavandería acerca del fin del mundo, y no más interesados que como si estuvieran comparando detergentes. La gente habla acerca de la destrucción de la capa de ozono y la muerte de todos los seres vivientes. Hablan acerca de la devastación de los bosques lluviosos, la contaminación mortal que nos acompañará por miles y millones de años, acerca de la desaparición de docenas de especies cada día, del fin de las propias especies. Y parecen estar completamente en calma.”
“Le dije a ella, ‘Eso es lo que quieres saber entonces- por que la gente no se interesa en la destrucción del planeta?’ Ella lo pensó por un momento y dijo, ‘No, eso ya lo sé. No lo están, porque creen en lo que se les ha dicho.’”
Dije, “si?”
“Qué se le ha dicho a la gente que evita que se alteren, que los mantiene en relativa calma cuando observan el daño catastrófico que se le inflinge al planeta?”
“No lo sé.”
“Ellos te han dicho una historia que lo explica todo. Te han dado una explicación de cómo llegaron a ser las cosas de esta manera, y eso evita que se alarmen. Esta explicación lo cubre todo, incluyendo el deterioro de la capa de ozono, la contaminación de los océanos, la destrucción de los bosques tropicales, incluso la extinción de la humanidad- y eso los satisface. O quizá sea más adecuado decir que eso los pacifica. Ellos ponen sus hombros a favor de la rueda durante el día, se idiotizan a ellos mismos con drogas o la televisión por la noche, y tratan de no pensar muy bien en el mundo que van a dejar a las futuras generaciones.”
“Cierto.”
“Tu mismo, recibiste la misma explicación de cómo las cosas llegaron a ser de esta manera, al igual que todos los demás- pero aparentemente, eso no te satisfizo. Lo has escuchado desde la infancia,  pero nunca pudiste tragártelo. Tienes la sensación de que algo ha sido dejado fuera, olvidado. Tienes la sensación de que te han mentido acerca de algo, y si pudieras, te gustaría saber lo que es- y eso es lo que haces en esta habitación.”
Déjame pensar acerca de eso por un segundo. Estas diciendo que esta historia explicatoria contiene las mentiras de las que hablaba en mi ensayo acerca de Hans y Kurt?”
“Así es, exactamente.”
“Esto enreda mi mente. No conozco tal historia. Ninguna historia.”
“Es una única historia, perfectamente unificada. Sólo tienes que pensar mitológicamente.”
“Qué?”
“Estoy hablando acerca de la mitología de tu cultura, por supuesto. Pensé que era obvio.”
“No lo era para mi.”
“Cualquier historia  que explique el significado del mundo, las intenciones de los dioses y el destino del hombre, tiende a ser mitología.”
“Podría ser, pero no estoy enterado de algo como eso. Tanto como sé, no hay nada en nuestra cultura que pueda ser llamado mitología, a menos que hables de la mitología Griega o la Romana, o algo así.”
“Hablo acerca de la mitología viviente. No almacenada en algún libro- almacenada en la mente de las personas de tu cultura, y siendo actuada en todo el mundo, incluso mientras estamos aquí sentados hablando acerca de eso.”
“De nuevo, tanto como yo sé, no hay nada de eso en nuestra cultura.”
Ishmael frunció la frente y me miro de manera exasperada. “Eso es porque piensas en mitología como en un juego de cuentos y fábulas. Los griegos no pensaban lo mismo de su mitología. Seguramente debes entender esto. Si pudieras hablar con un hombre de la Grecia de Homero, y le preguntaras acerca de los cuentos y fábulas que le contaba a sus niños acerca de los Dioses y héroes del pasado, no sabría de que es lo que estas hablando. Diría al igual que tu; ‘no hay nada de eso en nuestra cultura’. Un Romano te habría dicho lo mismo.”
“De acuerdo, pero eso no ayuda mucho.”
“Bueno, vamos a acortar la tarea. Esta historia, como cualquier otra, tiene un inicio, mitad y final. Cada una de esas partes es una historia de por sí. Antes de que nos vayamos mañana, ve si puedes encontrar el comienzo de la historia.”
“El comienzo de la historia.”
“Si. Piensa... antropológicamente.”
Reí a carcajadas. “Qué significa eso?”
“Si fueras un antropólogo que anduviera detrás de la historia que están actuando los aborígenes de Australia, esperarías escuchar una historia con un comienzo, una mitad y un final.”
“De acuerdo.”
“Y que es lo que esperarías como comienzo de la historia?”
“No tengo idea”.
“Claro que si, solo estás haciéndote el tonto.”
Me senté por un minuto, tratando de encontrar la manera de dejar de hacerme el tonto. “Ya sé”, dije al fin. “Supongo que lo que esperaría es su mito de la creación.”
“Por supuesto.”
“Pero no veo como eso ayuda.”
“Pues ayuda, porque lo que estas buscando es el mito de la creación de tu propia cultura.”
Lo miré tontamente. “Nosotros no tenemos un mito de la creación”, dije. “Eso es una certeza.”


































Capítulo 3

“Qué es eso?” dije cuando llegué a la mañana siguiente. Me refería a un objeto que se situaba en el brazo de mi silla.
“Qué es lo que parece?”
“Una audio grabadora.”
“Eso es exactamente lo que es.”
“Quiero decir, para qué está aquí?”
“Es para grabar en la posteridad los extraños cuentos de una cultura condenada, los cuales vienes a contarme ahora.”
Me reí por un momento y tomé asiento. “Me temo que aún no he encontrado ningun cuento extraño que contar.”
“Mi sugerencia de que observaras por un mito de la creación no fructificó?”
“Es que no tenemos un mito de la creación,” dije de nuevo. “A menos que te refieras a el que se encuentra en el Génesis.”
“No seas absurdo. Si un niño de primaria te invitara para que explicaras como empezó todo esto, le leerías el primer capítulo del Génesis a toda la clase?”
“Ciertamente no.”
“Entonces qué es lo que les contarías?”
“Podría contarles algo, pero no estoy seguro de que sea un mito.”
“Naturalmente no lo consideras un mito. Ningún mito de la creación es un mito para las personas que lo cuentan. Es solamente la historia.”
“De acuerdo, pero la historia de la cual hablo definitivamente no es un mito. Partes de ella aún son una interrogante, supongo, y también supongo que nuevas investigaciones harán ciertas correcciones en el futuro, pero ciertamente no es un mito.”
“Enciende la grabadora y comienza. Luego sabremos.”
Le di una mirada interrogativa. “Quieres decir que debo...”
“Decir la historia, es correcto.”
“No puedo simplemente empezar a decirla. Necesito algo de tiempo para recordar todo.”
“Hay tiempo de sobra. Es una cinta de noventa minutos.”
Encendí la grabadora, y cerré mis ojos por un momento.

“Todo comenzó hace mucho tiempo, unos diez o quince billones de años,” comencé unos minutos después. “No estoy al tanto de cuál es la teoría mas acertada, el estado estable o el big-bang, pero en ambos casos, el universo comenzó hace mucho tiempo.”
En ese punto abrí los ojos y miré a Ishmael especulativamente.
El me miró de igual manera y dijo, “Eso es todo? Esa es la historia?”
“No, solo estaba probando.” Cerré los ojos y comencé de nuevo.
“Y luego, no sé- supongo que hace unos seis o siete billones de años- nuestro sistema nació... tengo una imagen en la mente, de una enciclopedia infantil, que mostraba el nacimiento de los planetas, al menos, de cómo se cree que pasó todo. Luego, en los siguientes dos billones de años, se enfriaron y solidificaron... bueno veamos. La vida apareció en los químicos de los antiguos océanos hace qué- cinco billones de años?”
“Tres y medio o cuatro.”
“De acuerdo. Las bacterias, los microorganismos, evolucionaron en más grandes formas de vida, más complejas. La vida se esparció gradualmente a los suelos. No sé... animales que vivían en las playas... los anfibios. Los anfibios se movieron hacia la tierra y se convirtieron en reptiles. Los reptiles se convirtieron en mamíferos. Esto fue hace qué? Un billón de años?”
“Solo un cuarto de billón de años.”
“Está bien. De todos modos, los mamíferos.. no sé. Pequeñas criaturas en sus nidos- bajo los arbustos, en los árboles... de ellos surgieron los primates. Luego, no sé, quizás hace diez o quince millones de años- una parte de los primates abandonó los árboles y ... “ me quedé sin aire.
“Esto no es un examen” dijo Ishmael. “Solo di las líneas principales, la historia como comúnmente se conoce, como te la diría un chofer de autobús, un granjero o un senador.”
“De acuerdo,” dije, y cerré mis ojos de nuevo. “Bueno, una cosa trajo a la otra. Especies siguieron a otras especies, y finalmente apareció el hombre. Eso fue cuándo? Hace tres millones de años?”
“Tres parece ser cierto.”
“Bueno.”
“Eso es todo?”
“Creo que sí, principalmente.”
“La historia de la creación, como se es dicha en tu cultura.”
“Es correcto. Lo más que sabemos.”
Ishmael asintió y me dijo que apagara la grabadora. Luego se sentó, con una vista que retumbó a través del vidrio, como si fuese un volcán distante, cruzó sus brazos y me miró por un buen rato, una mirada inescrutable. “Y tu, una persona inteligente y moderadamente bien educada, dices que eso no es un mito.”
“Que tiene de mítico lo que dije?”
“No dije que hubiese algo mítico acerca de ella. Dije que es un mito.”
Reí nerviosamente. “Tal vez no sé a que te refieres con mito”.
“No me refiero a nada que tu no sepas ya. Estoy usando la palabra con su sentido ordinario.”
“Entonces no es un mito.”
“Ciertamente, es un mito. Escúchala.” Ishmael me ordenó que retrocediera la cinta y la reprodujera de nuevo.
Después de escucharla, me senté mirando pensativamente por un minuto o dos, para guardar la apariencia. Luego dije, “No es un mito. Puedes poner en un libro de ciencias de primaria, y no creo que exista que alguna escuela tenga problemas con ello- dejando a un lado a los Creacionistas.”
“Estoy completamente de acuerdo. No he dicho que la historia es ambiente en tu cultura? Los niños la aprenden de muchas maneras, incluyendo a los libros de ciencias.”
“Entonces que es lo que dices? Quieres decir que no son hechos veraces?”
“Esta lleno de hechos, por supuesto, pero su arreglo es puramente mítico.”
“No entiendo a que te refieres.”
“Obviamente has apagado tu mente. La Madre Cultura te ha mandado a dormir.”
Le di una mirada severa. “Quieres decir que la evolución es un mito?”
“No.”
“Dices que el hombre no evolucionó?”
“No.”
“Entonces que es?”
Ishmael me miro sonriendo. Luego encogió los hombros y alzó las cejas.
Lo miré por un momento y pensé: estoy siendo burlado por un gorila. Eso no ayudó.
“Córrela de nuevo” me dijo.
Cuando hubo terminado, dije “De acuerdo, escucho algo, la palabra apareció. Dije que el hombre finalmente apareció. Es eso?”
“No, no es nada así. No se trata de una sola palabra. Estaba claro por el contexto que la palabra apareció era solo un sinónimo de evolucionó.”
“Entonces de que rayos se trata?”
“Realmente me temo que no estas pensando. Has recitado una historia que has escuchada miles de veces, y ahora escuchas a la cultura madre mientras te susurra en el oído- ‘Eso, eso es mi niño, no hay nada que pensar, nada de que preocuparse, no te alarmes, no escuches al animal desagradable, esto no es un mito, nada de lo que te digo es un mito, así que no hay nada que pensar, nada de que preocuparse, solo escucha mi voz y ve a dormir, ve a dormir... ‘ “
Mordisqué mis labios por un momento, luego dije, “Eso no me ayuda.”
“De acuerdo.” dijo él. “Te voy a contar una historia, tal vez eso ayude.” Mordisqueó por un momento la rama que sostenía, cerró los ojos, y comenzó.

Esta historia (dijo Ishmael) toma lugar hace medio billón de años- una cantidad inconcebible de tiempo atrás, este planeta sería irreconocible para ti. Nada vivía en los suelos, más que el viento y el polvo. Ni siquiera algo de pasto se ondulaba con el viento, ningún grillo se escuchaba, ninguna ave cantaba en el cielo. Todas esas cosas vinieron decenas de millones de años después, en el futuro. Incluso los mares se encontraban quietos y en silencio, pues los vertebrados llegarían también decenas de millones después.
Pero por supuesto, había un antropólogo a la mano. Que clase de mundo podría existir sin aun antropólogo? Ahí estaba, de todas maneras, un antropólogo muy triste y desilusionado, pues había estado en todo el planeta buscando a alguien a quien interrogar, y todas las cintas de su mochila se encontraban en blanco. Pero un día que se encontraba caminando cerca del océano, vio lo que parecía una criatura viviente, arrastrándose en la arena. No era nada como para presumir, solo una especie de medusa, pero era el único prospecto que se había encontrado en todos sus viajes, así que se acercó a el.
Saludó a la criatura amigablemente y esta hizo lo mismo, y pronto se hicieron amigos. El antropólogo le explico tan bien como pudo, que era un estudioso de los estilos de vida y culturas, y le rogó a su nuevo amigo por información de ese tipo, a lo cual aceptó el ser. “Y ahora”, dijo por fin, “me gustaría grabar en tus propias palabras algunas de las historias que cuentan entre ustedes”
“Historias?” preguntó el otro.
“Tu sabes, como su mito de la creación, si es que tienen uno.”
“Que es eso?” pregunto la criatura.
“Oh, tu sabes,” replico el antropólogo, “el cuento que le dicen a sus niños acerca de los orígenes del mundo.”
 Bueno, en esto, la criatura se mostró indignada y replicó que su gente no tenía ningún cuento.
“No tienen una explicación para la creación entonces?”
“Ciertamente la tenemos,” contestó el otro. “Pero definitivamente no es un mito.”
“Oh, claro que no”, dijo el antropólogo, recordando finalmente su entrenamiento. “Estaré profundamente agradecido si lo compartes conmigo.”
“Muy bien” dio la criatura. “Pero quiero que entiendas que, como tú, somos personas estrictamente racionales, que no aceptan nada que no esté basado en la observación, la lógica y el método científico.”
“Por supuesto, claro” dijo el antropólogo.
Así que finalmente la criatura comenzó su historia. “El universo,” dijo, “nació hace mucho, mucho tiempo, quizá diez o quince billones de años. Nuestro sistema solar- esta estrella, este planeta y los demás- parecen haber nacido hace dos o tres billones de años. Por mucho tiempo, no había seres vivientes aquí. Pero luego de un billón de años, aproximadamente, la vida apareció.”
“Discúlpame” dijo el antropólogo. “Dices que la vida apareció. Donde ocurrió, de acuerdo a su mito- quiero decir, explicación científica?”
La criatura se veía confusa ante la pregunta y dijo: “Quieres decir en que lugar precisamente?”
“No. Quiero decir, ocurrió en la tierra o en el mar?”
“Tierra?” preguntó el otro, “Qué es la tierra?”
“Oh, tu sabes,” dijo él, señalando hacia la playa, “la expansión de tierra y rocas que comienza por ahí”
La criatura cambió ligeramente de color y dijo, “No puedo imaginar lo que dices. La arena y las rocas son solo el labio de el vasto tazón que sostiene al mar.”
“Ah si,” dijo el antropólogo, “ya te entiendo, continúa.”
“Muy bien, dijo el otro. “Por muchos millones de siglos, la vida en el mundo constaba meramente de microorganismos que flotaban en un brote químico. Pero poco a poco, formas más complejas aparecieron: los organismos unicelulares, las algas, los pólipos, etc.
“Pero finalmente”, dijo la criatura, adquiriendo un tono rosado, al llegar al clímax de su historia, “finalmente la medusa apareció!

Nada salió de mí por noventa segundos aproximadamente, con excepción de ondas de furia descontrolada. Luego dije, “Eso no es justo.”
“Qué quieres decir?”
“No se exactamente a que me refiero. Acabas de argumentar algo con tu historia, pero no se lo que es exactamente.”
“No lo sabes?”
“No, no lo sé.”
“Que quería decir la medusa cuando dijo: “Pero finalmente la medusa apareció’?”
“Quiso decir... que todo estaba diseñado para que ocurriera eso, que era el propósito final. Que los diez o quince billones de años de creación tenían el fin de dar vida a las medusas”
“Estoy de acuerdo. Y porqué tu historia acerca de la creación no termina con la aparición de la medusa?”
Reí disimuladamente. “Porque había más por venir además de la medusas”.
“Es correcto. La creación no terminó con las medusas. Aún faltaban por llegar los vertebrados, los anfibios, los reptiles, los mamíferos y por supuesto, finalmente el hombre.”
“Cierto.”
“Y así termina tu explicación sobre la creación, ‘Y finalmente el hombre apareció.’”
“Sí.”
“Lo que significa que...?”
“Significa que no había nada más por venir. Que la creación había llegado a su fin.”
“Todo estaba diseñado para que terminara así.”
“Sí.”
“Por supuesto. Todos en tu cultura saben esto. El pináculo se alcanzó con el hombre. No había nada más que crear.”
“Esa parece ser la asunción no pronunciada.”
“Ciertamente no siempre es no pronunciada. Las religiones de tu cultura no son reticentes acerca de ello. El hombre es el producto final de la creación. El hombre es la criatura por quien todo lo demás fue creada: el mundo, el sistema solar, esta galaxia, el universo entero.”
“Cierto.”
“Todos en tu cultura saben que el mundo no fue creado para las medusas, o el salmón o los gorilas. Fue creado para el hombre.”
“Así es.”
Ishmael me fijó con una mirada sardónica. “Y esto no es mitología?”
“Bueno... los hechos son hechos.”
“Ciertamente. Los hechos son hechos, incluso cuando son utilizados en la mitología. Pero que hay acerca del resto? Acaso todo el proceso cósmico de la creación terminó hace tres millones de años, justo aquí en este pequeño planeta, con la aparición del hombre?”
“No.”
“Todo el proceso planetario de la creación terminó hace tres millones de años terminó con la aparición de el hombre? Acaso la evolución se detuvo sólo porque el hombre ha llegado?”
“No, por supuesto que no.”
“Entonces, por qué lo dices de esa manera?”
“Supongo que lo dije de esa manera, porque es la manera en que se dice.”
“Esa es la manera en que se dice entre los Tomadores. Pero ciertamente, no es la única manera en que puede ser dicho.”
“De acuerdo, ahora lo veo. Como lo dirías tú?”
El asintió hacia el mundo afuera de si ventana. “Ves tu la menor evidencia, en cualquier lugar del universo, de que la creación llegó a su fin con la creación del ser humano? Ves la menor evidencia de que el hombre fuera el clímax que la creación buscaba desde el inicio?”
“No. Ni siquiera puedo imaginarme lo que podría ser el clímax de la creación.”
“Eso debe ser obvio. Si los astrofísicos pudieran reportar que el proceso creativo fundamental de el universo llegó a detenerse hace cinco billones de años, cuando nuestro sistema solar hizo su aparición, eso ofrecería al menos algo de soporte para estas nociones.”
“Si, ya veo a que te refieres.”
“O si los biólogos y paleontólogos pudieran reportar que la evolución de las especies se detuvo hace tres millones de años, con la aparición del hombre, esto sería sugestivo.”
“Sí.”
“Pero sabes que ninguna de esas cosas han ocurrido en realidad. Nada más lejos de la realidad. El universo continuó como antes, el planeta continuó como antes. La aparición del hombre no causó mayor conmoción que la de las medusas.”
“Cierto.”
Ishmael gesticuló hacia la audio grabadora. “Así que nos hemos dado cuenta de que la historia que dijiste es qué?”
Sonreí un momento, y luego dije: “Es un mito. Por increíble que parezca, es un mito.”
Te dije ayer que la historia que cuenta la gente de tu cultura se encuentra actuando es acerca del significado de el mundo, de las intenciones divinas en el mundo, y sobre el destino de la humanidad.”
“Sí.”
“Y de acuerdo a esta primera parte de la historia, cuál es el significado de el mundo?”
Lo pensé por un momento. “No veo como puede explicar el significado del mundo.”
“Cuando ibas por la mitad de tu historia, el foco de atención cambio, de ser el universo entero, a solamente el planeta tierra. Porqué?
“Porque este planeta estaba destinado a ser el lugar de nacimiento de la humanidad.”
“Por supuesto. Como dices, el nacimiento de el hombre era el evento central- ciertamente él evento central- en la historia del propio cosmos. Desde el nacimiento del hombre, el resto del universo deja de ser de interés, cesa de participar en el drama que se desenvuelve. Para esto, la tierra es suficiente; es el lugar de nacimiento y hogar del hombre, y ese es su significado. Los Tomadores consideran al mundo como una especie de sistema “soporte de vida”, como una máquina diseñada para producir y sostener la vida humana.”
“Sí, así es.”
“Cuando decías tu historia, naturalmente dejaste fuera cualquier mención sobre los dioses, porque no querías ser relacionado con la mitología. Como ya hemos establecido que no deja de ser un mito, no necesitas preocuparte por eso. Suponiendo que existe alguna agencia divina detrás de la creación, que puedes decirme acerca de las intenciones de Dios?”
“Bueno, básicamente, lo que tenían en mente cuando iniciaron, era el hombre. Hicieron el universo de tal manera que nuestra galaxia pudiera estar en él. Hicieron la galaxia, para que el sistema solar pudiera estar en el. Hicieron el sistema solar para que nuestro planeta pudiera estar en el y finalmente, hicieron el planeta, para que nosotros pudiéramos estar en él. Todo el asunto estaba hecho para que el hombre tuviera un pedazo de tierra o arena en donde pisar.”
“Y así es como generalmente se entiende en tu cultura- al menos por aquellos que asumen que el universo es una expresión de las intenciones divinas.”
“Si.”
“Obviamente, como el universo entero fue hecho para que el hombre pudiera ser hecho, el hombre debe ser una criatura de enorme importancia para los dioses. Pero esta parte de la historia no da una pista acerca de sus intenciones con él. Ellos deben tener algún destino especial en mente para él, pero eso no es revelado aquí.”
“Cierto.”

“Cada historia esta basada en una premisa, es el trabajo sobre una premisa. Como eres un escritor, estoy seguro de que sabes eso.”
“Sí.”
“Reconocerás este: dos niños de familias enemigas se enamoran.”
“Cierto. Romeo y Julieta.
“La historia que es actuada en el mundo por los Tomadores también tiene una premisa, la cual se halla implícita en la historia que me contaste hoy. Veamos si puedes decirme de que se trata.”
Cerré los ojos mientras pretendía que trabajaba duramente, cuando sabía que no tenía oportunidad de saberlo. “Me temo que no la veo.”
“La historia que los Dejadores han actuado en el mundo tiene una premisa completamente diferente, y sería imposible para ti descubrirla ahora. Pero deberías ser capaz de descubrir la premisa de tu propia historia. Es una simple noción y al mismo tiempo, la más poderosa de todas en la historia de la humanidad. No necesariamente la más benéfica, pero ciertamente la más poderosa. Tu historia entera, con todas sus maravillas y catástrofes, es el trabajo sobre una premisa.”
“Sinceramente, no puedo ni siquiera imaginarme a lo que estas llegando.”
“Piensa... mira, el mundo no fue hecho para las medusas, o sí?”
“No.”
“No fue hecho para las ranas, las liebres o los lagartos.”
“No.”
“Por supuesto que no. El mundo fue hecho para el hombre.”
“Es correcto.”
“Todos en tu cultura saben eso, no? incluso los ateos que juran que no existe un dios, saben que el mundo fue hecho para el hombre.”
“Sí, así lo creo.”
“De acuerdo. Esa es la premisa de su historia: El mundo fue hecho para el hombre.”
“No entenderlo muy bien. Quiero decir, no veo bien el porqué es una premisa.”
“La gente de tu cultura lo hizo una premisa- lo tomó como una premisa. Ellos dijeron: Que tal el mundo fue hecho para nosotros?”
“De acuerdo, continúa.”
“Piensa en las consecuencias de tomar eso como tu premisa: si el mundo fue hecho para ti, entonces qué?”
“Esta bien, veo a que te refieres. Yo pienso... si el mundo fue hecho para nosotros, entonces nos pertenece y podemos hacer lo que se nos antoje con el.”
“Exactamente. Eso es lo que ha estado ocurriendo aquí por los últimos diez mil años: ustedes han estado haciendo lo que se les antoja con el mundo. Y por supuesto, piensan seguir haciendo lo que se les antoja, puesto que toda el mundo les pertenece.”
“Sí,” dije, y pensé por un segundo. “ De hecho, es muy sorprendente. Quiero decir, lo escuchas cincuenta veces al día. La gente habla acerca de nuestro medio ambiente, nuestros mares, nuestro sistema solar. Incluso he escuchado hablar a las personas acerca de nuestros animales salvajes.”
“Y justo ayer, me aseguraste, con absoluta tranquilidad que no había nada en tu cultura que pudiese relacionarse ni remotamente con la mitología.”
“Cierto. Así dije.” Ishmael continuó mirándome morosamente. “Estaba equivocado,” le dije. “Qué mas quieres?”
“Asombro,” dijo él.
Asentí. “Estoy asombrado, de acuerdo. Es solo que no lo demuestro.”
“Debí haberte encontrado cuando tenías 17 años.”
Me encogí de hombros, como diciendo que desearía que así hubiese sido.

“Ayer te dije que tu historia te provee de una explicación del cómo las cosas llegaron a ser de esta manera.”
“Cierto.”
“Qué contribución hace a esa explicación la primera parte de tu historia?”
“Quieres decir... que contribución hace para explicar como las cosas llegaron a ser de la manera en que son ahora?”
“Es correcto.”
“Ni idea. No veo como puede hacer alguna contribución a ella.”
“Piensa. Las cosas hubiesen llegado a ser de la manera en que son ahora si el mundo hubiese sido hecho para las medusas?”
“No, no hubiese sido así.”
“Obviamente no. Si el mundo hubiese sido hecho para las medusas, las cosas serían completamente diferentes.”
“Así es. Pero no fue hecho para las medusas, fue hecho para el hombre.”
“Y esto explica parcialmente el cómo llegaron a ser las cosas de esta manera.
“Cierto. Es una manera tonta de culpar de todo a los dioses. Si ellos hubiesen hecho el mundo para las medusas, nada de esto hubiese pasado.”
“Exactamente” dijo Ishmael. “Estas comenzando a tener una idea.”

“Tienes la sensación ahora de que podrías encontrar las otras partes de esta historia- la mitad y el fin?”
Lo pensé por un momento. “Debería observar Nova, creo.
“Por qué?”
“Debo decir que si Nova estaba haciendo la historia de la creación, la historia que te conté hoy sería un resumen. Todo lo que tengo que hacer ahora, es averiguar como harían el resto.”
“Entonces esa es tu próxima tarea. Mañana quiero escuchar la mitad de la historia.”


















Capítulo 4

“De acuerdo” dije. “Creo que tengo la mitad y el final de la historia.”
Ishmael asintió y yo encendí la audio grabadora.
“Lo que hice fue iniciar con la premisa: El mundo fue hecho para el hombre. Luego me pregunté como podría escribir la historia como un tratado para Nova. Entonces escribí lo siguiente:
“El mundo fue hecho para el hombre, pero le tomó mucho, mucho tiempo, para averiguarlo. Por cerca de tres millones de años vivió a través del mundo como si este estuviese hecho para las medusas. Esto es, vivía como si fuera una criatura como cualquier otra, como si fuera un león o una águila.”
“Exactamente qué es lo que significa vivir como un león o una águila?”
“Significa... vivir a la merced del mundo. Significa vivir sin tener ningún control sobre el medio ambiente.”
“Ya veo. Continúa.”
“De acuerdo. En esta condición, el hombre no podría ser verdaderamente un hombre. No podía desarrollar una manera de vivir realmente humana- una manera que fuese distintivamente humana. Así que durante la etapa temprana de su existencia- de hecho- la mayor parte de su vida- el hombre solo anduvo ambulando por ahí, sin ir a ningún lado ni hacer nada.”
“Al ir en esta parte, había un problema clave que debía ser resuelto, y fue lo que me tomó mucho tiempo resolver: cuál era el problema. El hombre no podía llegar a ningún lugar viviendo como un león o como una águila, porque si no eres un león o una águila... Para poder lograr lo que fuese, el hombre tenía que establecerse en un solo lugar en donde pudiese trabajar, por decirlo así. Me refiero a que, era imposible para él ir más allá de cierto punto viviendo como cazador-recolector, siempre moviéndose de lugar en lugar, en busca de comida. Para ir mas halla de ese punto, tenía que asentarse, debía tener una base permanente desde donde él pudiese comenzar a dominar su ambiente.”
“De acuerdo. Por qué no? quiero decir, que era lo que lo detenía de hacerlo? Lo que lo detenía era el hecho de que si se asentaba en un solo lugar por algunas semanas, moriría de hambre. Como cazador-recolector, podría arrasar con el lugar y no quedaría nada que cazar o recolectar. Para lograr asentarse, el hombre tuvo que aprender una manipulación fundamental. Tuvo que aprender como manipular su medio ambiente, de tal manera que ese agotamiento de los alimentos no ocurriera. Tenía que manipularlo de tal manera que pudiera producir más alimentos para humanos. En otras palabras, tenía que convertirse en un agricultor.”
“Esto era el punto determinante. El mundo había sido hecho para el hombre, pero el era incapaz de tomar posesión de él, hasta que este problema quedara resuelto. Y finalmente lo resolvió hace diez mil años, durante el período de la fertilidad creciente. Este fue un gran momento- el más grande que ha tenido la humanidad hasta el momento. El hombre estaba al fin libre de todas esas restricciones que... las limitaciones de vivir de la caza y recolección habían mantenido al hombre detenido durante tres millones de años. Con la agricultura, esas limitaciones desaparecieron, y su ascenso fue meteórico. El asentamiento dio lugar a la división del trabajo. La división del trabajo dio lugar a la tecnología. Con el ascenso de la tecnología, llegó el trueque y el comercio. Eso trajo consigo a las matemáticas, la literatura, la ciencia, y todo el resto. Todo se encontraba encaminado finalmente, y el resto, como se dice, es historia.”
“Y eso es la mitad de la historia.”

“Muy impresionante,” dijo Ishmael. “Estoy seguro de que notaste que el “gran momento” que acabas de describir, fue de hecho, el nacimiento de tu cultura.”
“Si.”
“Debe ser señalado como quiera, que la noción de que la agricultura se esparció a través del mundo desde un único punto de origen no es correcto. Sin embargo, el  período de fertilidad creciente permanece siendo el legendario lugar de nacimiento de la agricultura, al menos en el oeste, y esto tiene especial importancia, que veremos más adelante.”
“De acuerdo.”
“La parte de la historia que fue contada ayer, reveló el significado de el mundo, según el punto de vista de los Tomadores: el mundo es un sistema diseñado para soportar la vida humana, una máquina diseñada para producir y sostener vidas humanas.”
“Lo que me contaste hoy, parece ser acerca del destino del ser humano. Obviamente no era parte del destino de el hombre, el vivir como un león o el águila.”
“Así es.”
“”Cuál es el destino del hombre entonces?”
“Hm,” dije. “Bueno. El destino del hombre es... alcanzar, realizar cosas grandiosas.”
“Entre los Tomadores, el destino del hombre es mucho más específico que eso.”
“Bueno, supongo que podrías decir que su destino era construir la civilización.”
“Piensa mitológicamente.”
“Me temo que no se como se hace eso.”
“Te lo voy a demostrar. Escucha.”
Y escuché.

“Como vimos ayer, la creación no estuvo completa cuando apareció la medusa o cuando lo hicieron los anfibios, o cuando los reptiles llegaron, ni siquiera cuando surgieron los mamíferos. De acuerdo con su mitología, se completo cuando apareció el hombre.”
“Cierto.”
“Porqué estaba incompleto el mundo y el universo sin el ser humano? Para qué necesitaba el mundo y el universo al hombre?
“No tengo la menor idea.”
“Bueno, piensa al respecto. Piensa como sería el mundo sin el ser humano, imagina al mundo sin el ser humano.”
“De acuerdo” dije, y cerré los ojos. Un par de minutos después, le dije que estaba imaginando al mundo sin el ser humano.
“Cómo es?”
“No sé. Es solamente el mundo.”
“Donde te encuentras?”
“A que te refieres?”
“Desde donde te encuentras observándolo?”
“Oh. Desde el cielo. Afuera del espacio.”
“Que haces ahí arriba?”
“No lo sé.”
“Porqué no estas abajo en la superficie?”
“No lo sé. Sin el hombre en el... solo soy un visitante, un intruso.”
“Bueno, baja a la superficie.”
“De acuerdo,” contesté, pero después de un minuto, le dije, “Esto es interesante. Preferiría no bajar ahí.”
“Porqué? Que hay ahí abajo?”
Yo reí. “La jungla esta ahí abajo.”
“Ya veo. Quieres decir, ‘la naturaleza, dientes y colmillos sangrientos... dragones enormes que se desgarran entre ellos mismos.’”
“Así es.”
“Y que ocurriría si fueras ahí abajo?”
“Sería una de las cosas que desgarran los dragones.”
Abrí los ojos a tiempo para ver que Ishmael asentía. “Y es en este punto, en que empezamos a ver donde encaja el hombre en el esquema divino. Los dioses no querían dejar que el mundo fuese una jungla, cierto?”
“Te refieres a nuestra mitología? si es así, es cierto.”
“Así que: sin el hombre, el mundo estaba inconcluso, era sólo naturaleza, colmillos sangrientos. Se encontraba en el caos, en un estado de anarquía primitiva.”
“Es cierto, exactamente así.”
“Así que necesitaba de qué?”
“Necesitaba a  alguien que viniera y... lo enderezara todo. Alguien que pusiera un poco de orden.”
“Y que clase de persona es la que endereza las cosas? Que clase de persona toma a la anarquía por la mano y la pone en orden?”
“Bueno... un jefe. Un rey.”
“Por supuesto. El mundo necesitaba un jefe. Necesitaba al hombre.”
“Sí.”
“Así que ahora tenemos una idea más clara acerca de lo que se trata esta historia: El mundo fue hecho para el hombre, y el hombre fue hecho para dominarlo.”
“Sí. Eso es muy obvio ahora. Todos entienden eso.”
“Y esto es qué?”
“Qué?”
“Es un hecho?”
“No.”
“Entonces que es?”
“Es mitología,” dije.
“De la cual no se puede hallar ningún rastro en tu cultura.”
“Así es.”
De nueva cuenta, Ishmael me miró de manera sombría a través del vidrio.
“Mira,” dije, luego de un momento. “Las cosas que me estas mostrando, lo que estas haciendo, es... va más allá de lo creíble. Lo sé. Pero simplemente no esta en mí el levantarme de la silla para arrodillarme y gritar, ‘Por dios, esto es increíble!’”
El arrugó la frente pensativamente por un momento, antes de decir: “cuál es tu problema entonces?”
El parecía tan genuinamente preocupado, que tuve que sonreír.
“Estoy congelado por dentro,” le dije. “Un iceberg.”
El agitó su cabeza, sintiendo lástima por mí.

“Regresando a nuestro tema... como decías, al hombre le tomó mucho, mucho tiempo averiguar el hecho de que su destino era obtener cosas más grandiosas que lo que obtendría viviendo como un león o una águila. Por tres millones de años, solamente fue parte de la anarquía, era solo una criatura más rodando en el lodo.”
“Cierto.”
“Fue solo hace diez mil años, que finalmente comprendió que su lugar no se hallaba el lodo. Tenía que levantarse a sí mismo de el lodo y enderezar las cosas.”
“Cierto.”
“Pero el mundo no se rindió fácilmente al dominio del hombre, o sí?”
“No.”
“No, el mundo lo desafió. Lo que el hombre construía, el viento y la lluvia lo derrumbaron. Los campos que trabajaba para sembrar, y sus villas, eran reclamados por la jungla. Las semillas que sembraba, eran tomadas por las aves. Lo que sembraba, era consumido por los insectos. Lo que almacenaba, robado por los roedores. Los animales que cuidaba y alimentaba, devorados por los lobos y zorros. Las montañas, los ríos, y el océano permanecían en su lugar, sin abrir brecha a su camino. Los terremotos, las inundaciones, los huracanes y las plagas no desaparecían con su voluntad.”
“Cierto.”
“El mundo no iba a rendirse fácilmente al dominio del hombre, así que el tuvo que hacerle qué a él?”
“A qué te refieres?”
“Si un rey llega a una ciudad que no obedece su voluntad, qué es lo que tiene que hacer?”
“Tiene que conquistarlo.”
“Por supuesto. Para convertirse en el amo de el mundo, el hombre tenía que conquistarlo primero.”
“Dios mío,” dije- casi cayéndome de la silla.
“Si?”
“Eso lo escucha uno cincuenta veces al día. Puedes encender la radio o la televisión y escucharlo a cada hora. El hombre conquistando los desiertos, el hombre conquistando el océano, el hombre conquistando el átomo, conquistando los elementos, conquistando el espacio.”
Ishmael sonrió. “No me creíste cuando dije que esta historia es ambiente en tu cultura. Ahora ves a lo que me refería. La mitología de tu cultura taladra tus oídos tan constantemente, que nadie le presta la menor atención. Por supuesto, el hombre esta conquistando el espacio y el átomo y los desiertos y el océano y los elementos. De acuerdo con tu mitología, para eso fue que nació.”
“Si. Todo queda claro ahora.”

“Ahora las primeras dos partes de la historia se han unido: el mundo fue hecho para el hombre, y el hombre fue hecho para conquistarlo y dominarlo. Y cómo contribuye la segunda parte de la historia en tu explicación del cómo llegaron a ser las cosas de esta manera?
“Déjame pensarlo.. de nueva cuenta, es una manera tonta de culpar a los dioses. Ellos hicieron al mundo para el hombre, y lo hicieron para que el hombre lo conquistara y lo gobernara- lo que eventualmente hizo. Y eso es como llegaron a ser las cosas de esta manera.”
“Desmenúzalo. Ve un poco más fondo.”
Cerré mis ojos y pensé un par de minutos, pero no llegué a nada.
Ishmael asintió hacia las ventanas. “Todo esto- todos sus triunfos y tragedias, todas sus maravillas y tragedias- son un resultado de... qué?”
Lo digerí por un momento, pero aún no podía ver a que quería llegar.
“Trata lo siguiente,” dijo Ishmael. “Las cosas no serían de esta manera si los dioses hubiesen querido que el hombre viviera como un león una águila, o sí?”
“No.”
“El destino del hombre era conquistar y gobernar el mundo. Así que las cosas llegaron a ser de esta manera como resultado directo de...?”
“El cumplimiento del destino del hombre.”
“Por supuesto. Y el tenía que cumplir su destino, no?”
“Si, absolutamente.”
“Así que, porque habríamos de preocuparnos?”
“Cierto, muy cierto.”
“De acuerdo a los Tomadores, todo esto es simplemente el precio de convertirse en humanos.”
“Como es eso?”
“No era posible convertirse en humanos por completo viviendo a lado de dragones o sí?”
“No.”
“Para ser completamente humanos, el hombre tenía que extraerse a sí mismo de la naturaleza. Y todo esto es el resultado. Según los Tomadores, los dioses  le dieron al hombre la misma opción que le dio a Aquiles: una vida breve llena de gloria o una larga y aburrida vida en la oscuridad. Y los Tomadores escogieron una breve vida llena de gloria.”
“Sí, ciertamente así es como se piensa. La gente sólo encoge los hombros y dice “Bueno, este es el precio que debía de pagarse por tener drenaje, aire acondicionado, calefacción, automóviles y todo el resto.’” Le di una mirada inquisitiva. “Y que es lo que dices?”
“Digo que el precio que han pagado no es el precio de convertirse en humanos. Ni siquiera el precio de tener las cosas que acabas de mencionar. Es sólo el precio de actuar una historia que caracteriza a la humanidad como enemigo del mundo.”











































Capítulo 5

“Tenemos el inicio y la mitad de la historia juntos,” dijo Ishmael, cuando empezamos el día siguiente. “El hombre se encuentra finalmente empezando a cumplir su destino. La conquista del mundo se encuentra en camino. Y cómo termina la historia?”
“Supongo que debí haber seguido esto ayer. Creo que ya perdí la pista de hacia dónde íbamos.”
“Quizá ayudaría escuchar cómo termina la segunda parte.”
“Buena idea.” Regresé la cinta por un minuto aproximadamente, y la volví a reproducir:
 “El hombre estaba al fin libre de todas esas restricciones que... las limitaciones de vivir de la caza y recolección habían mantenido al hombre detenido durante tres millones de años. Con la agricultura, esas limitaciones desaparecieron, y su ascenso fue meteórico. El asentamiento dio lugar a la división del trabajo. La división del trabajo dio lugar a la tecnología. Con el ascenso de la tecnología, llegó el trueque y el comercio. Eso trajo consigo a las matemáticas, la literatura, la ciencia, y todo el resto. Todo se encontraba encaminado finalmente, y el resto, como se dice, es historia.”
“Cierto,” dije. “De acuerdo. El destino del hombre era conquistar y gobernar el mundo, y esto es lo que ha hecho- casi. Aún no lo ha realizado por completo, y esto parece ser casi imposible de hacer. El problema es que en esa conquista del mundo por parte del hombre, ha devastado por si misma al mundo. Y, a pesar de todo lo que se ha conquistado, aún no hemos conquistado el conocimiento suficiente como para detener la devastación del planeta- o reparar los daños que se han ocasionado. Hemos derramado nuestros venenos en el mundo como si se tratase de un pozo sin fondo- y continuamos haciéndolo. Hemos agotado recursos irrecuperables, pensando que no se van a terminar- y continuamos agotándolos. Es difícil imaginar como el mundo podría sobrevivir por otro siglo bajo este abuso, pero nadie esta haciendo realmente algo acerca del problema. Es un problema que nuestros niños van a tener que resolver, o sus niños quizá.”
“Solamente una cosa puede salvarnos. Tenemos que incrementar nuestro dominio del mundo. Todo este daño ha llegado gracias a nuestro dominio de el mundo, pero tenemos que continuar la conquista, hasta que nuestro dominio sea absoluto.” Luego, cuando nos tengamos el control total, todo estará bien. Tendremos energía nuclear. No habrá contaminación. Podremos controlar la lluvia. Haremos crecer una espiga de trigo en un centímetro cuadrado. Convertiremos a los océanos en granjas. Controlaremos el clima- no habrá huracanes, ni tornados, ni inundaciones ni nevadas. Haremos que las nubes liberen el agua sobre la tierra, en lugar de dejarla caer inútilmente en los océanos. Todos los procesos de vida de este planeta estarán en donde deben pertenecer- en donde querían los dioses que estuvieran- en nuestras manos. Y vamos a manipularlos de la manera en que un programador manipula una computadora.”
“Ahí es en donde nos encontramos ahora. Tenemos que continuar la conquista. Y continuarla puede significar dos cosas; destruir el mundo o convertirlo en un paraíso- el paraíso que estaba destinado a ser dominado por el hombre.”
“Y si lo logramos- si finalmente logramos convertirnos en los amos absolutos de el mundo- entonces nada podrá detenernos. Luego nos moveremos a la era “Star Trek”. El hombre saldrá al espacio para conquistar y gobernar todo el universo. Y ese podría ser el último destino del hombre: conquistar y gobernar todo el universo. Así es de maravilloso el hombre.”
Para mi asombro, Ishmael recogió una de las ramas de su pila, y la ondeó ante mí como gesto entusiasta de aprobación. “De nueva cuenta, eso fue excelente,” dijo, mordisqueando una hoja de la rama.
“Pero comprendes, por supuesto, que si hubieses contado esta parte de la historia hace cien años- incluso hace cincuenta años- solo habrías hablado acerca del paraíso que habría de venir. La idea de que la conquista del mundo no sería benéfica, hubiese sido inconcebible para ti. Hasta hace tres o cuatro décadas, la gente de tu cultura no dudaba en que las cosas solo iban a continuar mejorando para siempre. No había un final del camino a la vista.”
“Así es.”
“Hay por ahí, como quiera, un elemento de la historia que has dejado fuera, y es necesaria para completar la explicación que da tu cultura de cómo las cosas llegaron a ser de esta manera.”
“Qué elemento es ese?”
“Creo que puedes figurártelo. Hasta ahora, lo que tenemos es lo siguiente: El mundo fue hecho para que el hombre lo conquistara y gobernara, y bajo el dominio del hombre estaba destinado a convertirse en un paraíso.” Esto fue claramente tiene que ser seguido por un ‘pero’. Siempre ha sido seguido de un ‘pero’.  Esto es porque los Tomadores siempre han percibido que el mundo se hallaba muy lejano de ser el paraíso que debía ser.”
“Cierto. Déjame ver... que tal esto: El mundo fue hecho para que el hombre lo conquistara y gobernara, pero su conquista se hizo más destructiva de lo que se esperaba.”
“No estas escuchando. El ‘pero’ era parte de la historia, desde mucho antes de que su conquista se hiciera globalmente destructiva. El ‘pero’ estaba ahí para explicar todas las fallas en su paraíso- la guerra, la brutalidad, la pobreza, la injusticia, la corrupción y la tiranía. Se encuentra ahí aún hoy, para explicar la infamia, la opresión, la proliferación de armas nucleares y la contaminación. Explica la segunda guerra mundial, y si llega a ocurrir, explicará la tercera guerra mundial.”
Lo miré sin tener idea.
“Es algo muy sabido. Un niño de primaria podría decirlo.”
“Estoy seguro de que tienes razón, pero aún no lo veo.”
“Vamos, piensa. Que fue lo que falló? Que es lo que siempre ha fallado? Bajo el dominio del hombre, el mundo debía convertirse en un paraíso, pero... “
“La gente lo arruinó.”
“Por supuesto. Y porqué lo arruinaron?”
“Porqué?”
“Lo arruinaron porque ellos no querían un paraíso?
“No. La manera en que se ve es... ellos estaban destinados a arruinarlo. Querían convertir el mundo en un paraíso, pero, siendo humanos, estaban destinados a arruinarlo.”
“Pero porqué? Porqué siendo humanos, estaban destinados a arruinarlo?”
“Es porque hay algo fundamentalmente erróneo en los humanos. Algo que definitivamente trabaja en contra de un paraíso. Algo que hace que la gente sea estúpida, destructiva, avara y la falta de visión.”
“Por supuesto. Todos en tu cultura saben esto. El hombre nació para convertir el mundo en un paraíso, pero trágicamente, nació con una falla. Y así, su paraíso siempre ha sido saboteado por la estupidez, la avaricia, la destructividad y la falta de visión.”
“Así es.”

Luego de tener segundos pensamientos, le di una mirada largamente incrédula. “Estas sugiriendo que esta explicación es falsa?”
Ishmael agitó su cabeza. “No tiene caso discutir la mitología. Hace mucho tiempo, la gente de tu cultura creía que el hogar del hombre era el centro del universo. El hombre era la razón por la cual había sido creado el universo en un principio, así que tenía sentido de que su hogar debía ser la capital del mismo. Los seguidores de Copérnico no discutieron eso. No señalaron a la gente diciendo ‘están equivocados’. Ellos señalaron al cielo y dijeron, ‘Miren lo que hay ahí realmente.’”
“No creo saber a donde quieres llegar.”
“Como fue que los Tomadores llegaron a la conclusión de que había algo fundamentalmente erróneo con los humanos? Cuál fue la evidencia?”
“No lo sé.”
“Creo que estas cegándote a propósito. Ellos estaban mirando la evidencia de la historia de la humanidad.”
“Cierto.”
“Y cuando inició la historia de la humanidad?”
“Bueno, hace tres millones de años.”
Ishmael me miró disgustado. “Esos tres millones de años solamente fueron agregados hasta hace poco tiempo, como bien debes saber. Antes de eso, se asumía universalmente que la historia humana inició cuando?”
“Bueno, hace unos cuantos miles de años.”
“Por supuesto. De hecho, entre la gente de tu cultura, se asumía que toda la historia de la humanidad era la historia de su cultura. Nadie tenía la menor sospecha de que la vida humana se extendía más allá de su reinado.”
“Así es.”
“Así que cuando la gente de tu cultura concluyó que había algo fundamentalmente erróneo con los humanos, en qué evidencia se estaban basando?”
“En la evidencia de su propia historia.”
“Exactamente. Estaban mirando solamente el 0.5 % de la evidencia, tomada de una sola cultura. Una muestra nada razonable como para establecer una conclusión tan importante.”
“Cierto.”
“No existe nada fundamentalmente erróneo con la gente. Actuando una historia que los coloque en concordia con el mundo, ellos vivirán cordialmente con el mundo. Pero actuando una historia que los coloque en contra del mundo, como hace la suya, entonces vivirán en contra del mundo. Actuando una historia en la cual ellos los dueños del mundo, hará que ellos actúen  como si fueran los dueños del mundo. Y, actuando una historia en la cual el mundo es un enemigo que debe ser conquistado, ellos lo conquistarán como a un enemigo, y un día, inevitablemente, el enemigo caerá herido de muerte a sus pies, tal y como se encuentra el mundo ahora.”
“Hace algunos días,” dijo Ishmael,” te describí su explicación de el cómo llegaron a ser las cosas de esta manera como un mosaico. Lo que has visto hasta ahora es el dibujo del mosaico- el contorno de la imagen. No vamos a completar el dibujo aquí. Eso es algo que vas a poder hacer fácilmente cuando hayamos acabado.”
“De acuerdo.”
“De todas maneras, un elemento principal de el dibujo debe ser analizado antes de continuar... una de las más notables características de la cultura de los Tomadores, es su apasionada e inamovible dependencia que tienen por los profetas. La influencia que tienen de personas como Moisés, Gautama, Buda, Confucio, Jesús y Mahoma en la historia de los Tomadores, es simplemente enorme. Estoy seguro de que estas conciente de ello.”
“Si.”
“Lo que hace que esto sea tan notable, es el hecho de que no existe absolutamente nada parecido a esto entre los Dejadores- a menos que ocurra como resultado de un devastador contacto con la cultura de los Tomadores, como es el caso de Wovoca y la Danza Fantasma o John Frumm y los Cultos Cargo de el pacífico sur. Aparte de eso, no existe tradición alguna de profetas, entre los Dejadores, que les enderece sus vidas y les de un nuevo sistema de leyes o principios para vivir.”
“Creo que estaba vagamente conciente de eso. Supongo que todos lo están. Yo pienso que es... no lo sé.”
“Continúa.”
“Pienso que la sensación es, que diablos, a quien le importan esas personas? Quiero decir, no es una gran sorpresa el saber que los salvajes no tengan profetas. Dios realmente no se interesó en la humanidad hasta que llegaron esos agradables granjeros blancos del paleolítico.”
“Sí, eso se percibe comúnmente. Pero lo que quiero ver ahora mismo, no es la ausencia de profetas entre los Dejadores, sino la enorme influencia de los profetas entre los Tomadores. Millones han estado deseando defender al profeta elegido con sus propias vidas. Qué es lo que los hace tan importantes?”
“Es una excelente pregunta, pero no creo saber la respuesta.”
“De acuerdo, trata lo siguiente. Qué era lo que trataban de realizar aquí los profetas?”
“Lo dijiste hace solo unos momentos. Querían enderezarnos y decirnos como debemos vivir.”
“Información vital, por la cual vale la pena morir evidentemente.”
“Evidentemente.”
“Pero porqué? Por qué necesitan profetas que les digan como deben vivir? Porqué necesitan que alguien les diga como deben vivir?”
“Ah. De acuerdo, ya veo a que quieres llegar. Necesitamos profetas que nos digan como debemos vivir, porque de otra manera, no lo sabríamos.”
“Por supuesto. Las preguntas acerca de cómo debe vivir la gente, siempre terminan siendo preguntas religiosas para los Tomadores- siempre terminan siendo discusiones entre profetas. Por ejemplo, cuando el aborto comenzó a ser legalizado en este país, fue tratado inicialmente como un asunto puramente civil. Pero cuando la gente comenzó a tener dudas acerca de él, voltearon con sus profetas,  y pronto se convirtió en un debate religioso, con ambos lados alineados. De la misma manera, el asunto de la legalización de las drogas como la heroína y la cocaína esta siendo debatido primeramente en términos prácticos- pero si se convierte en una serie posibilidad, indudablemente va a ocurrir que algunas personas comiencen a revisar escrituras para ver qué es lo que tienen que decir sus profetas acerca del tema:”
“Sí, así es. Esta es una respuesta casi automática que toma la gente por sentado.”
“Hace un minuto dijiste, ‘necesitamos profetas que nos digan como debemos de vivir, porque de otra forma no lo sabríamos’. Por qué ocurre eso? Porqué no sabrías como vivir sin que te lo diga un profeta?”
“Es una buena pregunta. Yo diría que es porque... mira el caso del aborto. Podemos discutirlo por miles de años, pero nunca va ha existir un argumento tan poderoso como para terminar la discusión, porque cada argumento tiene un contra-argumento. Así que es imposible saber que debemos hacer. Es por eso que necesitamos de un profeta. El profeta lo sabe.”
“Sí, creo que así es. Pero la pregunta ahí sigue: porqué no lo saben?”
“Creo que la pregunta permanece ahí porque no puedo contestarla.”
“Saben como dividir átomos, como mandar exploradores a la luna, manipular los genes, pero no saben como deberían vivir?”
“Así es.”
“Porqué pasa eso? Que es lo que tiene que decir la Madre Cultura?”
“Ah,” dije, y cerré los ojos. Luego de un minuto o dos: “La Madre cultura dice que es posible tener un conocimiento acertado acerca de cosas como los átomos y los viajes espaciales y los genes, pero no existe un conocimiento acertado de cómo debería vivir la gente. Simplemente no esta disponible, y es por eso que no lo tenemos.”
“Ya veo. Y habiendo escuchado lo que dice la Madre Cultura, que es lo que dices?”
“En este caso, tengo que admitir que estoy de acuerdo. El conocimiento de cómo debe de vivir la gente, simplemente no se encuentra por ahí afuera.”
“En otras palabras, lo mejor que pueden hacer- como no se encuentra ahí afuera- es consultar el interior de sus mentes. Eso es lo que se hace al debatir acerca de la legalización de las drogas. Cada lado prepara un caso en base a lo que es razonable, y sea lo que sea que hayan elegido, aún no saben si lo que eligieron fue lo correcto.”
“Eso es absolutamente cierto. No serpia cuestión de hacer lo que se debería hacer, porque no hay manera de saberlo. Sería simplemente un asunto de tomar votos.”
“Estas muy seguro acerca de todo esto. Simplemente no hay manera de obtener algún conocimiento de el como debería vivir la gente.”
“Absolutamente.”
“Como fue que llegaste a esta conclusión?”
“No lo sé. El conocimiento certero de cómo debemos vivir es... no se puede obtener con ninguna de las maneras que utilizamos para obtener conocimientos acertados. Como digo, simplemente no se encuentra ahí afuera.”
“Siquiera as buscado ahí afuera?
Reí ahogadamente.
“Alguien ha dicho, ‘Bueno, tenemos conocimientos acertados acerca de todas esas cosas, porqué no vemos ahora si podemos encontrar conocimiento acerca de cómo vivir? Alguien ha hecho eso?”
“Lo dudo mucho.”
“No te parece extraño? Considerando que el hecho de que es por mucho el problema más importante que tiene que resolver la humanidad- que siempre ha tenido que resolver- uno pensaría que debe haber una ciencia entera enfocada al asunto. En cambio, encontramos que ninguno de ustedes se ha preguntado siquiera si ese conocimiento puede ser obtenido ahí afuera.”
“Sabemos que no se encuentra ahí.”
“Quiere decir, sin tener que buscarlo?”
“Así es.”
“No es un procedimiento muy científico, para personas tan científicas como ustedes.”
“Cierto.”

“Ahora sabemos dos cosas muy importantes acerca de las personas,” dijo Ishmael, “Al menos de acuerdo a la mitología de los Tomadores. Una, que hay algo fundamentalmente erróneo con ellos, y dos, que no tienen el conocimiento acertado del cómo deberían vivir- y nunca lo tendrán. Me parece que debe haber cierta conexión entre esas dos cosas.”
“Sí. Si la gente supiera como debe vivir, entonces deberían ser capaces de averiguar cuál es el error de la naturaleza humana . Quiero decir, el saber como vivir, tendría que incluir el conocer como vivir siendo seres defectuosos. Si no lo hiciese, entonces no sería la solución. Ves lo que quiero decir?”
“Creo que si. En efecto, estas diciendo que si supiéramos como vivir, entonces la falla del hombre podría ser controlada. Si supieran como deberían vivir, no continuarías arruinando el mundo por siempre. Quizá, de hecho, las dos cosas son solamente una en realidad. Quizás la falla de el hombre es precisamente esa: que no sabe como debe vivir.”

“Ahora tenemos en su lugar los principales elementos de la explicación que da tu cultura al como las cosas llegaron a ser de esta manera. El mundo le fue dado al hombre para que lo convirtiera en un paraíso, pero siempre lo ha arruinado, pues él tiene una falla fundamental. El podría ser capaz de hacer algo al respecto si supiera como debe vivir, pero no lo sabe- y nunca lo hará, porque no existe ningún conocimiento obtenible al respecto. Así que, sin importar que tan duro trabaje el hombre a favor de convertir el mundo en un paraíso, probablemente solo va a seguir arruinándolo.”
“Si, eso es lo que parece.”
“Es una historia lamentable la que tienen ustedes, una historia sin esperanza, llena de futilidad, una historia en la que no hay nada que hacer literalmente. El hombre es defectuoso, así que continua arruinando lo que debería ser un paraíso, y no hay nada que puedas hacer al respecto. No saben como vivir de tal manera que puedan detener esa destrucción, y no hay nada que puedas hacer al respecto. Así es como se encuentran, corriendo directamente hacia la catástrofe, y todo lo que pueden hacer es verlo venir.”
“Sí, eso es lo que parece.”
“Con nada que actuar, más que esta historia retorcida, era de esperarse que muchos de ustedes se pasan la vida consumiendo drogas o mirando la televisión. Era de esperarse que muchos de ustedes enloquecieran o se hicieran suicidas.”
“Cierto. Pero acaso existe otra?”
“Otra que?”
“Otra historia en cual estar?”
“Si, existe otra historia, pero los Tomadores están haciendo lo máximo posible por destruirla, junto con todo lo demás.”

“Has dado muchos vistazos durante tus viajes?”
Pestañee estúpidamente. “Vistazos?”
“Te has desviado de tu camino para tener una vista diferente de los lugares que visitas?”
“Supongo que sí, a veces.”
“Estoy seguro de que has notado que solamente los turistas ven realmente las señales locales. Para fines prácticos, esas señales son invisibles para los nativos, simplemente porque siempre están ahí a la vista.”
“Si, así es.”
“Esto es lo que hemos estado haciendo en nuestro viaje hasta ahora. Nos hemos estado indagando alrededor de tu hogar cultural, viendo las señales locales que no pueden ser vistas por los nativos. A un visitante de otro planeta podrían parecerle muy notables, incluso extraordinarias, pero los nativos de tu cultura las dan por sentado, y ni siquiera las notan.”
“Es correcto. Tu has tenido que sostener mi cabeza con tus manos para dirigirla en otra dirección y decir: “Acaso no ves eso?” y yo dije, ‘Ver que? No hay nada que ver ahí.’”
“Hemos utilizado gran parte del día buscando uno de sus monumentos más impresionantes- un axioma que establece que no hay manera de obtener ningún conocimiento certero acerca de cómo debería de vivir la gente. La Madre Cultura ofrece esto a cambio de sus propios méritos, sin pruebas, pues es inherentemente imposible de probar.”
“Cierto.”
“Y la conclusión que obtienes de este axioma es...?”
“Que no tiene caso seguir buscando dicho conocimiento.”
“Es correcto. De acuerdo a sus mapas, el mundo del pensamiento está determinado por su cultura. Termina en la frontera de su cultura, y si se aventuran fuera de esa cultura, simplemente caerán fuera del precipicio del mundo. Ves lo que quiero decir?”
“Creo que si.”
“Mañana vamos a hacer gala de valentía para cruzar esa frontera. Y como verás, no vamos a caer en el precipicio del mundo. Solo vamos a encontrarnos en un territorio nuevo, uno nunca antes explorado por nadie en tu cultura, pues sus mapas dicen que no se encuentra ahí- y por lo tanto no puede estar ahí.”














Capítulo 6

“Bueno, y cómo te sientes hoy?” pregunto Ishmael. “Manos sudorosas? Corazón palpitante?”
Lo miré pensativamente a través del vidrio que nos separaba. Esta mirada parpadeante, juguetona, era algo nuevo, y no estaba seguro si me gustaba. Estaba tentado a recordarle que él era un gorila, por el amor de dios, pero me contuve y murmuré:
“Relativamente calmado, hasta ahora.”
“Bien. Como el segundo asesino, tu eres alguien a quien las bofetadas y los golpes de la maldad que existe en el mundo te ha enfurecido tanto, que te tiene sin cuidad hacer lo que sea con tal de molestar al mundo.”
“Absolutamente.”
“Entonces, vamos a comenzar. Nos confrontamos a un muro en la frontera del pensamiento de tu cultura. Ayer lo llamé un monumento, pero supongo que no hay nada que prohíba que un muro pueda ser un monumento también. En cualquier caso, este muro es un axioma que establece que no se puede obtener un conocimiento acertado acerca del cómo deberían vivir las personas. Yo rechazo este axioma, y me trepo sobre el muro. Nosotros no necesitamos profetas que nos digan cómo vivir; podemos encontrarlo por nosotros mismo, simplemente consultando lo que ya existe.” 
No había nada que contestar a eso, así que solo asentí.
“Por supuesto, tu eres escéptico al respecto. De acuerdo a los Tomadores, toda clase de información útil puede ser encontrada en el universo, pero ninguna explica el cómo debería de vivir la gente. Estudiando el universo, han aprendido cómo volar, dividir átomos, enviar mensajes a las estrellas a la velocidad de la luz, y cosas así, pero no hay manera de estudiar el universo para adquirir el conocimiento más básico y necesario de todos; el conocimiento de cómo deberían vivir.”
“Así es.”
“Hace poco más de un siglo, las personas que buscaban hacer que el hombre pudiera volar, se encontraban en la misma condición con respecto a aprender como volar. Puedes ver porqué?”
“No. No veo que tiene que ver con esto.”
“No existía la certeza de que el conocimiento que buscaban esas personas, existiera del todo. Algunos decían que no se podía encontrar tal conocimiento en ningún lugar, así que no había necesidad de buscarlo. Ves la similitud ahora?”
“Si, supongo que si.”
“Hay más similitudes que eso, como quiera. En esa época, no existía ninguna pieza de conocimiento acerca del cómo volar, que pudiese ser considerado como cierto. Todos tenían sus propias teorías. Uno podría decir, ‘La única manera de poder volar es imitando a las aves; se deben poseer dos alas que agitar.’ Y otro diría, ‘Un par no es suficiente, se deben de tener dos.’ Y otro diría, ‘Claro que no. Los aviones de papel vuelan sin agitar las alas; se necesitan un par de alas rígidas y una fuente de poder que lo impulse por el aire,’ y cosas así. Ellos podían continuar discutiendo acerca de sus propias nociones, pues o había una sola que fuese cierta. Todo lo que podían hacer era proceder por prueba y error.”
“Cierto.”
“Que hubiese permitido que procedieran de una manera más eficiente?”
“Bueno, como tu dices, algún conocimiento obviamente.”
“Pero que conocimiento en particular?”
“Mmm... necesitaban saber como producir un ascenso. Necesitaban saber que cuando fluye el aire sobre el ala de...”
“Que estas tratando de describir?”
“Trato de describir lo que ocurre cuando fluye el aire sobre el ala de un avión.”
“Quieres decir, lo que ocurre siempre que fluye aire a través de el ala de un avión?”
“Así es.”
“Y como se le llama a eso? Un enunciado que describe lo que ocurre siempre que se cumplen ciertas condiciones.”
“Una ley.”
“Por supuesto. Los primeros aeronautas tenían que proceder por prueba y error, porque no sabían las leyes de la aerodinámica- ni siquiera sabían que habían leyes.”
“De acuerdo, ya veo a que te refieres.”
“La gente de tu cultura se halla en la misma condición, en lo que se refiere a aprender el cómo deberían vivir. Tienen que proceder por prueba y error, porque no conocen las respectivas leyes- y ni siquiera saben que hay reglas.”
“Y yo estoy de acuerdo con ellos” dije.
“Estas seguro de que no pueden descubrirse leyes acerca del cómo debería vivir la gente.”
“Así es. Obviamente que existen leyes hechas por nosotros mismos, como las leyes anti-drogas, pero pueden ser cambiadas por medio de votos. Pero no puedes cambiar las leyes de la aerodinámica por medio de votos- y no hay leyes acerca de cómo debería vivir la gente.”
“Entiendo. Eso es lo que te enseña la Madre Cultura, y en este caso, estas de acuerdo con ella. Eso esta bien. Pero al menos tienes un claro entendimiento de lo que trato de hacer: mostrarte una ley que no puede ser cambiada por ningún voto.”
“De acuerdo. Mi mente esta abierta, pero no puedo imaginarme como rayos vas a lograr eso.”

“Qué es la ley de la gravedad?” preguntó Ishmael, de nueva cuenta sorprendiéndome con un aparente cambio de tema.
“La ley de la gravedad? Bueno, es... cada partícula de el universo es atraída por cada otra partícula, y esta atracción varía según la distancia que exista entre ellas.”
“Y esa expresión de la ley fue leída en donde?”
“A que te refieres?”
“Se obtuvo al observar que?”
“Bueno... la materia, supongo. El comportamiento de la materia.”
“No fue obtenida gracias al estudio de los hábitos de las abejas.”
“No.”
“Si quieres estudiar los hábitos de las abejas, estudias abejas, no estudias a las montañas.”
“Así es.”
“Y si tuvieses la extraña idea de que podría haber un conjunto de leyes que te digan como vivir, en donde las buscarías?”
“No lo sé.”
“Mirarías al cielo?”
“No.”
“Investigarías a las partículas subatómicas?”
“No.”
“Estudiarías las propiedades de la madera?”
“No.”
“Trata de adivinarlo.”
“Antropología?”
“La antropología es un campo de estudio, como la física. Acaso descubrió Newton la ley de la gravedad leyendo un libro de física? Es ahí en donde se hallaba escrita la ley?”
“No.”
“Donde se hallaba escrita?”
“En la materia. En el universo de la materia.”
 “Así que de nuevo: si existe una ley que pertenezca a la vida, en donde se hallaría escrita?”
“Supongo que en la conducta humana.”
“Tengo sorprendentes noticias para ti. El hombre no esta solo en este planeta. Es parte de una comunidad,  de la cual depende absolutamente. Alguna vez has tenido alguna sospecha al respecto?”
Era la primera vez que alzaba una sola ceja.
“No tienes que ser sarcástico” le dije.
“Cuál es el nombre de esta comunidad, de la cual el hombre es solamente un miembro?”
“La comunidad de la vida.”
“Bravo. Te parece probable que la ley que estamos buscando pueda estar escrita en esta comunidad?”
“No lo sé.”
“Que dice la madre cultura?”
Cerré los ojos y escuche por un rato. “La Madre Cultura dice que si hubiese esa ley, no aplicaría a nosotros.”
“Porqué no?”
“Porque estamos muy por encima de el resto los demás en esa comunidad.”
“Ya veo. Y puedes pensar en algunas otras leyes de las cuales estén exentos solamente por ser humanos?”
“A qué te refieres?”
“Las vacas y las cucarachas están sometidas a la ley de la gravedad. Están ustedes exentos de ella?”
“No.”
“Están exentos de las leyes de la aerodinámica?”
“No.”
“La genética?”
“No.”
“La termodinámica?”
“No.”
“Puedes pensar en alguna ley a la cual estén exentos también?”
“Creo que en este momento no.”
“Hacerme saber si se te ocurre alguna. Sería una gran noticia.”
“De acuerdo.”
“Pero mientras tanto, si es que existe una ley que gobierne a los miembros de la comunidad de la vida en general, el hombre quedaría exento de ella.”
“Bueno, eso es lo que dice la Madre Cultura.”
“Y que es lo que tu dices?”
“No lo sé. No veo como una ley para las tortugas y las mariposas pueda ser de relevancia para nosotros. Supongo que las tortugas y las mariposas siguen la ley de la cual estás hablando.”
“Así es, lo hacen. En cuanto a la relevancia, las leyes de la aerodinámica no siempre fueron relevantes para ustedes, verdad?”
“No.”
“Cuándo se convirtieron en relevantes?”
“Bueno... cuando quisimos volar.”
“Cuando quieren volar, las leyes que gobiernan la materia se convierten en relevantes.”
“Si, así es.”
“Y cuando se encuentran al borde de la extinción, y quieren vivir algo más de tiempo, las leyes que gobiernan a la vida podrán convertirse en relevantes.”
“Si, supongo que así sería.”

“Cuál es el efecto de la ley de la gravedad? Para que sirve la gravedad?”
“Diría que la gravedad es lo que organiza a las cosas a nivel macroscópico. Lo que mantiene a las cosas juntas- el sistema solar, la galaxia, el universo.”
Ishmael asintió. “Y la ley que estamos buscando es la ley que mantiene juntos a la comunidad viviente. Organiza las cosas a nivel biológico, de la misma manera en que la ley de la gravedad organiza las cosas a nivel macroscópico.”
“De acuerdo.” Supongo que Ishmael podía sentir que yo tenía algo más en la mente, porque me esperó para continuar. “Es difícil de creer que nuestros biólogos no conozcan esa ley.”
Líneas de asombro delinearon su rostro. “Crees que la Madre Cultura no le habla a los biólogos?”
“No.”
“Entonces qué es lo que les dice?”
“Que si acaso existe esa ley, esta no aplica a nosotros.”
“Por supuesto. Pero eso no contesta a tu pregunta realmente. Sus biólogos ciertamente no se asombrarían al escuchar que la conducta en la comunidad natural sigue ciertos patrones. Tienes que recordar que cuando Newton articuló la ley de la gravedad, nadie se sorprendió. No es un logro sobrehumano el saber que los objetos caen hacia el centro de la tierra. Todos a la edad de dos años saben eso. El logro de Newton no fue descubrir el fenómeno de la gravedad, sino formular el fenómeno como una ley.”
“Si, veo a que te refieres.”
“De la misma manera, nada de lo que descubras aquí acerca de la vida en la comunidad de la vida va a sorprender a alguien, ciertamente no a los naturalistas o a los biólogos. Mi logro, si es que tengo éxito, será simplemente formularlo como una ley.”
“De acuerdo, ahora entiendo.”
“Dirías que la ley de la gravedad es acerca del vuelo?”
Pensé acerca de ello por un momento y dije, “No es acerca de los vuelos, pero ciertamente es relevante al vuelo, puesto que se aplica  a los aviones de la misma manera en que se aplica a una roca. No hace distinción entre aviones o rocas.”
“Si, muy bien dicho. La ley que estamos buscando por aquí es muy parecida con respecto a las civilizaciones. No es acerca de las civilizaciones, pero aplica a las civilizaciones de la misma manera en que aplica a las hordas de lobos o los bancos de peces. No hace distinción entre las civilizaciones humanas y los panales de abejas. Se aplica a todas las especies sin ninguna distinción. Esa es una de las razones por las cuales la ley ha permanecido oculta en tu cultura. De acuerdo a la mitología de los Tomadores, el hombre es por definición una excepción biológica. Fuera de todos los millones de especies que existen, solo una es el producto final. El mundo no fue hecho para producir ranas o gatos o tiburones o saltamontes. Fue hecho para producir seres humanos. Por lo tanto, el hombre está solo, es único e infinitamente separado de el resto.”
“Cierto.”

“Ishmael pasó algunos minutos mirando algo que se hallaba a unas veinte pulgadas en frente de su nariz, y comencé a sospechar que había olvidado que yo estaba ahí. Luego sacudió su cabeza y regresó. Por primera vez, me entregó algo así como una mini lectura.”
“Los dioses han jugado trucos sucias a los Tomadores,” luego comenzó. “En primer lugar no pusieron al mundo en donde ellos pensaron que debía estar, en el centro del universo. Realmente odiaron esto, pero se acostumbraron con el tiempo. Incluso si el hogar de el hombre fuese un basurero, aún creería que es la figura central de el drama de la creación.”
“’El segundo truco de los dioses’ fue aún peor. Como el hombre fue el clímax de la creación, la criatura por quien todo lo demás fue hecho, los dioses debieron haber tenido la decencia de producirlo en una manera acorde a su dignidad e importancia- en un acto especial y separado de creación. En lugar de ello, lo hicieron que evolucionara de corriente suciedad, como las garrapatas y los gusanos. Los Tomadores realmente odiaron esto, pero están comenzando a ajustarse a ello. Incluso aunque el hombre evolucionara de la suciedad, es aún su destino divino el de gobernar al mundo y quizás incluso el universo.”
“Pero el último de los trucos fue el peor de todos. Aunque los Tomadores no lo sabían aún, los dioses no los exentaron de la ley que gobierna la vida de las pulgas y los gusanos y los camarones y los conejos y los moluscos y los venados y los leones y las medusas. No lo exentaron de esta ley menos de lo que lo exentaron de la ley de la gravedad, y este será el golpe más fuerte de todos para los Tomadores. A los otros trucos de los dioses, podían ajustarse, pero para este, no existe ajuste posible.”
Ishmael se quedó sentado ahí por un momento, una montaña de piel y carne, supongo que dejando que su pronunciamiento me entrara en la mente. Luego continuó. “Cada ley tiene efectos, de lo contrario no podría ser identificable como ley. Los efectos de la ley que estamos buscando son muy simples. Las especies viven de acuerdo a dicha ley, viven para siempre- siempre que lo permitan las condiciones ambientales. Esto hará, espero, que sea tomada como buena noticia para la humanidad en general, porque si la humanidad vive de acuerdo con esta ley, entonces vivirá también para siempre- o tanto como lo permitan las condiciones.”
“Pero por supuesto este no es el único efecto de la ley. Las especies que no viven de acuerdo con la ley se convierten en extintas. En la escala biológica del tiempo, se extinguen muy rápidamente. Y va a ser una noticia muy mala para la gente de tu cultura- la peor que han tenido.”
“Espero,” dije, “que no creas que nada de esto me da una idea de lo que se trata esta ley.”
Ishmael pensó por un momento, luego tomó una rama de la pila a su derecha, la sostuvo para que la viera, y luego la dejó caer al suelo. “Ese era el efecto que Newton trataba de explicar.” Luego dirigió su mano hacia el mundo en el exterior. “Ese es el efecto que yo estoy tratando de explicar. Mirando allá afuera, vas a ver un mundo lleno de especies que van a continuar indefinidamente, si las condiciones ambientales lo permiten.”
“Sí, es lo que supongo. Pero porqué necesita explicación?”
Ishmael seleccionó otra rama de su pila, la sostuvo, y la dejó caer al suelo. “Porqué necesita esto una explicación?”
“De acuerdo, entonces dices que este fenómeno no es el resultado de la nada. Es el efecto de una ley. Una ley en operación.”
“Exactamente. Una ley en operación, y es mi tarea el mostrarte como opera. A estas alturas, la manera mas fácil de mostrarte como funciona, es por medio de analogías con leyes que ya conoces.- la ley de la gravedad y la ley de la aerodinámica.”
“De acuerdo.”

“Tu sabes que, al estar sentados aquí, de ninguna manera desafiamos la ley de la gravedad. Los objetos que no son soportados por algo caen al centro de la tierra, y las superficies en las que estamos sentados son nuestros soportes.”
“Cierto.”
“Las leyes de la aerodinámica no proveen una forma de desafío a la ley de gravedad. Estoy seguro de que entiendes eso. Simplemente proveen una manera de utilizar el aire como soporte. Un hombre sentado en un aeroplano esta sugerí a la ley de la gravedad tal y como lo estaría estando sentado aquí. Sin embargo, el hombre sentado en el aeroplano goza de una libertad que nosotros no poseemos: la libertad de el aire.”
“Si.”
“La ley que estamos buscando es como la ley de la gravedad: no hay escape a ella, pero hay una manera de lograr el equivalente de volar- el equivalente de la libertad de el aire. En otras palabras, es posible construir una civilización que vuele.”
Lo miré por un momento, luego dije, “De acuerdo.”
“Recuerdas como los Tomadores trataban de inventar un aparato que los hiciese volar. No iniciaron con el entendimiento de las leyes de la aerodinámica. No iniciaron con una teoría basada en la investigación y en experimentos cuidadosamente planeados. Solamente construyeron aparatos, los empujaron en barrancos al final de las colinas, con la esperanza de lograrlo.”
“Cierto.”
“De acuerdo. Quiero que sigas una de esas primeras pruebas en detalle. Vamos a suponer que este intento es realizado en uno de esos maravillosos aparatos que tenían pedales y alas agitables, basados equivocadamente en el vuelo de las aves.”
“De acuerdo.”
“Al iniciar el vuelo, todo esta bien. Nuestro posible aeronauta ha saltado al vació, pedaleando de manera que las alas se agitan con locura. El se siente de maravilla, extasiado. Experimenta la libertad de aire. Lo que no sabe,  es que la nave es aerodinámicamente incapaz de volar. Simplemente no está diseñada de acuerdo a las leyes que hacen posible el volar- pero el reiría si se le dijera eso. El nunca ha escuchado acerca de esas leyes, y no sabe nada acerca de ellas. El apuntaría a las alas agitables y diría, ‘lo ves? Igual que una ave!’ sin embargo, diga lo que diga, no está volando. Es un objeto no soportado por nada, cayendo hacia el centro de la tierra. No de encuentra volando, se encuentra en caída libre, Sigues conmigo hasta ahora?”
“Si.”
“Afortunadamente- o infortunadamente para nuestro aeronauta- él escogió un barranco muy profundo para lanzar su nave. Ahí va en caída libre, sintiéndose maravillosamente y felicitándose a sí mismo en su triunfo. Es como el chiste del hombre que salta del piso diecinueve de un edificio por una ventana, al hacer una apuesta. Al pasar el décimo piso, se dice a si mismo, ‘Bueno, hasta ahora voy bien!’”
“Ahí va él, en caída libre, experimentando la emoción de lo que él asume como vuelo. Desde esa gran altura, puede ver a millas de distancia,  pero hay algo lo intriga al verlo: el suelo de el valle está lleno de naces iguales que la suya- no estrelladas, simplemente abandonadas. ‘Porqué?’ se pregunta, ‘ porque no están esas naves en el aire en lugar de estar volando?, que clase de tonto abandona su nave cuando podría estar disfrutando de la libertad del aire?’ Oh bueno, la conducta de los menos talentosos, mundanos mortales no son de su incumbencia. De todas formas, mirando hacia abajo del valle, le ha traído algo más a su atención. No parece estar manteniendo su altitud. De hecho, la tierra parece estar elevándose hacia el. Bueno, el no está muy preocupado por eso. Después de todo, su vuelo ha sido completamente exitoso hasta ahora, y no hay razón alguna por la cual no deba seguir siéndolo. Solamente tiene que pedalear mas fuerte, es todo.”
“‘Bueno, hasta ahora voy bien!’. El piensa con pena en aquellos que predijeron que su vuelo terminaría en un desastre, huesos rotos, y la muerte. Aquí sigue el, ha recorrido todo el camino, pero no ha tenido un solo golpe, mucho menos un hueso roto. Pero luego mira hacia abajo, y lo que ve realmente lo perturba. La ley de la gravedad esta haciendo que caiga a una razón de 32 pies por segundo cada segundo. El suelo ahora se acerca rápidamente hacia él de manera alarmante. Esta disturbado, pero aún lejos de estar desesperado. ‘Mi invento me ha traído tan lejos de manera segura’, se dice a él mismo. ‘Sólo tengo que continuar.’ Así que comienza a pedalear con todas sus fuerzas. Por supuesto, esto no mejora la situación en nada, puesto que su invento no esta construido de acuerdo a las leyes de la aerodinámica. Incluso si tuviese el poder mil hombres en sus piernas- diez mil, un millón- su invento no va a lograr volar. Esa nave esta condenada- y el también, a menos que la abandone.”
“Cierto. Veo lo que dices, pero no veo la conexión con lo que estamos discutiendo aquí.”
Ishmael asintió. “Aquí esta la conexión. Hace diez mil años, la gente de tu cultura se embarcó en un vuelo similar: un vuelo civilizacional. Su nave no estaba diseñada de acuerdo a ninguna teoría en especial. Al igual que nuestro aeronauta imaginario, ellos no estaban concientes de que existe una ley que debe ser cumplida para poder alcanzar el vuelo civilizacional. Ni siquiera se preguntaron acerca de ello. Querían sentir la libertad del aire, así que se arrojaron con el primer artefacto que tuvieron a la mano: la cultura de los Tomadores.”
“Al principio todo iba bien,. De ello, todo iba de maravilla. Los Tomadores iban pedaleando, mientras las alas de su nave se agitaban hermosamente. Se sintieron maravillosamente, extasiados. Estaban experimentando la libertad del aire; libres de las restricciones que limitan al resto de la comunidad biológica. Y con esa libertad, llegaron maravillas- todas las cosas que mencionaste el otro día: la urbanización, la tecnología, la literatura, las matemáticas y la ciencia.”
“Su vuelo no podría terminar nunca, solo debía continuar por siempre, cada vez más y más emocionante. Ellos no podían saberlo, ni siquiera hubiesen podido imaginarlo, que, al igual que nuestro aeronauta, se hallaban en el aire, pero no volaban. Estaban en caída libre, simplemente por que su nave no estaba construida de acuerdo con  las leyes que hacen posible el volar.  Pero su desilusión se encuentra aún lejos en el futuro, así que siguen pedaleando y divirtiéndose de lo lindo. Como nuestro aeronauta, ven signos extraños en el curso de su caída. Ven los remanentes de naves muy parecidas a las suyas- no destruidas, simplemente abandonadas- por los Mayas, los Hohokam,  los Anasazi, solo por mencionar algunas de las encontradas aquí en el Nuevo Mundo. ‘Porqué,’ se preguntan, ‘porqué se encuentran esas naves en el suelo en lugar de estar en el aire? porqué cualquier persona habría de preferir estar atada a la tierra, cuando podrían tener la libertad del aire, al igual que nosotros?’ Se encuentra más allá de nuestra comprensión, un insondable misterio.”
“Oh, bueno, las costumbres de esa gente tonta no son nada para los Tomadores. Ellos siguen pedaleando, pasándola de maravilla. Ellos no van a abandonar su nave. Van a disfrutar la libertad del aire para siempre. Pero hay una ley que actúa sobre ellos. No saben que existe esa ley, pero esta ignorancia no los libra de sus efectos. Esta es una ley tan imperdonable como la ley de la gravedad, y los esta haciendo caer de la misma manera en que la ley de la gravedad atrapa a nuestro aeronauta acelerando su caída.”
“Algunos oscuros pensadores del siglo diecinueve, como Robert Wallace y Thomas Robert Malthus, miraron hacia abajo. Mil años atrás, incluso quinientos años atrás, ellos no hubiesen podido notar absolutamente nada. Pero lo que ven ahora los alarma. Se dieron cuenta que el cielo se estaba acercando- que se van a estrellar. Sacaron sus propias conclusiones y afirmaron: ‘Si continuamos de esta manera, vamos a estar en grandes problemas en un futuro no muy distante’. Los demás Tomadores no hicieron caso alguno a sus predicciones. ‘Hemos recorrido todo este camino y no hemos recibido ni siquiera un rasguño. Es cierto, parece como si el suelo se acercara a nosotros, pero solo significa que tenemos que seguir pedaleando más fuerte. Nada de que preocuparse’. Sin embargo, tal y como se había predicho, el hambre pronto se convirtió en una condición de vida en muchas partes de la cultura del los Tomadores, y ellos tuvieron que pedalear más fuerte y más eficientemente que antes. Pero ‘extrañamente’, mientras más pedaleaban, las condiciones empeoraban más. Peter Farb le llamó una paradoja: ‘La intensificación en la producción de alimentos para alimentar una población creciente- deriva en un mayor aumento de la población.’ ‘No se preocupen’ dijeron los Tomadores. ‘Solamente tenemos que poner a algunas personas a pedalear en un método confiable de control de la población. Entonces, la cultura Tomadora ‘volará’ por siempre.”
“Pero esas respuestas tan simples no son suficientes como para que las personas de tu cultura se sientan seguras en la actualidad. Todos se encuentran mirando hacia abajo, y es obvio que el suelo se acerca hacia nosotros- y se acerca cada vez más rápidamente. Los sistemas ecológicos básicos del planeta están siendo impactados por el vuelo de los Tomadores, y ese impacto incrementa su intensidad cada año. Recursos básicos e irremplazables están siendo devorados anualmente- devorados cada vez con más codicia. Especies enteras han desaparecido como resultado de su invasión- y están desapareciendo cada vez en mayor cantidad cada año. Los pesimistas- o puede ser que solo sean realistas- miran hacia abajo y dicen: ‘Bueno, el choque podría ser en veinte años, como podría ser en cincuenta años también. De hecho, podría ocurrir en cualquier momento, no podemos estar seguros.’ Aunque por supuesto, también existen optimistas, los cuales dicen, ‘Debemos tener fe en nuestra nave. Después de todo, nos ha traído hasta aquí de manera segura. Lo que sigue no es la perdición, es solo un bache que podemos librar si pedaleamos un poco más fuerte. Luego vamos a entrar a un futuro glorioso y eterno, y la nave de nosotros los Tomadores nos va a llevar hasta las estrellas y conquistaremos entonces el universo.’ Pero su nave no va a salvarlos. Por el contrario, es su nave la que los arrastra hacia una catástrofe. Cinco billones de ustedes se encuentran pedaleando- o diez billones o veinte billones- no pueden hacerlo volar. Ha estado en caída libre desde el principio y esa caída esta a punto de terminar.”
Finalmente tuve algo que agregar a su historia. “La peor parte de todo esto,” dije, “es que los sobrevivientes, si es que queda alguno, inmediatamente van a comenzar a hacer lo mismo de nueva cuenta, de la misma manera.”
“Sí, me temo que tienes razón. El método de prueba y error no es una mala forma de construir un avión, pero es una manera desastrosa de aprender a construir una civilización.”









































Capítulo 7

“He aquí una pregunta para que la consideres,” dijo Ishmael. “Te encuentras en una tierra lejana y te encuentras a ti mismo en una extraña ciudad aislada de todas las demás. Inmediatamente te impresionas por la gente que te encuentras ahí. Son amistosos, alegres, saludables, prósperos, vigorosos, pacíficos, y bien educados, y te dicen que las cosas han estado de esa manera por tanto tiempo que nadie lo recuerda. Entonces, no te molestaría olvidarte de nuestro viaje aquí, pues una familia te invita a que te quedes con ellos.”
“Esa noche, pruebas sus alimentos durante la cena, al encontrarla deliciosa pero con un sabor poco familiar, preguntas de qué es, y te contestan, ‘Oh, es carne B, por supuesto. Eso es todo lo que comemos.’ Esto naturalmente te intriga, y preguntas si se refieren a la carne de los pequeños insectos que colectan la miel. Ellos ríen, mientras te llevan hacia la ventana. ‘Ahí están algunos de los B,’ dicen ellos, señalando a los vecinos de la casa de a lado.”
“Por Dios!, exclamas horrorizado, ‘quiere decir que comen personas!’ y ellos te miran intrigados, y te dicen: “Nosotros comemos a los B.’
“ ‘Que atrocidad,! Contestas. ‘Entonces son sus esclavos? Los mantienen encerrados?’”
“’Porqué rayos habríamos de mantenerlos encerrados?’ preguntan tus anfitriones.”
“ Para evitar que se escapen, por supuesto!”
“Tus anfitriones comienzan a pensar que tienes algo raro en la mente, y te explican que los B nunca pensarían en escapar, pues su propia comida, los A, se encuentran justo enfrente de la calle. No voy a aburrirte con todas las exclamaciones de asombro que harías, y las explicaciones simples que ellos contestarían. Eventualmente logras reunir todas las partes del esquema.  Los A son comidos por los B, y los B son comidos por los C y los C en cambio son comidos por los A. No existe una jerarquía en las clases de comida. Los C no esclavizan a los B solamente porque son sean su comida, pues después de todo ellos mismos son la comida de los A. Todo es perfectamente democrático y amistoso. Pero por supuesto todo es perfectamente horrendo para ti, y les preguntas como pueden tolerar una vida como esa, sin leyes. De nueva cuenta, ellos te miran intrigados. ‘A qué te refieres con sin leyes?’ preguntan. ‘Tenemos una ley, y todos la seguimos invariablemente. Es por ellos que somos amistosos, alegres, y pacíficos, todas las cosas que encontraste atractivas en nosotros. Esta ley es la base de nuestro éxito como personas y lo ha sido desde el inicio.”
 “Finalmente, la pregunta es la siguiente. Sin preguntárselo a ellos, como podrías descubrir la ley que ellos siguen?”
Pestañeé por un momento. “No puedo imaginarlo.”
“Piensa acerca de ello.”
“Bueno... obviamente su ley es que los A comen a los C y los B comen a los A y los C comen a los B.”
Ishmael sacudió la cabeza. “Esas son preferencias alimenticias. No requieren ninguna ley.”
“Necesito algo más para continuar entonces. Todo lo que tengo son sus preferencias alimenticias.”
“Tienes tres cosas más con que continuar. Ellos tienen una ley, la siguen invariablemente y tienen una sociedad altamente exitosa.”
“Aún es muy tenue. A menos que sea algo como... ‘Sé agradable’”
“No te estoy pidiendo que adivines de que se trata la ley. Te cuestiono para que obtengas un método para descubrir de que se trata la ley.”
Me deslicé hacia abajo en mi silla, crucé las manos en el estómago, y me quede mirando el techo. Luego de varios minutos, tuve una idea. “Existe algún castigo por romper la ley?”
“La muerte.”
“Entonces debería esperar a que hubiera una ejecución.”
Ishmael sonrió. “Ingenioso, pero no es un método. Además, debes tomar en cuenta que la ley es obedecida invariablemente. Nunca ha habido una ejecución.”
“Volví a cerrar los ojos. Unos minutos después dije: “Observando. Observando cuidadosamente por un largo período.”
“Eso es algo más acertado. Que es lo que estarías mirando?”
“Lo que ellos no hacen. Lo que nunca hicieron.
“Bien. Pero como harías para eliminar las irrelevancias?, por ejemplo; podrías encontrar que nunca duermen parados de cabeza, o que nunca arrojan piedras a la luna. Debe haber un millón de cosas que nunca han hecho, pero no tendría que ser necesariamente porque lo prohíba la ley.”
“Cierto. Bueno, vamos a ver. Ellos tienen una ley, la siguen invariablemente, y de acuerdo a ellos... Oh. De acuerdo a ellos, el seguir esa ley les ha dado una sociedad que trabaja muy bien. Se supone que debo de tomar eso en serio?”
“Ciertamente. Es parte de la hipótesis.”
“Entonces esto eliminaría casi todas las irrelevancias. El hecho de que nunca duermen de cabeza no tendría nada que ver con el tener una sociedad que funciona muy bien.  Veamos. en efecto... lo que estaría buscando sería... acercarme por dos lados. Desde un lugar, diría: ‘qué es lo que hace funcionar a esta sociedad?” y desde el otro lado diría: ‘que es lo que no hacen, que permite que funcione esta sociedad?’ “
“Bravo. Ahora, como has trabajado brillantemente en esto, voy a darte un descanso: va a haber una ejecución después de todo. Por primera vez en la historia, alguien ha roto la ley en la cual está basada su sociedad. Se encuentran enojados, horrorizados, sorprendidos. Ellos toman la al ofensor, lo cortan en pequeños pedazos, y lo dan de alimento a los perros. Esto debe de ser una gran ayuda para puedas descubrir su ley.”
“Si.”
“Voy a personificar a tu anfitrión. Acabo de estar en la ejecución. Puedes hacerme preguntas.”
“De acuerdo. Que fue lo que hizo este tipo?”
“Rompió la ley.”
“Si, pero que hizo específicamente?”
Ishmael se encogió. “Vivió de manera contraria a la ley, hizo cosas que nunca hacemos.”
Lo miré fijamente. “Eso no es justo. No estás contestando mis preguntas.”
“Toda la historia es de dominio público, amigo mío. Su biografía, completa en todo detalle, esta disponible en la librería.”
Yo gruñí.
“Así que cómo vas a usar su biografía? No dice como rompió la ley. Es solamente un registro de cómo vivió, y mucho de ello tiende a ser irrelevante.”
“De acuerdo, pero puedo ver que me da guía. Ahora tengo tres, lo que hace funcionar bien a esta sociedad, lo que nunca hacen, y lo que el hizo que nunca hacen.”

“Muy bien. Esas son precisamente las tres guías que tenemos para obtener la ley que buscamos aquí. La comunidad de la vida de este planeta ha trabajado muy bien por tres billones de años- trabajado maravillosamente, de hecho. Los Tomadores huyen con horror de esta comunidad, pensando que es un lugar donde reina el caos y el salvajismo, una competencia implacable, en donde toda criatura vive sumergida en el terror. Pero aquellas especies que de hecho viven en esta comunidad no lo ven así, y pelearían a muerte con tal de no ser separados de ella.”
“Se trata de hecho, de una comunidad ordenada. Las plantas verdes son el alimento de los animales herbívoros, que a su vez son el alimento de los depredadores, y algunos depredadores son alimento para otros depredadores. Y los que resta es alimento de los carroñeros, que regresan a la tierra los nutrientes que necesitan las plantas verdes. Es un sistema que ha trabajado maravillosamente por billones de años. Los creadores de películas indudablemente aman las escenas de sangre y batalla, pero cualquier naturalista puede decirte que las especies no están de ninguna manera en guerra con ninguna otra. La gacela y el león son enemigos solo en la mente de los Tomadores. El león que persigue a un grupo de gacelas no las quiere masacrar, como haría un enemigo. Mata a una, no para satisfacer su odio a las gacelas, sino satisfacer su hambre, y una vez que lo ha hecho, las gacelas no tienen ningún problema en continuar correteando por ahí con el león justo un lado de ellas.”
“Todo esto ocurre porque hay una ley que es seguida invariablemente por la comunidad, y sin esta ley, la comunidad se encontraría sumida en el caos y sería rápidamente desintegrada y desaparecida. El hombre debe su propia existencia a esta ley. Si las especies a su alrededor no las hubiesen obedecido, el no hubiese podido llegar a existir, o sobrevivir. Es una ley que protege no solo a la comunidad como un todo, sino a las propias especies sin la comunidad e incluso a los individuos. Lo entiendes?”
“Entiendo lo que dices, pero no tengo idea de que trata la ley.”
“Estoy resaltando sus efectos.”
“Oh, de acuerdo.”
“Es la ley que mantiene la paz, la ley que evita que la comunidad se convierta en el terrible caos que los Tomadores imaginan que es. Es la ley que asegura la vida de todos- la vida de los pastos, el grillo que se alimenta del pasto, la lechuza que se alimenta de los grillos, el zorro que se alimenta de la lechuza, la vida de los cuervos que se alimentan de el zorro muerto.”
“El pez que rondaba las playas de los continentes, llegó a existir porque cientos de millones de generaciones de vida antes que él habían seguido esta ley, y algunos de ellos se convirtieron en anfibios siguiendo esa ley. Y algunos de los anfibios se convirtieron en reptiles siguiendo esta ley. Y algunos de los reptiles se convirtieron en aves y mamíferos siguiendo esta ley. Y algunos de los mamíferos se convirtieron en primates siguiendo esta ley. Y una rama de los primates se convirtió en el Australopithecus siguiendo esta ley. Y el Australopithecus se convirtió en el Homo habilis siguiendo esta ley. Y el Homo habilis se convirtió en el Homo erectus siguiendo esta ley. Y el Homo erectus se convirtió en el Homo sapiens siguiendo esta ley. Y el Homo sapiens se convirtió en el homo sapiens sapiens siguiendo esta ley.”
“Y luego, hace unos diez mil años, una rama de la familia de los Homo sapiens sapiens dijo: ‘El hombre está exento de esta ley. Los dioses nunca quisieron que estuviera limitado por ella.’ Así que construyeron una civilización que rompe la ley en cada uno de sus puntos, y en solo quinientas generaciones- un pestañeo de ojos en la escala de tiempo biológica- esta rama de la familia del Homo sapiens sapiens vio que había llevado al mundo al borde de la muerte. Y su explicación para esta calamidad fue... que?”
“Mmm?”
“El hombre vivió inofensivamente en este planeta por cerca de tres millones de años, pero los Tomadores han conducido todo el asunto al borde del colapso en solo quinientas generaciones. Y su explicación para esto es qué?”
“Veo a qué te refieres. Su explicación es que la humanidad tiene un defecto fundamental.”
“No que ustedes los Tomadores estén haciendo algo equivocadamente, si no que hay algo fundamentalmente equivocado en la propia naturaleza humana.”
“Así es.”
“Y que te parece esa explicación ahora?”
“Estoy empezando a tener serias dudas.”
“Bien.”

“Al tiempo que los Tomadores se esparcieron por el Nuevo Mundo y patearon todo en pedazos, los buscadores aquí estaban buscando una respuesta para la pregunta: ‘Hay alguna manera de lograr un asentamiento que esté de acuerdo a las leyes que hemos seguido desde el inicio del tiempo?’ No me refiero obviamente, a que hayan formulado esta pregunta. Ellos no estaban concientes de esta ley, al igual que los primeros aeronautas no estaban concientes de las leyes de la aerodinámica. Pero se hallaban batallando con ella todo el tiempo: construyendo y abandonando diferentes formas de civilización, tratando de encontrar una que volara. Realizado de esta manera, es un trabajo lento. Procediendo con prueba y error, les hubiese tomado otros diez mil años- o tal vez quince mil años. Aparentemente tenían la sabiduría de pensar que no había prisa. No tenían que volar. No tenía sentido para ellos el comprometerse con una nave civilizacional que estaba claramente destinada al desastre, de la manera en que habían hecho los Tomadores.”
Ishmael se detuvo aquí, “Ahora debes irte, y regresar cuando estés preparado para decirme que ley, o conjunto de leyes han estado rigiendo la comunidad de la vida desde el comienzo.”
“No estoy seguro de estar listo para eso.”
“Eso es lo que hemos estado haciendo aquí durante la semana, si no desde el primer momento: haciendo que estés listo.”
“Pero no sabría en donde empezar.”
“Si lo sabes. Tienes las mismas tres guías del caso de los A, los B y los C. La ley que estas buscando ha sido obedecida invariablemente en la comunidad viviente por tres millones de años.” El asintió hacia el mundo en el exterior. “Y así es como llegaron a ser las cosas de esta manera.” Si esta ley no hubiese sido obedecida desde el principio y por cada generación posterior, los mares serían desiertos sin vida y la tierra aún sería polvo volando con el viento. Todas las formas incontables de vida que vez aquí llegaron a existir por el seguimiento de esta ley. Y solo una vez en la historia del planeta, una especie ha tratado de vivir en contra de esta ley- y no fue una especie entera, solamente unas personas, aquellos denominados Tomadores. Hace diez mil años, esta gente dijo, ‘No más. El hombre no tiene que obedecer esta ley.’ Y comenzaron a vivir de manera en que la desobedecían todo el tiempo. Absolutamente todo lo que prohíbe esa ley, fue incorporado en sus civilizaciones como política fundamental. Y ahora, luego de quinientas generaciones, están a punto de pagar el castigo que cualquier otra especie pagaría por vivir fuera de esta ley.”
Ishmael retiró su mano. “Eso debe ser guía suficiente para ti.”

La puerta se cerró detrás de mí, y ahí estaba yo. No podía regresar, y no quería ir a casa, así que solo me quedé ahí. Mi mente estaba en blanco. Me sentí deprimido. En suelos irracionales, incluso logré sentirme rechazado.
Las cosas se estaban apilando en el asa. Estaba fallando en mi trabajo, ya no iba al día. Además, ahora tenía una tarea de Ishmael que no me llenaba de entusiasmo. Era tiempo de ajustarme y poner seriedad, así que hice algo que rara vez hago; salí fuera a tomar un trago. Necesitaba hablar con alguien, y los bebedores solitarios siempre tienen suerte en esto- siempre tienen alguien con quién hablar.
Así que: cuál era el fondo de esos misteriosos sentimientos de depresión y rechazo? Y porqué habían emergido precisamente este día? La respuesta: en este día en particular, Ishmael me había enviado a trabajar por mi propia cuenta. El hubiese podido ahorrarme la investigación que yo tendría que hacer, pero eligió no hacerlo. He ahí de donde saqué el sentirme rechazado. Es infantil por supuesto, percibirlo de esta manera, pero nunca dije que fuera perfecto.
Había más en ello que esto, de todas maneras, porque aún me sentía deprimido. Un segundo Borbón me ayudó con eso: estaba progresando. Así es. Esta era la fuente de mi depresión.
Ishmael tenía un currículo. Bueno, por supuesto, porqué no habría de tenerlo? El había desarrollado su currículo durante un período de varios años, trabajando con un alumno tras otro. Tiene sentido. Debes tener un plan. Comienzas aquí, te mueves a este punto, luego a este otro punto, este punto, y este otro punto, y luego, voila! Un día estás acabado. Gracias por tu atención, que tengas una buena vida, y cierra la puerta detrás de ti cuando te marches.
Qué tan lejos estaba yo, en este punto? A medio camino? Un tercio del camino? Un cuarto? Lo que fuese, cada avance que hacía me acercaba cada vez más a estar fuera de la vida de Ishmael.
Cuál es la mejor palabra que describa la manera en que estaba tomando la situación? ...Egoísmo?... cualquiera que sea, la merezco y no tengo excusas.
Tenía que enfrentarlo: no solo quería un maestro- quería a un maestro para toda la vida.
Capítulo 8

El encontrar la ley me tomo cuatro días. El primero me la pasé diciéndome a mi mismo que no podría hacerlo, los siguientes dos me la pasé haciéndolo, y el tercer día me aseguré de haberlo hecho correctamente. El quinto día regresé. Al caminar a la oficina de Ishmael, me encontré ensayando mentalmente lo que iba a decirle, que era, “Creo que ya sé porqué insististe en que lo hiciera por mi mismo.”
Al lidiar con estos pensamientos, me desorienté momentáneamente. Había olvidado lo que me esperaba: el cuarto vacío, la silla solitaria, la enorme ventana y los ojos brillantes que aguardaban detrás de ella. Tontamente, lo salude agitando la mano en el aire.
Entonces Ishmael hizo algo que no había hecho antes. Con el fin de saludarme, alzó su labio superior para que pudiera ver una fila de dientes enormes de color ámbar. Me escurrí a mi silla y espere como un niño de primaria a que asintiera.
“Creo que ya sé porqué insististe en que lo hiciera por mi mismo,” le dije. “Si lo hubieses hecho por mí al señalar las cosas que hacen los tomadores y que no se hacen en la comunidad de la naturaleza, te hubiese dicho, “Bueno, claro, y luego?, gran cosa.’”
Ishmael gruñó un poco.
“De acuerdo. Según lo que encontré, hay cuatro cosas que los Tomadores hacen y que nunca son realizadas en el resto de la comunidad, y todas ellas son fundamentales para el sistema de su civilización. Primero, es que exterminan a sus competidores, lo cual es algo que nunca sucede en la naturaleza. En la naturaleza, los animales defienden sus territorios y sus presas, e invaden el territorio de sus competidores y pretenden sus presas. Algunas especies incluyen incluso a sus competidores entre sus presas, pero nunca caza a sus competidores con el único fin de matarlos, de la manera en que los rancheros y granjeros hacen con los coyotes, los lobos y los cuervos. Lo que cazan, se lo comen.”
Ishmael asintió. “Debe ser notado, de cualquier manera, que los animales también matarían en defensa propia, o incluso cuando apenas se sienten amenazados. Por ejemplo, los mandriles podrían atacar a un leopardo que no los ha atacado. El punto es que, aunque los mandriles van a andar en busca de alimento, nunca van a ir en busca de leopardos.”
“No estoy seguro de entender a que te refieres.”
“Me refiero a que en la ausencia de alimentos, los mandriles van a organizarse para encontrar comida, pero en la ausencia de leopardos, nunca se organizarían para encontrar un leopardo. En otras palabras, es como dices: cuando los animales salen de caza- incluso cuando son animales extremadamente agresivos, como los mandriles- es para obtener comida, no para exterminar a los competidores, o incluso a otros animales que se alimenten de mandriles.”
“Si, ya veo a que te refieres ahora.”
“Y como puedes estar seguro de que esta ley es seguida invariablemente? Quiero decir, además del hecho de que nunca se ha visto que los competidores se exterminen entre ellos mismos, en lo que ustedes llaman, el mundo salvaje.”
“Si no fuese seguida invariablemente, entonces, como tu dices, las cosas no hubiesen llegado a ser de esta manera. Si los competidores se cazaran entre ellos solamente para matarse, entonces no habría competidores. Solamente existirían las especies más fuertes en cada nivel de competencia.”
“Continúa.”
“La siguiente es: los tomadores exterminan sistemáticamente el alimento de sus competidores, para poder almacenar sus propios alimentos. Nada de esto ocurre en la comunidad natural. La regla es: toma lo que necesitas, y deja todo lo demás.”
“Ishmael asintió.”
“Siguiente; los Tomadores niegan el acceso a los alimentos a sus competidores. En la naturaleza, la regla es: puedes negar el acceso a lo que estas comiendo a tus competidores, pero no puedes negarles el acceso a los alimentos en general. En otras palabras, puedes decir, “Esta gacela es mía,” pero no puedes decir “todas las gacelas son mías.” El león defiende a su presa como si fuera propia, pero no defiende a todo el rebaño como si fuesen de su propiedad.”
“Si, es cierto. Pero suponte que crías un rebaño por tu propia cuenta, desde el comienzo, por decirlo de alguna manera. Podrías defender ese rebaño como si fuese propio?”
“No lo sé. Supongo que sí, mientras tu mentalidad no sea que todas los rebaños del mundo sean tuyos.”
“Y que hay acerca de negar a tus competidores el acceso a lo que estas criando?”
“De nuevo... nuestra política es: cada centímetro cuadrado de este planeta nos pertenece, así que si cultivamos encima de él, entonces simplemente será mala suerte para nuestros competidores, y tendrán que extinguirse. Nuestra política es negar a nuestros competidores el acceso a toda la comida del mundo, y eso es algo que ninguna otra especie hace.”
“Las abejas te niegan el acceso al interior de su panal en un manzano, pero no te niegan el acceso a las manzanas.”
“Así es.”
“Bien. Y dices que existe otra cosa que hacen los Tomadores y que nunca ocurre en el mundo salvaje, como ustedes lo llaman.”
“Si. En el mundo salvaje, el león mata a una gacela y la devora. No mata  a otra gacela para el día siguiente. El venado come el pasto que hay, pero no se le ocurre cortar el pasto y guardarlo para el invierno. Pero son cosas que los Tomadores hacen.”
“Pareces menos seguro acerca de esta.”
“Si, estoy menos seguro. Si hay especies que almacenan comida, como las abejas, pero no todos lo hacen.”
“En este caso, no acertaste. Cada ser viviente almacena alimento. La manera más simple, es cuando la almacenan en su cuerpo, de la manera en que hacen los leones, las abejas y las personas por ejemplo. Para otros, esto sería inadecuado a sus características, por lo que deben almacenar alimentos externamente también.”
“Si, ya veo.”
“No existe prohibición alguna en contra de almacenar alimentos. No podría haberla, pues es lo que hace funcionar a todo el sistema: las plantas verdes almacenan alimento para los herbívoros, los herbívoros almacenan alimento para los depredadores, y así continúa.”
“Cierto. No había pensado en ello de esa manera.”
“Existe algo más que hagan los Tomadores que nunca ocurra con el resto de la comunidad de la vida?”
“No que yo sepa. No que parezca relevante a lo que hace funcionar a esa comunidad.”

“Esta ley, que tan admirablemente has descrito, define los limites de la competencia en la comunidad de la vida. Pueden competir utilizando su capacidad a tope, pero no van a cazar a sus competidores o destruir su alimento o negarles el acceso al mismo. En otras palabras, pueden competir pero no pueden declarar la guerra.”
“Si. Como has dicho, es un ley que mantiene la paz.”
“Y cuál es el efecto de la ley? Que es lo que promueve?”
“Bueno... promueve el orden.”
“Si, pero estoy tras algo más ahora. Que hubiese ocurrido si esta ley hubiese sido repelida hace diez millones de años? Como sería la comunidad?”
“De nueva cuenta, tendría que decir que solo habría una forma de vida en cada nivel de la competencia. Si todos los que compiten por el pasto se hubiesen declarado la guerra entre si mismos hace diez millones de años, pensaría que un ahora tendríamos solamente al vencedor. O tal vez habría solamente un insecto ganador, una ave ganadora, un reptil ganador, y así por el estilo. Lo mismo sería cierto para todos los niveles.”
“Así que la ley promueve que? Que diferencia habría entre esta comunidad y la que existe actualmente?”
“Supongo que la comunidad que acabo de mencionar consistiría solamente de unas docenas o cientos de especies diferentes. La comunidad que existe consiste en millones de especies.”
“Así que la ley promueve qué?”
“La diversidad.”
“Por supuesto, Y que es lo bueno dela diversidad?”
“No sé. Ciertamente es más... interesante.”
“Cual es el error de una comunidad global que solo consiste de pasto, gacelas y leones? O una comunidad global que solo consiste en arroz y humanos?”
Miré hacia ningún lado por un rato. “Tengo que pensar que una comunidad como esa sería ecológicamente frágil. Sería altamente vulnerable. Cualquier cambio que hubiese en las condiciones existentes, colapsaría todo el asunto.”
Ishmael asintió. “La diversidad es un factor de supervivencia para la propia comunidad. Una comunidad  de cien millones de especies puede sobrevivir casi cualquier tipo de catástrofe global. Si no cien millones, miles de millones sobrevivirían a una caída de temperatura de veinte grados- lo cual sería mucho más devastador de lo que suena. Si no cientos de millones, serían miles los que sobrevivirían una elevación global de una temperatura de 20 grados. Pero una comunidad de cientos de especies o miles de especies, prácticamente no tendría capacidad de supervivencia.”
“Cierto. Y la diversidad es exactamente lo que se encuentra bajo ataque aquí. Cada día desaparecen docenas de especies como resultado directo de la manera en que los Tomadores compiten por fuera de la ley.”
“Ahora que sabes que existe una ley, hace alguna diferencia en la manera en que ves lo que esta ocurriendo?”
“Si. Ya no pienso que lo que hacemos es un disparato. No estamos destruyendo el mundo porque seamos torpes. Estamos destruyendo el mundo porque estamos, de manera literal y deliberada, en guerra con él.”

“Como has explicado, la comunidad de la vida sería destruida si todas las especies trataran de exentarse a si mismas de las reglas de la competencia. Pero que ocurriría si solamente una especie se exentara a si misma?
“Quieres decir, otra además del hombre?”
“Si. Por supuesto, tendría que poseer una habilidad y determinación casi igual a la de los humanos. Suponte que eres una hiena. Porque habrías de compartir el juego con esos perezosos, leones dominantes? Ocurre repetidamente: tú matas una Cebra, y el León viene a despacharse la caza mientras te tienes que quedar sentada, esperando las sobras. Es justo?”
“Pensé que era de diferente manera- que los leones hacían la matanza y que las hienas eran las que lo hostigaban.”
“Los leones hacen sus propias cazas, por supuesto, pero no tienen ningún problema con apropiarse de la de otros animales si les es posible.”
“De acuerdo.”
“Así que estás alimentado. Que vas  a hacer al respecto.”
“Exterminar a los leones.”
“Y cuál es el efecto de esto.”
“Bueno... no mas acosos.”
“De qué vivían los Leones?”
“Las gacelas, las cebras, el juego.”
“Ahora se han ido los Leones. Como te afecta eso?”
“Ya veo a que quieres llegar. Va a haber mas juego para nosotros.”
“Y cuando haya más juego para ustedes?”
Lo miré haciéndole saber que no sabía.
“De acuerdo. Asumía que ya sabías el ABC de la ecología. En la comunidad natural, cuando existe un incremento en la fuente de alimentos de alguna especie, se incrementa su población. Al aumentar esa población, su fuente de alimentos disminuye, y si disminuye su fuente alimenticia, la población disminuye. La interacción entre la población de alimentos y la población que los consume es lo que mantiene todo en balance.”
Ya sabía eso. Creo que no estaba pensando.”
“Bueno,” dijo Ishmael, con un gesto de confusión, “Piensa.”
Reí. “De acuerdo, así que como ya no hay leones, hay más comida para las hienas, y nuestra población aumenta. Aumenta hasta el punto en  que el juego comienza a escasear, y luego comienza a disminuir.”
“Eso ocurriría en condiciones normales, pero has cambiado esas condiciones. Has decidido que esa ley de competencia limitada no aplica a las hienas.”
“Cierto. Así que matamos a todos los demás competidores.”
“No me hagas sacarte todo palabra por palabra, quiero que lo deduzcas por ti mismo.”
“De acuerdo, veamos. Después de que matamos a nuestra competencia por el juego... nuestra población aumenta hasta que el juego comienza a escasear. Ya no hay más competidores que matar, así que tenemos que incrementar la población del juego... no veo como pueden hacer eso.”
“Has matado toda tu competencia por el juego, pero tu juego también tiene competidores- compiten por los pastos. Esos son ahora tus competidores también. Mátalos, y habrá más pasto para tu juego.”
“Cierto. Más pasto para el juego significa más juego, más juego significa más hienas, más hienas significa... que queda por matar?” Ishmael alzó sus cejas. “No queda nada más que matar.”
“Piensa.”
Pensé. “De acuerdo. Hemos matado a nuestra competencia directa, y la competencia de nuestro juego. Ahora podemos matar a las plantas que compiten con los pastos por espacio y luz solar.”
“Así es. Pueden haber más plantas para tu juego y más juego para ti.”
“Es chistoso... esto es considerado como un trabajo casi santo por los granjeros y los rancheros. Mata todo lo que no puedas comer. Mata todo lo que come lo que tú comes. Mata todo lo que no alimenta a lo que comes.”
Es una labor santa, en la cultura de los Tomadores. Mientras más competidores puedas destruir, más humanos puedes traer al mundo, y eso es prácticamente el trabajo más santo que hay aquí. Una vez que te exentas de la ley de competencia limitada, todo en el mundo, con excepción de tus alimentos y el alimento de tus alimentos, se convierte en un enemigo que debe ser exterminado.”

“Como puedes ver, el hecho de que solo una especie se exente  si misma de esta ley, tiene finalmente, el mismo efecto que ocurriría si todas las especies se exentaran a si mismas. Terminas con una comunidad cuya diversidad es progresivamente destruida, con tal de lograr la expansión de una sola especie-.”
“Si. Tienes que terminar como han terminado los Tomadores- eliminando continuamente a tus competidores, incrementando continuamente fuente de alimentos, y preguntándote continuamente qué es lo que vas a hacer con la explosión demográfica. Cómo lo pusiste el otro día? Algo acerca de incrementar la producción alimenticia para alimentar una población incrementada.”
“ ‘Intensificar la producción de alimentos para alimentar una población que se ha incrementado deriva en un mayor aumento de la población.’ Peter Farb lo dijo en ‘Humankind’ ”
“Dijiste que era una paradoja?”
“No, él dijo que era una paradoja.”
“Porqué?”
Ishmael encogió los hombros. “Estoy seguro de que el sabe que cualquier especie de la naturaleza se expande cuando su fuente alimenticia se expande. Pero como sabes, la Madre Cultura te enseña que esas leyes no aplican al hombre.”

“Tengo una pregunta,” dije. “Al haber estado avanzando a través de todas estas cosas, me sigo preguntando si la agricultura en si está en contra de esta ley, por definición.”
“Lo es- si la única definición que tienes es la de la cultura de los Tomadores. Pero existen otras definiciones. La agricultura no tiene que ser una guerra hacia todas las formas de vida que no ayudan a su crecimiento.”
“Supongo que mi problema es el siguiente. La comunidad biológica es una economía, no es así? Quiero decir, si empiezas a tomar más para ti, entonces tiene que haber menos para alguien más, para algo más. No es así?”
“Si. Pero a que vas a llegar tomando más para ti? Porqué hacerlo?”
“Bueno, es la base de los asentamientos humanos. No pueden existir sin la agricultura.”
“Estas seguro de que eso es lo que quieres?”
“Que más podría yo querer?”
“Quieren crecer al punto de que puedan conquistar al mundo y poner cada centímetro cuadrado de él bajo cultivo y forzar a todos a que vivan como agricultores?”
“No.”
“Eso es lo que han estado haciendo los Tomadores- y aún lo siguen haciendo. Su sistema agrícola esta diseñado para sostener: no solamente el asentamiento humano- también su crecimiento. Crecimiento ilimitado.”
“De acuerdo. Pero todo lo que quería es el asentamiento humano.”
“Entonces no tienen que ir a la guerra.”
“Pero el problema persiste. Si voy a lograr el asentamiento, debo tener más de lo que tenía antes, y ese excedente debe venir de algún lado.”
“Si, es cierto, y veo su dificultad. En primer lugar, el asentamiento no es de ninguna manera la única manera en que pueden adaptarse los seres humanos. Por otra parte, no conozco a ninguna especie que sea absolutamente nómada. Siempre existe un territorio, un lugar para alimentarse,  una madriguera, un nido, un hoyo, una cueva, etc. Y existen diferentes grados de asentamiento entre los animales, y entre los humanos también. Incluso los cazadores-recolectores tampoco son absolutamente nómadas, y existen estados intermedios entre ellos y los puramente agricultores. Existen cazadores-recolectores que practican la recolección intensiva, quienes recolectan y almacenan alimentos que les permite asentarse un poco. También existen los semi-agricultores, que siembran un poco y recolectan mucho. Hay también casi-agricultores, que siembran mucho y recolectan un poco. Y así continúa.”
“Pero esto no se acerca al problema central,” dije.
“Se acerca al problema central, pero tu visión insiste en ver el problema de una única manera. El punto que no estas viendo es el siguiente: cuando el Homo habilis apareció en escena- cuando esa adaptación particular a la cual llamamos Homo habilis apareció en la escena- algo tenía que hacerse a un lado para él.  No me refiero a que otras especies tuvieron que extinguirse. Simplemente quiero decir que al aparecer, el Homo habilis estaba en competencia con algo. Y no con una sola cosa, con miles de cosas- las cuales debían ser disminuidas en algún grado menor si el Homo habilis iba a vivir. Esta es un hecho que deben afrontar todas las especies que surgen en este planeta.”
“De acuerdo. Pero aún no veo lo que tiene que ver con el asentamiento.”
“No estas escuchando. El asentamiento es una adaptación biológica practicada en cierto nivel por todas las especies, incluyendo al hombre. Y cada adaptación se sostiene a si misma en la competencia con las adaptaciones que le rodean. De manera breve, lo que digo es que el asentamiento humano no está en contra de las leyes de la competencia, pero si esta sujeto a las leyes de la competencia.”
“Ah. Si. Bueno, ahora lo entiendo.”
“Así que, qué hemos descubierto aquí?”
“Hemos descubierto que cualquier especie que se exente a sí misma de las leyes de la competencia, terminan destruyendo a la comunidad con tal de sostener su propio crecimiento.”
“Cualquier especie? Incluyendo al hombre?”
“Si, obviamente. De hecho eso es lo que esta ocurriendo aquí.”
“Así que ves que esto- al menos esto- no es un defecto peculiar de ka raza humana. No es un defecto imponderable de el ser humano lo que ha convertido a la gente de tu cultura en los destructores del mundo.”
“No. Lo mismo ocurriría con cualquier otra especie, al menos con cualquier otra especie lo suficientemente fuerte para realizarlo. Dado que cada incremento en la fuente alimenticia es respondida por un incremento en la población.”
“Dada una expansión en la fuente alimenticia, cualquier población se expandirá. Esto es una verdad para cualquier especie, incluyendo al hombre. Los Tomadores han estado probándolo aquí por diez mil años. Por diez mil años han ido incrementando gradualmente su producción de alimentos para dar de comer a una población que ha crecido, y cada vez que hacen esto, la población ha aumentado aún más.”
Me quede sentado por un minuto, pensando. Luego dije, “La Madre Cultura no está de acuerdo.”
“Ciertamente no. Estoy seguro de que ella esta completamente en contra de lo que he dicho. Que es lo que dice ella?”
“Dice que esta en nuestras manos el incrementar la producción de alimentos sin incrementar la población.”
“Con qué fin? Para qué aumentar la producción?”
“Para alimentar a los millones de personas que se encuentran muertas de hambre:”
“Y al alimentarlos los hacen prometer que no van a reproducirse?”
“Bueno... no, esa no e parte del plan.”
“Así que qué ocurriría si alimentaras a los millones de personas que mueren de hambre?”
“Se reproducirían y nuestra población aumentaría.”
“Sin duda aluna. Este es un experimento que ha sido realizado en tu cultura anualmente por diez mil años, con resultados completamente predecibles. Incrementar la producción de alimentos para dar de comer a una población que ha crecido, deriva en otro incremento en la población. Obviamente, debe de tener este resultado, y predecir cualquier otro resultado es simplemente caer en fantasías biológicas y matemáticas.”
“Aún así...” pensé algo más. “La Madre Cultura dice que, si ocurre eso, el control de la natalidad va a resolver el problema:”
“Si. Si alguna vez llegas a ser tan tonto como para caer en una conversación de este tema con alguno de tus amigos, encontrarás que van a mostrar un gran alivio al recordar ese punto. Pero es lo mismo que ocurre cuando un alcohólico jura que va a dejar la bebida justo antes de que arruine su vida. El control global de la población es algo que siempre va a ocurrir en el futuro. Era algo que iba a ocurrir en el futuro en 1960, cuando eran tres billones. Ahora, que son cinco billones, es algo que va a ocurrir en el futuro también.”
“Cierto. Sin embargo, podría ocurrir.”
“Podría ocurrir- pero no mientras sigan actuando esta historia. Mientras la sigan actuando, van a contestar el hambre con un incremento en la producción de comida. Has visto los anuncios que promueven el envío de comida a las personas con hambre alrededor del mundo?”
“Si.”
“Y has visto anuncios para mandarles anticonceptivos?”
“No.”
“Nunca. La Madre Cultura habla por ambos lados de su boca, en este tema. Cuando le hablas acerca de la explosión demográfica ella contesta con el control global de la población, pero cuando le dices hambre ella contesta con incrementa la producción de alimentos. Pero en la realidad, el incremento de la producción de alimentos es un evento anual y el control global de la población es un evento que nunca ocurre.”
“Cierto.”
“Con tu cultura como gran mayoría, no existe realmente confiabilidad en un control global de población. El punto es que nunca va a existir tal confiabilidad mientras sigan actuando una historia que dice que los dioses hicieron al mundo para el hombre. Mientras continúen actuando esa historia, la Madre Cultura va a continuar demandando incrementos en la producción de alimentos hoy- y prometiendo control de la natalidad mañana.”
“Si, lo entiendo. Pero tengo una pregunta.”
“Prosigue.”
“Sé que lo que dice la Madre Cultura acerca de la hambruna. Que es lo que dices?”
“Yo? Yo no digo nada, con excepción de que su especie no esta exenta de las realidades biológicas que gobiernan a las demás especies.”
“Pero cómo se aplica eso a la hambruna?”
“La hambruna no ocurre a los humanos únicamente. Todas las especies están sujetas a ella en todo el mundo. Cuando la población de cualquier especie agota sus recursos alimenticios, esa población disminuye hasta que logra el balance con sus recursos. La Madre cultura te dice que los humanos deberían estar exentos de ese proceso, así que cuando encuentra a una población que ha agotado sus recursos, se apresura a alimentarlos desde afuera, asegurando que en un futuro van a haber más personas con hambre en la siguiente generación. Debido a que la población nunca llega al punto de poder sostenerse con recursos propios, la hambruna se convierte en una característica crónica en sus vidas.”
“Si. Hace algunos años leí una historia en el periódico, acerca de un ecologista que dijo lo mismo en una conferencia acerca de la hambruna. Pobre tipo, le fue muy mal. Prácticamente lo acusaban de ser un asesino.”
“Si, puedo imaginarlo. Sus colegas de todo el mundo entendían perfectamente bien lo que el estaba diciendo, pero tuvieron el buen sentido de no confrontar a la Madre Cultura con ello en medio de su benevolencia. Si hubiese cuarenta mil personas en un área que solo puede soportar treinta mil, el enviarles comida desde el exterior para mantener a los cuarenta mil no es un acto de caridad. Eso solo garantiza que la hambruna va a continuar.”
“Cierto. Pero también, es difícil simplemente sentarse a ver como mueren de hambre.”
“Así es como precisamente habla alguien que imagina ser el divino gobernante del mundo: ‘No voy a permitir  que mueran de hambre. No voy a permitir que llegue la sequía. No voy a permitir que se desborde el río’. Son los dioses los que permiten esas cosas, no ustedes.”
“Un punto válido” dije. “Aunque aún tengo una pregunta al respecto.” Ishmael asintió. “En Estados Unidos incrementamos la producción de alimentos tremendamente cada año, pero el crecimiento de nuestra población es relativamente bajo. Por otra parte, el crecimiento de población es muy alto en países con pobre producción agrícola. Esto parece contradecir tu correlación de producción de alimentos y crecimiento de población.”
El agitó la cabeza mostrando disgusto. “El fenómeno que se observa es este: ‘Cada incremento de producción alimenticia que alimenta a una población que ha aumentado es respondida por otro incremento en la población.’ Esto no dice nada acerca de donde deben ocurrir esos incrementos.”
“No lo entiendo.”
“Un incremento en la producción de alimentos en Nebraska no necesariamente produce un incremento de población en Nebraska. Puede ser que produzca un aumento de población en la India o en África.”
“Aún no lo entiendo.”
“Cada incremento en la producción de alimentos es respondido por un incremento en la población de algún lugar. En otras palabras, alguien esta consumiendo los alimentos de Nebraska- y si no fuera así, los granjeros de Nebraska no seguirían produciendo esos alimentos.”
“Cierto” dije, y lo pensé por algunos momentos. “Estas sugiriendo que los granjeros del primer mundo están provocando la explosión demográfica del tercer mundo?”
“Ciertamente,” dijo él. “Quién mas podría hacerlo?”
Me quedé sentado ahí, mirándolo.
“Necesitas dar un paso atrás al problema para poder verlo de una manera global. En el presente existen cinco billones y medio de ustedes en el mundo, y, aunque millones de ustedes sufren de hambre, producen lo suficiente como para alimentar a seis billones. Y debido a que producen suficiente alimento para seis millones, es un seguro biológico de que en tres o cuatro años van a haber seis billones de ustedes. Cuando eso ocurra, de cualquier manera (incluso aunque millones de ustedes padecerán de hambre), van a producir suficiente alimento para seis billones y medio- lo que significa que en tres o cuatro años van a existir seis billones y medio de personas. Pero para cuando estén produciendo suficiente comida para siete billones (incluso aunque millones de ustedes padecerán de hambre), lo que significa que en otros tres o cuatro años van a existir siete billones de ustedes. Para detener este proceso, deben enfrentar el hecho de que incrementar su producción de alimentos no alimenta a los hambrientos, solo alimenta a su explosión demográfica.”
“Ya lo entiendo. Pero como podemos detener este incremento en la producción de alimentos?”
“De la misma manera que dejan de destruir la capa de ozono, de la misma manera en que dejan de arrasar con los bosques tropicales. Si la voluntad existe, el método será encontrado.”

“Como puedes ver, dejé un libro a un lado de tu silla,” dijo Ishmael.
Era el Libro de la Herencia Americana de los Indios.
“Hablando de control de la población, hay ahí un mapa de la ubicación de las tribus en el frente del libro, que puedes encontrar ilustrativo.” Luego de estudiarlo por un minuto, me preguntó lo que aprendí.
“No sabía que habían tantas tribus. Tantas personas diferentes.”
“No todas existieron en un mismo período, pero la mayoría de ellas sí. Lo que me gustaría que pensaras es cómo hacían para limitar su crecimiento.”
“Como se supone que puedo deducirlo con un mapa?”
“Quería que observaras que este continente estaba lejos de ser despoblado. El control de la población no era un lujo, era una necesidad.”
“De acuerdo.”
“Alguna idea?”
“Quieres decir al mirar el mapa? No, me temo que no.”
“Dime esto: que hace la gente de tu cultura si se cansan de vivir en el sobre poblado Noreste?”
“Es fácil. Se mudan a Arizona. Nuevo México. Colorado. Los espacios abiertos.”
“Y les gusta a los Tomadores de los espacios abierto que esto ocurra?”
“No. Les gusta poner calcomanías en sus autos que dicen, ‘Si amas a Nuevo México, entonces regresa al lugar del que viniste.’”
“Pero ellos no se regresan.”
“No, solo siguen viniendo.”
“Porque no pueden detener eso los Tomadores de esas áreas? Porqué no pueden limitar el crecimiento de la población del Noreste?”
“No lo sé. No veo como podrían hacer eso.”
“Así que tienen una excesivo crecimiento en la población del Noreste que nadie se molesta en solucionar, porque el exceso siempre puede salir al resto de los espacios en el oeste.”
“Así es.”
“Pero cada estado tiene una frontera. Porqué no las mantienen cerradas?”
“Porque son solamente imaginarias.”
“Exactamente. Todo lo que tienes que hacer para convertirte en un habitante de Arizona es cruzar su frontera y asentarte. Pero el punto que hay notar es que alrededor de cada pueblo de Dejadores que hay en ese mapa, había una frontera que definitivamente no era imaginaria: una frontera cultural. Si los Navajo se empezaban a sentir sobre poblados, no podían decirse a sí mismos, ‘Bueno, los Hopi tienen mucho espacio abierto. Vamos ahí a convertirnos en Hopi.’ Eso sería impensable para ellos. Resumiendo; los neoyorquinos pueden resolver sus problemas poblacionales convirtiéndose en tejanos, pero los Navajo no podían resolverlos convirtiéndose en Hopi. Esas fronteras culturales eran fronteras que nadie cruzaba por elección.”
“Cierto. Por otra parte, los Navajo podían cruzar la frontera territorial de los Hopi sin cruzar su frontera cultural.”
“Quieres decir que podían invadir territorio Hopi. Si, absolutamente. Pero el punto que hago aún queda ahí. Si cruzabas el territorio Hopi, no te daban una solicitud para que la llenaras, simplemente te matarían. Eso funcionaba muy bien. Eso daba a la gente un poderoso incentivo para que limitaran su crecimiento.”
“Si, así es.”
“Esas no eran personas limitando si crecimiento por el beneficio de la humanidad o el de el medio ambiente. Lo limitaban en gran parte, porque esto era más fácil que ir a la guerra con sus vecinos. Y por supuesto había algunos que no hacían mucho esfuerzo en limitar su crecimiento, porque no temían ir a la guerra con sus vecinos. No quiero dar la impresión de que esto era un reino pacífico, o un sueño utópico. En un mundo en donde no existe la presencia de un hermano mayor, que vigile y garantice los derechos de propiedad de todos, funciona muy bien el tener una reputación de valentía y ferocidad- lo que no se adquiere enviando a tus vecinos notas amigables. Quieres que sepan exactamente lo que les ocurrirá si no limitan su crecimiento y permanecen en su propio territorio.”
“Si, ya veo. Ellos se limitaban a ellos mismos.”
“Pero no solo erigiendo fronteras territoriales infranqueables. Sus fronteras culturales tenían que ser infranqueables también. El exceso de pobladores de los Cherokee no podía simplemente empacar y mudarse al oeste para ser Cheyenne. Los Cherokee debían quedarse en donde estaban y limitar su población.”
“Si. Y es otro caso en el que se muestra que la diversidad parece trabajar mejor que la homogeneidad.”

“Hace unas semanas,” dijo Ishmael, “cuando hablábamos acerca de las leyes, dijiste que solo hay una clase de ley acerca de cómo debe vivir la gente- la que puede ser cambiada por votaciones. Que es lo que piensas ahora? Pueden cambiar las leyes que gobiernan la competencia en la comunidad ser cambiadas por medio de votos?”
“No. Pero no son absolutas, como las leyes de la aerodinámica. Pueden romperse.”
“No pueden romperse las leyes de la aerodinámica?”
“No. Si tu avión no esta construido de acuerdo a esa ley, entonces no va a volar.”
“Pero si lo empujas de un barranco, se queda en el aire, no es así?”
“Por un tiempo.”
“Lo mismo ocurre con una civilización que no está construida de acuerdo a las leyes de competencia limitada. Se queda en el aire por un momento, y luego choca con en el suelo. No es eso lo que está enfrentando la gente de tu cultura? un choque?”
“Si.”
“Lo voy a preguntar de otra manera. Estas seguro de que cualquier especie que, a manera de   política, se exente a si mismo de la ley de la competencia limitada, va a terminar destruyendo la comunidad a costa de su propia expansión?”
“Si.”
“Entonces que hemos descubierto aquí?”
“Hemos descubierto una pieza de cierto conocimiento acerca de cómo debería vivir la gente. Debe vivir, de hecho.”
“Conocimiento que hace una semana dijiste, era inobtenible.”
“Si. Pero... “
“Si?”
“No veo como... espera un minuto.”
“Toma tu tiempo.”
“No veo como hacer ésta, fuente de conocimiento en general. Quiero decir, no veo como aplicar este conocimiento de una manera general, en otros temas.”
“Las leyes de la aerodinámica te muestran como reparar genes dañados?”
“No.”
“Entonces para qué sirven?”
“Sirven para... Hacen posible que podamos volar.”
“La ley que hemos delineado aquí, hace posible que vivan las especies, que puedan sobrevivan, incluyendo al hombre. No va a decirles si deben legalizar a las drogas o no. No va a decirles si el sexo premarital es bueno o malo. No va a decirles si la pena capital esta bien o esta mal. Les dirá como deben vivir si quieren evitar la extinción, y ese es el primero y el más fundamental conocimiento que cualquiera necesita.”
“Cierto. De todas maneras...”
“Si?”
“De todas maneras, la gente de mi cultura no va a aceptarlo.”
“Quieres decir que la gente de tu cultura no va a aceptar lo que has aprendido aquí?”
“Así es.”
“Vamos ser precisos acerca de que van a aceptar y que no aceptaran. La ley, por si misma, queda fuera de discusión. Esta ahí, rigiendo la comunidad de la vida. Lo que rechazan los Tomadores, es que aplica a la humanidad.”
“Así es.”
“Eso esta lejos de ser una sorpresa. La Madre Cultura pudo aceptar el hecho de que el hogar de la humanidad no es el centro del universo. Pudo aceptar el hecho de que el hombre evolucionó de la misma manera que los demás animales. Pero nunca va  a aceptar el hecho de que el hombre no está exento de la ley que mantiene la paz en la comunidad de la vida. Aceptar eso la aniquilaría.”
“Entonces que es lo que dices? Que no hay esperanza?”
“No por completo. Obviamente, la Madre Cultura debe ser aniquilada, si pretenden sobrevivir, y eso es algo que la gente de tu cultura puede hacer. Ella no tiene existencia fuera de sus mentes. Una ves que dejan de escucharla, ella deja de existir.”
“Cierto, pero no creo que la gente deje que eso ocurra.”
Ishmael se encogió de hombros. “Entonces la ley lo hará por ellos. Si se rehúsan a vivir bajo la ley, entonces simplemente no vivirán. Podríamos decir que esta es una de las operaciones básicas de la ley. Aquellos que amenazan la estabilidad de la comunidad desafiando la ley, automáticamente se eliminan a ellos mismos.”
“Los Tomadores nunca van a aceptar eso.”
“El aceptarlo no tiene nada que ver con ello.  Podrías hablar acerca de un hombre acercándose al borde de un precipicio, sin aceptar los efectos de la gravedad. Los Tomadores están en proceso de eliminarse a si mismos, y cuando hayan acabado, la estabilidad de la comunidad va a ser rescatada y el daño que han hecho podrá empezar a ser reparado.”
“Cierto.”
“Por otra parte, creo que estas siendo irrazonablemente pesimista acerca de esto. Creo que hay muchas personas afuera que saben que el juego se ha terminado y que están listas para escuchar algo nuevo- que quieren escuchar algo nuevo, igual que tú.”
“Espero que tengas razón.”

“No estoy completamente satisfecho con la forma en que hemos formulado la ley,” dije yo.
“No?”
“Nos referimos a ella como una ley, pero en realidad son tres leyes. En todo caso, las describí como tres leyes.”
“Las tres leyes son ramas. Lo que estas buscando es el tronco, que sería algo como, ‘Ninguna especie debe hacer propia la vida de el mundo.’ ”
“Si. Eso es lo que aseguran las leyes en resumen.”
“Es una expresión de la ley. Otra sería: “El mundo no fue hecho para ninguna especie en particular.”
“Si. Entonces el hombre definitivamente no fue hecho para conquistar el mundo y gobernarlo.”
“Eso es un paso muy grande. En la mitología de los Tomadores, el mundo necesitaba un gobernante porque los dioses habían hecho un desastre de él. Lo que habían creado era una jungla, un caos, una anarquía. Pero era cierto eso?”
“No. Todo se encontraba en un buen orden. Fueron los Tomadores los que introdujeron el desorden en el mundo.”
“El gobierno de la ley era y es suficiente. La humanidad no necesitaba poner orden en el mundo.”

“La gente de tu cultura se aferra con tenacidad, de manera fanática, a  que el hombre es especial. Quieren percibir desesperadamente un vasto océano entre el hombre y el resto de la creación. Esta mitología, de superioridad humana, justifica el que hagan lo que se les antoja con el mundo, de la misma manera en que la mitología de Hitler acerca de la superioridad aria justificaba el que hiciera lo que se le antojaba con Europa. Pero en el fin, esta mitología no es profundamente satisfactoria. Los Tomadores son gente profundamente solitaria. El mundo, para ellos, es un territorio enemigo, y viven en el como un ejercito de ocupación. Alienados y aislados por su extraordinaria superioridad.”
“Es cierto. Pero a que quieres llegar?”
En lugar de contestar mi pregunta, Ishmael dijo, “Entre los Dejadores, el crimen, las enfermedades mentales, el suicidio y la adicción a las drogas son grandiosas rarezas. Como explica eso la Madre Cultura?”
“Diría que es porque... la Madre Cultura dice que es porque los Dejadores son simplemente muy primitivos para tener esas cosas.”
“En otras palabras,  el crimen, las enfermedades mentales, el suicidio y la adicción a las drogas son muestras de una cultura avanzada?”
“Así es. Nadie lo dice de esa manera por supuesto, pero así es como se entiende. Esas cosas son el precio de los avances que tenemos.”
“Hay una opinión que es casi opuesta, que ha tenido un gran auge entre las personas de tu cultura durante un siglo aproximadamente. Una opinión opuesta del porqué esas cosas son raras entre los Dejadores.”
Lo pensé por un minuto. “Quieres decir la teoría de el Salvaje Noble. No puedo decir que la conozco en detalle.”
“Pero tienes una impresión de ella. Es lo que está en auge actualmente en tu cultura- no la teoría en detalle, pero una impresión de ella.”
“Cierto. Es la idea de que la gente que vive cerca de la naturaleza tiende a ser noble. Es por ver todas esas puestas de sol. No puedes ver una puesta de sol y después ir a incendiar la choza de tu vecino. Vivir cerca de la naturaleza es maravilloso para tu salud mental.”
“Comprendes que lo que digo no es nada como eso verdad?”
“Si. Pero qué es lo que dices entonces?”
“Hemos dado un vistazo a la historia que han estado actuando los Tomadores aquí durante los últimos diez mil años. Los Dejadores también se hallan actuando una historia. No una historia contada, pero si una que ya ha sido actuada.”
“Que quieres decir con eso?”
“Si buscas entre los pueblos de tu cultura- si vas a China y Japón y Rusia y la India e Inglaterra-cada uno de ellos te va a dar una explicación diferente de ellos mismos, pero todos ellos se hallan actuando una misma historia básica sin lugar a dudas, que es la historia de los Tomadores. Lo mismo es cierto entre los Tomadores. Los Bushmen de África, los Alawa de Australia, Los Kreen-Akrore de Brasil, y los Navajo de Estados Unidos te darían una explicación diferente de ellos mismos cada uno, pero todos se hallan actuando una misma historia básica, que es la historia de los Tomadores.”
“Si, así parece ser.”
“La historia que han estado actuando los Dejadores aquí por los últimos tres millones de años, no es una historia de conquista y dominio. El actuarla no les da ningún poder. El actuarla les da una vida satisfactoria y significativa para ellos. Eso es lo que encontrarías si anduvieras con ellos. No batallan con el descontento y la rebelión, ni con lo que debería ser permitido y lo que debería ser prohibido, no se acusan entre ellos mismos por no vivir de manera correcta, no viven con terror de ellos mismos, no se vuelven locos porque sus vidas parezcan vacías e insignificantes, no tienen que idiotizarse con drogas para soportar los días, no inventan una nueva religión cada semana para tener algo de que sostenerse, no buscan siempre algo que hacer o algo en que creer para que sus vidas valgan la pena. Y – repito- esto no es porque vivan cerca de la naturaleza o porque no tengan un gobierno formal o porque sean innatamente nobles. Esto se debe simplemente a que actúan una historia que funciona bien para las personas- una historia que funcionó bien por tres millones de años y que aún funciona bien en los lugares en donde los Tomadores aún no han logrado poner pie.”
“De acuerdo. Eso suena grandioso. Cuando veremos esa historia?”
“Mañana. Al menos, vamos a iniciarla mañana.”
Bien,” Dije. “Pero antes de que terminemos hoy, tengo una pregunta. Porqué Madre Cultura? personalmente no tengo dificultad con eso, pero puedo imaginar que a algunas mujeres si la tendrían, puesto que parece como si te refirieras a una figura de género específicamente femenino, para que sirva como villano.”
Ishmael gruño un poco. “No la considero como un villano de ninguna manera, pero entiendo a que te refieres. Aquí esta mi respuesta: La cultura es una madre en todo lugar y a todas horas, porque la cultura es inherentemente algo que nutre- nutre las sociedades humanas y los estilos de vida. Entre los Dejadores, la Madre Cultura explica y preserva un estilo de vida que es saludable y auto sostenible. Entre los Tomadores, ella explica y preserva un estilo de vida que ha probado ser malsano y auto destructivo.”
“De acuerdo, así que...?”
“Así que cuál es tu pregunta? Si la cultura es una madre para los Alawa de Australia y los Bushmen de África y los Kayapo de Brasil, entonces porqué no habría de ser una madre para los Tomadores?”








Capítulo 9.

Cuando llegué al día siguiente, encontré que había un nuevo plan efectuándose: Ishmael ya no estaba del otro lado del vidrio, estaba de mi lado, echado encima de unos cojines, a unos cuantos metros de mi silla. No había notado la importancia que había tomado ese vidrio en nuestra relación: para ser honesto, me sentí algo alarmado. Su proximidad y enormidad me desconcertaron, pero sin dudarlo por más de una fracción de segundo, tomé asiento e hice el mismo gesto de siempre para saludarlo. El asintió de vuelta, pero creo que noté algo de especulación en sus ojos, como si mi proximidad le causara lo mismo que lo que mi me causaba la suya.
“Antes de que continuemos,” dijo Ishmael después de algunos momentos, “Quiero aclarar un malentendido.” Luego sostuvo una hoja de papel que contenía un diagrama.



“No es una visualización particularmente difícil de entender. La línea representa la historia de los Dejadores,” dijo él.
“Si, ya lo veo.”
Después agrego algo al diagrama de la hoja, y lo sostuvo de nuevo.




“Esta desviación, que comienza aproximadamente ocho mil años antes de cristo, representan la historia de los Tomadores.”
“Cierto.”
“Y que evento representa esto?” preguntó él, tocando con la punta de su lápiz el punto que señalaba ocho mil años antes de cristo.
“La revolución agrícola.”
“Este evento ocurrió en un punto del tiempo o durante un período de tiempo?”
“Asumo que durante un período de tiempo.”
“Entonces que representa el punto que indica los ocho mi años antes de cristo?”
“El comienzo de la revolución.”
“Y donde debería de marcar el punto que señale la fecha en que terminó?”
“Ah,” dije neciamente. “Realmente no sé. Debe haber durado unos dos mil años.”
“Cuál fue el hecho que marcó el fin de la revolución?”
“De nuevo, no lo sé. No sabía que algún hecho lo había marcado.”
“No lo celebraron destapando botellas de champaña?”
“No lo sé.”
“Piensa.”
Lo hice, y luego de un rato dije: “De acuerdo. Es extraño que esto no sea enseñado. Recuerdo que me enseñaron todo lo relacionado con la revolución agrícola, pero no recuerdo esto.”
“Continúa.”
“No terminó. Solamente se esparció. Se ha estado esparciendo desde que comenzó por ahí hace diez mil años. Se esparció por todo el continente durante los siglos dieciocho y diecinueve. Aún se está esparciendo en partes de Nueva Zelanda, África y Sudamérica el día de hoy.”
“Por supuesto. Así que ahora podrás ver que la revolución agrícola no es un evento como lo es la guerra de Troya, aislada en un pasado distante, sin relevancia en sus vidas hoy. El trabajo iniciado por esos granjeros neolíticos en el Este Cercano ha seguido siendo realizado continuamente por cada generación hasta la fecha. Es la fundación de su vasta civilización, de la misma manera en que fue fundada su primera villa de granjas.”
“Si, ya lo veo.”
“Esto debería ayudarte a comprender porqué la historia que cuentan a sus niños acerca del significado del mundo, acerca de las intenciones divinas en el mundo, y acerca de el destino de el hombre son de tanta importancia para la gente de tu cultura. Es el manifiesto de la revolución en cual esta basada tu cultura. Es la reposición de todas sus doctrinas revolucionarias y la expresión definitiva de su espíritu revolucionario. Explica el porqué era necesaria la revolución y porqué debía continuar a cualquier costo.”
“Si,” dije. “Esa fue una gran reflexión.”

“Hace cerca de dos mil años,” continuó Ishmael, “un evento de ironía exquisita ocurrió en su cultura. Los Tomadores- o al menos un gran segmento de ellos- adoptaron como propia a una historia que les pareció impregnada de significado y misterio. Les llegó a ellos por medio de los Tomadores del Este Cercano, que habían estado contándola a sus propios niños por generaciones incontables- por tantas generaciones que se había convertido en un misterio incluso para ellos. Sabes porqué?”
“Porqué se convirtió en un misterio?... No...”
“Se había convertido en un misterio porque aquellos que dijeron la historia por primera vez- sus antiguos ancestros- no eran Tomadores, sino Dejadores.”
Me quede sentado ahí, pestañeando. Luego le pregunté si no le molestaba reproducir ese pasado para mí.
“Hace unos dos mil años, los Tomadores adoptaron como propia una historia que se había originado entre los Dejadores muchos siglos antes.”
“De acuerdo. Y donde reside la ironía del hecho?”
“La ironía consiste en que era una historia que había sido contada entre los Dejadores, explicando el origen de los Tomadores.”
“Y luego?”
“Los Tomadores adoptaron como propia una historia de los Dejadores acerca de sus orígenes.”
“Me temo que aún no lo comprendo.”
“Que clase de historia contarían los Dejadores acerca de la aparición de los Tomadores en el mundo?”
“Dios, no tengo idea.”
Ishmael me miro detenidamente, como si fuera un Búho. “Parece ser que olvidaste tomar tu píldora cerebral esta mañana. No te preocupes, te voy a contar una historia que inventé, y luego lo vas a comprender.”
“De acuerdo.”
Ishmael movió su gigantesco cuerpo a otra posición sobre sus almohadones, y cerré los ojos involuntariamente, pensando, si un extraño abriera la puerta y entrara en este momento, que rayos sería lo que pensaría?

“Hay un conocimiento muy especial que debes tener, si es que quieres gobernar el mundo,” dijo Ishmael. “Estoy seguro de que sabes eso.”
“Francamente, nunca había pensado acerca de eso.”
“Los Tomadores poseen este conocimiento, por supuesto- al menos imaginan que lo tienen- y están muy, muy orgullosos de él. Este es el conocimiento más fundamental de todos, y es absolutamente indispensable para aquellos que pretendan gobernar el mundo. Y qué es lo que supones que encuentran los Tomadores cuando andan entre los Dejadores?”
“No sé a que te refieres.”
“Ellos encuentran que los Dejadores no tienen este conocimiento. No es eso algo especialmente notable?”
“No lo sé.”
“Considéralo. Los Tomadores tienen un conocimiento que les permite gobernar al mundo, y los Dejadores carecen de él. Esto es lo que han encontrado los misionarios a cada vez que se encuentran entre los Dejadores. Ellos se asombraban mucho, pues tenían la impresión de que ese conocimiento era prácticamente evidente.”
“Ni siquiera sé a que conocimiento te refieres.”
“Es el conocimiento que se necesita para gobernar el mundo.”
 “De acuerdo, pero en qué consiste específicamente ese conocimiento?”
“Lo vas a deducir de la historia. Lo que quiero que notes ahora, es quien tiene ese conocimiento. Te he dicho que los Tomadores lo tienen y eso tiene sentido, no es así? Los Tomadores son los gobernantes del mundo, no es así?
“Así es.”
“Y los Dejadores no lo tienen, y eso también tiene sentido, no es así?”
“Supongo que si.”
“Ahora dime esto: quién mas podría tener este conocimiento, además de los Tomadores?”
“No tengo idea.”
“Piensa mitológicamente.”
“De acuerdo... los dioses podrían tenerlo.”
“Por supuesto. Y de eso es de lo que trata la historia: acerca de cómo los dioses adquirieron el conocimiento que necesitaban para gobernar el mundo.”
Un día (Ishmael comenzó) los dioses estaban considerando administrar el mundo en la manera ordinaria, y uno de ellos dijo, “Tengo una idea. Lo he estado pensando por un tiempo- una amplia y placentera pradera. Vamos a enviarle una gran multitud de langostas a esta tierra. Cuando el fuego de la vida haya crecido prodigiosamente en ellas y en las aves y lagartijas que se alimentan de ellas, eso va a estar muy bien.”
“Los otros lo pensaron por un rato y finalmente uno dijo, “Es cierto que, si enviamos a las langostas a esta tierra, el fuego de la vida va a crecer en ellas y en las criaturas que se alimentan de ellas- pero será a expensa de todas las otras criaturas que viven ahí.” Los otros le preguntaron que era lo que quería decir, y él continuó. “Seguramente sería un gran crimen el privar a todas las demás criaturas de el fuego de la vida, solo para que las langostas y las aves y las lagartijas puedan florecer por un tiempo. Las langostas dejarían a los suelos desnudos, y los venados y las gacelas y las ovejas y los conejos van a sufrir de hambre y morirán. Y con la desaparición de ellos, los leones y los lobos y los zorros van a morir pronto también. No creen que van a maldecirnos entonces, y llamarnos criminales por favorecer a las langostas y a las aves y a las lagartijas por encima de ellos?”
“Ahora los dioses tuvieron que rascarse la cabeza por esto, pues no habían tenido esto en cuenta. Pero finalmente, uno de ellos dijo, “No veo que esto represente problema alguno. Simplemente no lo haremos. No vamos a crear una multitud de langostas en esa tierra, y las cosas van a seguir como siempre, y nadie va a tener razón alguna para maldecirnos.”
La mayoría de los dioses pensó que esto tenía sentido, pero uno de ellos no estuvo de acuerdo. “Seguramente esto sería tan crimen como lo otro,” dijo. “Acaso las langostas y las aves y las lagartijas no viven en nuestras manos al igual que el resto? Acaso nunca va a llegar el momento en que florezcan grandiosamente al igual que hacen otros?”
Mientras los dioses discutían estos asuntos, un zorro salió para cazar, y ellos dijeron, “Vamos a enviar al zorro una codorniz para que sobreviva.” Pero esas palabras fueron difícilmente pronunciadas cuando uno de ellos dijo, “Seguramente sería un crimen el permitir que el zorro viva a expensas de la codorniz. La codorniz tiene la vida que le entregamos, y vive en nuestras manos. Sería una infamia enviarla a las quijadas de el zorro!”
Entonces otro de ellos dijo, “Miren ahí! La codorniz esta cazando a un grillo. Que acaso el grillo no tiene la vida que le hemos entregado y vive en nuestras manos al igual que la codorniz? Seguramente sería un crimen el no darle la codorniz a el zorro, para que el grillo pueda vivir.”
Bueno, como puedes imaginar, los dioses discutieron duramente acerca de todo esto y no sabían que hacer. Y mientras ellos seguían argumentando, la primavera llegó, y el agua de la nieve de las montañas comenzó a ríos, uno de ellos dijo “Seguramente sería un crimen dejar que las aguas invadan la tierra, pues muchas criaturas estarían destinadas a morir.” Pero otro de ellos dijo: “Seguramente sería un crimen el no dejar que esas aguas inunden las tierras, porque sin ellas los lagos y las lagunas se secarían, y todas las criaturas que viven ahí morirían.” Y una vez más los dioses estaban confundidos.
Finalmente uno de ellos tenía lo que parecía ser una idea nueva. “Queda claro que cualquier acción que tomemos va a ser de bien para algunos y mala para otros, así que no debemos intervenir de ninguna manera. Entonces ninguna de las criaturas que viven en nuestras manos podrá llamarnos criminales.”
“Eso no tiene sentido” dijo otro. “ Si no tomamos acción del todo, esto de cualquier manera va a ser a favor de algunos y malo para otros, no es así? Las criaturas que viven en nuestras manos van a decir “miren, sufrimos, y los dioses no hacen nada!”
“Y mientras los dioses discutían entre ellos mismos, las langostas se extendieron por la pradera, y las langostas, las aves y las lagartijas elogiaron a los Dioses, mientras que los demás animales murieron maldiciendo a los dioses. Y debido a que los dioses no tomaron ninguna acción en el asunto, la codorniz sobrevivió y el zorro se fue a su madriguera maldiciendo a los dioses. Y como la codorniz sobrevivió, el grillo murió maldiciendo a los dioses. Y como finalmente los dioses decidieron detener las aguas de la primavera, los lagos y lagunas se secaron, y las miles de criaturas que vivían ahí murieron maldiciendo a los dioses.
Y al escuchar todas esas maldiciones, los dioses murmuraron. “Hemos convertido al jardín en un lugar de terror, y todo lo que vive en el nos odia como tiranos y criminales. Y tienen razón de hacer esto, porque la acción o inacción les hacemos un bien un día y un mal el otro, sin saber que debemos hacer. La pradera arrasada por las langostas nos arrojó una horda de maldiciones, y no tenemos con que responder. El zorro y el grillo nos maldicen por igual porque dejamos vivir a la codorniz, y tampoco tenemos con que contestarles. Seguramente el mundo entero debe maldecir el día en que lo creamos, pues somos criminales que envían el bien y el mal en turno, sabiendo que aunque podemos hacerlo, no sabemos qué es lo que debemos hacer.”
Bueno, los dioses estaban cayendo en las manos de la desesperación, cuando uno de ellos dijo, “Díganme, acaso no hicimos para el jardín un cierto árbol cuyo fruto es el conocimiento de el bien y el mal?”
“Sí,” dijeron los demás. “Vamos a encontrar ese árbol para comer de él y ver de que trata ese conocimiento.” Y cuando los dioses encontraron el árbol y probaron sus frutos, la venda de sus ojos desapareció y dijeron, “Ahora ciertamente poseemos el conocimiento que necesitamos para atender el jardín sin convertirnos en criminales y sin recibir las maldiciones de todos aquellos que viven en nuestras manos.”
Y al estar hablando de esta manera, el león salió a cazar, y los dioses se dijeron a sí mismos. “Hoy es el día en que el león sufrirá hambre, y el venado que sería tomado podrá vivir otro día.” Así que el león falló en su intento de cazar, y al regresar hambriento comenzó a maldecir a los dioses. Pero ellos le dijeron, “Ve en paz, pues sabemos como gobernar el mundo, y hoy es tu día de sufrir hambre.” Y el león se fue paz.
Al día siguiente el león salió a cazar, y los dioses le enviaron el venado que se había salvado el día anterior. Al sentir las quijadas del león en el cuello, el venado comenzó a maldecir a los dioses. Pero ellos dijeron, “Ve en paz, pues sabemos como gobernar el mundo, y hoy es el día en que morirás, así como ayer era el día en que vivirías.” Y el venado se fue en paz.
Entonces los dioses se dijeron a sí mismos, “Ciertamente el conocimiento de el bien y el mal es un conocimiento poderoso, pues nos permite gobernar el mundo sin convertirnos en criminales. Si ayer hubiésemos enviado al león hambriento sin este conocimiento, entonces hubiese sido un crimen. Y si hoy hubiésemos enviado al venado directamente a las quijadas del león sin tener este conocimiento, entonces esto también hubiese sido un crimen. Pero con este conocimiento hemos hecho ambas cosas, aparentemente opuestas la una a la otra, y no hemos cometido ningún crimen.”
Entonces ocurrió que uno de los dioses había estado errando lejos de ahí cuando los demás comían del árbol del conocimiento, y cuando regresó y escucho lo que habían hecho los demás dioses con el león y el venado, dijo, “Al hacer esas dos cosas, seguramente han cometido un crimen en una instancia o en la otra, puesto que las dos se oponen entre sí, y una debió ser correcta y la otra errónea. Si estuvo bien que el león se fuera hambriento el primer día, entonces estuvo mal que le dieran el venado al día siguiente. O si estuvo bien que se le enviara el venado en el segundo día, entonces estaba mal es haberlo hecho pasar hambre el primer día.”
Los otros asintieron y dijeron, “Si, esa es la misma manera en que hubiéramos razonado antes de comer de el árbol del conocimiento.”
“Qué conocimiento es?” preguntó el dios. Notando el árbol por primera vez.
“Prueba su fruto,” le dijeron. “Entonces sabrás exactamente de que trata el conocimiento.”
Así hizo el dios, y al probarlo, pudo ver. “Si, ahora entiendo,” dijo. “Este es ciertamente el conocimiento propio de los dioses: el conocimiento de quién deberá vivir y quien deberá morir.”

“Tienes preguntas acerca de lo que hemos visto hasta ahora?” pregunto Ishmael.
Me sorprendí por esta interrupción en la narrativa. “No. Esto es fascinante.”
Ishmael continuó.

Cuando los dioses vieron que Adán estaba despertando, se dijeron a si mismos “Ahora aquí hay una criatura tan similar a nosotros que casi podría se uno de nosotros. Qué lapso de tiempo, y que destino deberíamos otorgarle?”
Uno de ellos dijo. “El es muy justo, vamos a darle una vida que dure tanto como dure el planeta. En los días de su infancia, lo cuidaremos de la misma manera en que cuidamos a todos los demás seres del jardín, para que aprenda la dicha de vivir en nuestras manos. Pero en la adolescencia seguramente va a darse cuenta de que es capaz de mucho más cosas que las otras criaturas, y entonces se sentirá intranquilo bajo nuestro cuidado. Deberíamos guiarlo a el otro árbol de el jardín, el árbol de la Vida?”
Pero otro dijo, “Guiar a Adán en su infancia hacia el Árbol de la Vida, incluso antes de que haya comenzado a buscarlo por si mismo, sería privarlo de un largo camino que le proporcionaría una gran sabiduría y la oportunidad de probarse a sí mismo.  Tal y como le daremos el cuidado que requiere durante su infancia, debemos darle la búsqueda que necesita en la adolescencia. Vamos a hacer que la búsqueda del Árbol de la Vida sea su ocupación durante su adolescencia. De esta manera, el va a descubrir por si mismo como podrá vivir durante toda la existencia de este planeta.”
Los otros estuvieron de acuerdo con este plan, pero uno de ellos dijo, “Deberíamos tomar nota de que esto bien podría ser una larga y frustrante búsqueda para Adán. Los jóvenes son impacientes, y luego de unos cuantos miles de años de búsqueda, podría desistir de la búsqueda. Si esto ocurre, podría estar tentado a comer del árbol del conocimiento del bien y el mal.
“Eso no tiene sentido,” replicaron los otros. “Sabes muy bien que la fruta de ese árbol solamente alimenta a los dioses. No puede alimentar a Adán más que lo que hacen los pastos del suelo. El podría colocarla en su boca y masticarla, pero pasaría a través de su cuerpo sin ningún beneficio. Seguramente no imaginas que el podría obtener nuestro conocimiento al comer de ese árbol verdad?”
“Por supuesto que no,” replicó el otro. “El peligro no es que pueda ganar nuestro conocimiento, sino que pueda imaginar que lo ha ganado.  Habiendo probado el fruto de ese árbol, el podría decirse a sí mismo, ‘He probado el alimento de los dioses y por lo tanto ahora se tan bien como ellos cómo gobernar el mundo. Lo podré hacer de la manera en que lo haga.’ “
“Esto es absurdo, “ dijeron los otros dioses. “Como podría Adán ser tan tonto como para imaginar que tiene el conocimiento que nos permite gobernar el mundo y hacer las cosas que hacemos? Ninguna de nuestras criaturas podrá poseer el conocimiento de quién debe vivir y quién debe morir. Este conocimiento es nuestro, y si Adán debe crecer con sabiduría hasta que el universo se eclipse, sería aún tan lejano para él como lo es ahora”
Pero los demás no se convencieron con ese argumento. “Si Adán comiera de nuestro árbol,” persistió el, “no es necesario decir que se engañaría a si mismo. Sin saber la verdad, el podría decirse a si mismo, ‘Todo lo que hago que pueda justificar es bueno y lo que no puedo justificar es malo.’ “
Pero los otros se burlaron de esto, diciendo, “Ese no es el conocimiento del bien y del mal:”
“Por supuesto que no,” replicó el otro., “pero como podría saberlo Adán?”
Los demás se encogieron de hombros. “Quizá durante su infancia, Adán podría creer que es lo suficientemente sabio como para dominar el mundo, pero que hay con eso? Esa tonta actitud arrogante se le pasaría al momento de madurar.”
“Ah,” dijo el otro, “pero poseyendo esta tonta actitud arrogante, podría Adán sobrevivir hasta la madurez?   Creyendo que es uno de nosotros, podría ser capaz de cualquier cosa. En su arrogancia, podría mirar alrededor de el jardín y decirse a si mismo, ‘Todo esto está mal. Por qué debería yo de compartir el fuego de la vida con todas estas criaturas? Mira eso, los leones y los lobos y los zorros toman a los animales que podría tener solamente para mí. Eso esta mal. Voy a matar a todas esas criaturas, y eso va a ser bueno. Y mira ahí, los conejos y los grillos y las ardillas toman las frutas de la tierra que podrían ser solamente para mí. Eso está mal. Voy a matar a todas esas criaturas, y eso va  a ser bueno. Y mira ahí, los dioses han establecido un límite en mi crecimiento, tal y como establecieron un límite para el crecimiento de todos los demás. Eso esta mal. Voy a crecer sin límite alguno, tomando todo el fuego de la vida que fluye por este jardín para que sea mío solamente, y eso va a ser bueno.’ Díganme- si esto ocurre, que tanto podría vivir Adán no sin antes devorar el mundo entero?”
“Si esto ocurriera,” dijeron los otros, “Adán devoraría el mundo en un solo día, y al final de ese día se devoraría a si mismo.”
“Justamente,” dijo el otro, “a menos que lograra escapar de este mundo. Entonces devoraría el universo entero, al igual que habría hecho con el mundo. Pero aún así, terminaría devorándose a si mismo, al igual que cualquier ser que crece ilimitadamente.”
“Esto sería un fin terrible para Adán, sin duda alguna,” dijo otro. “Pero no tendría el mismo fin incluso sin haber comido de el árbol de el conocimiento de el bien y el mal? No estaría tentado por su ansia de crecimiento, por tomar el fuego de la vida con sus propias manos incluso sin decirse a si mismo que eso esta bien?”
“Podría ser,” concordaron los demás. “Pero cuál sería el resultado? Él se convertiría en un criminal, un delincuente, un ladrón de vida, y el asesino de las criaturas que lo rodean. Sin engañarse a si mismo pensando que lo que hace es correcto- y por lo tanto, que debe hacerse a cualquier precio – entonces pronto se cansaría de llevar una vida apartada de la ley.  En verdad es posible que esto ocurra durante su búsqueda por el Árbol de la Vida. Pero si comiera del árbol de nuestro conocimiento, entonces olvidaría su cansancio. El diría, ‘Que importa si estoy cansado de vivir como el asesino de toda la vida que me rodea? Conozco el bien y el mal, y esta manera de vivir es buena. Por lo tanto, debo de vivir de esta manera incluso cuando muero de cansancio, incluso si destruyo al mundo e incluso a mi mismo.  Los dioses escribieron en el mundo una ley que para que fuera obedecida por todos, pero a mi no se me aplica porque soy uno de ellos. Por lo tanto voy a vivir fuera de esta ley y creceré sin límites. El ser limitado es algo malo. Voy a robar el fuego de la vida de las manos de los dioses y la voy a reservar para mi propio crecimiento, y eso será bueno. Voy a destruir las clases que no sirven para mi crecimiento, y eso será bueno. Voy a arrebatar al jardín de las manos de los dioses y lo voy a ordenar de manera en que solo sirva para mi crecimiento, y eso va a ser bueno. Y como esas cosas son buenas, deben ser realizadas a costa de todo. Puede ocurrir que destruya todo el jardín y lo haga ruinas. Puede ser que mi progenie pulule sobre la tierra como langostas, dejándola desnuda, hasta que se ahoguen en su propia suciedad y odien la simple vista de los demás y enloquezcan. De todas formas, deben continuar, porque crecer sin límites es bueno y aceptar los límites de la ley es malo.  Y si alguno dice, “Vamos a olvidarnos de la carga de la vida criminal y vivamos en las manos de los dioses otra vez,” lo mataré, pues lo que dice es malo.  Y si alguno dice, “Vamos a alejarnos de nuestra miseria y buscar el otro árbol,” lo mataré, pues lo que dice es malo. Y cuando finalmente todo el jardín haya sido subyugado para mi uso y todas las clases que no sirven a mi crecimiento hayan sido eliminadas y todo el fuego de la vida en el mundo fluya a través de mi progenie solamente, aún deberé seguir creciendo. Y a la gente de esta tierra le diré, “Crezcan, pues eso es bueno,” y ellos crecerán. Y cuando ya no puedan crecer más, la gente de esta tierra caerá sobre sus vecinos para asesinarlos y poder crecer aún más.  Y si los gemidos de mi progenie llenan el aire de el mundo, les diré; “Sus sufrimientos deben ser soportados, pues sufren por una causa buena. Vean lo grandioso que somos ahora! Poseyendo el conocimiento del bien y el mal, hemos logrado ser los amos del mundo, y los dioses no tienen poder sobre nosotros. Aunque sus gemidos llenen el aire, acaso no es más dulce vivir en nuestras propias manos que en las de los dioses?”
Y cuando los dioses escucharon todo esto, vieron que, de todos los árboles en el jardín, sólo el árbol del conocimiento del bien y el mal podría destruir a Adán. Entonces le dijeron, “Puedes comer de todos los árboles de el jardín, con excepción de el árbol de el conocimiento del bien y el mal, pues el día que comas de ese árbol morirás.”

Me quedé sentado ahí por un rato, cuando recordé haber visto una Biblia en la extraña colección de libros de Ishmael. De hecho, había tres. Fui por ellas y después de estudiarlas por algunos minutos, dije: “Ninguna de ellas tiene algún comentario acerca de porqué debía prohibirse el fruto de ese árbol a Adán.”
“Esperabas que lo tuvieran?”
“Bueno... sí.”
“Los Tomadores escriben las notas, y esta historia siempre ha sido un misterio impenetrable para ellos. Nunca han sido capaces de entender por qué el conocimiento del bien y el mal debía ser prohibido para el hombre. No ves porqué?”
“No.”
“Porque, para los Tomadores, este conocimiento es el mejor de todos- el más benéfico que puede tener el hombre. Siendo así, porqué habrían de prohibirlo los dioses?”
“Cierto.”
“El conocimiento de el bien y el mal es fundamentalmente el conocimiento que deben ejercer los amos de el mundo, porque cada cosa que hacen es bueno para algunos pero malo para otros. De eso se trata principalmente el gobernar, no es así?
“Sí.”
“Y el hombre nació para gobernar al mundo, no es así?”
“Si. De acuerdo con la mitología de los Tomadores.”
“Entonces porqué habrían de prohibir los dioses el conocimiento que necesita el hombre para completar su destino? Desde un punto de vista Tomador, no tiene sentido en absoluto.”
“Cierto.”
“El desastre ocurrió cuando, hace diez mil años, la gente de tu cultura dijo ‘Somos tan sabios como los dioses y podemos gobernar al mundo tan bien como ellos.’ Cuando tomaron con sus propias manos  el poder de la vida y la muerte sobre el mundo, aseguraron su propia condena.”
“Si. Porque no son en efecto tan sabios como los dioses.”
“Los dioses gobernaron al mundo por billones de años, y todo se encontraba bien. Luego de unos cuantos miles de años de gobierno humano, el mundo se encuentra al borde de la muerte.”
“Cierto. Pero los Tomadores no se van a rendir nunca.”
Ishmael se encogió de hombros. “Entonces van a morir, como se predijo. Los autores de esta historia sabían de lo que estaban hablando.”

“Y estas diciendo que esta historia fue escrita desde un punto de vista Dejador?”
“Así es. Si hubiese sido escrita desde el punto de vista de los Tomadores, el conocimiento del bien y el mal no le hubiese sido prohibido a Adán, hubiese sido confiado en él. Los dioses le hubiesen dicho, ‘Vamos hombre, que no ves que sin este conocimiento no eres nada? Deja de vivir en nuestro jardín como si fueras un león o un halcón. Vamos, toma este fruto e instantáneamente podrás darte cuenta de que estás desnudo- tan desnudo como cualquier león o halcón.: desnudo para el mundo, indefenso. Vamos, toma de este fruto y conviértete en un uno de nosotros. Entonces, con suerte, podrás abandonar este jardín y empezar a vivir con el sudor de tu frente, de la manera en que se supone que deben vivir los seres humanos’. Y si las personas de tu cultura lo hubiesen escrito, este evento no sería  llamado la caída, sería llamado el ascenso- o como lo llamaste hace rato, la liberación.”
“Muy cierto... pero no estoy muy seguro de cómo encaja esto con todo lo demás.”
“Estamos expandiendo tu entendimiento acerca del cómo las cosas llegaron a ser de esta manera.”
“No lo entiendo.”
“Hace un minuto, me dijiste que los Tomadores nunca van a renunciar a su tiranía sobre el mundo, sin importar el qué tan mal se pongan las cosas. Cómo llegaron a ser de esta manera?”
Lo miré demostrando que no lo sabía.
“Ellos llegaron a ser de esta manera porque siempre han creído que lo que estaban haciendo era bueno- y por lo tanto debía hacerse a costa de lo que fuera. Ellos siempre han creído que, al igual que los dioses, saben que lo que es bueno y lo que es malo y que lo que hacen es bueno. Puedes ver cómo han demostrado lo que estoy diciendo?”
“No de inmediato.”
“Ellos lo han demostrado al forzar al resto del mundo a hacer lo que ellos hacen, vivir de la manera en que ellos viven. Todos tenían que ser forzados a vivir de la manera en que viven los Tomadores, porque los Tomadores viven de buena manera.”
“Si, eso lo entiendo.”
“Entre los Dejadores, muchas personas han practicado la agricultura, pero nunca se obsesionaron por la ilusión de que lo que ellos estaban haciendo era bueno, que los demás habitantes del mundo debían practicar la agricultura, que cada centímetro cuadrado del planeta debía ser utilizado en eso. Ellos no le decían a las personas a su alrededor, “Ya no puedes vivir así, cazando y recolectando alimentos. Eso esta mal, es equivocado u lo prohibimos. Pon tus tierras bajo cultivo o te vamos a eliminar.’ Lo que en realidad decían, era, ‘Quieren ser cazadores-recolectores? No hay problema. Grandioso. Nosotros queremos ser agricultores. Ustedes sean cazadores-recolectores y nosotros seremos agricultores. No pretendemos saber cuál de las dos es buena o mala. Solamente sabemos cual de ellas preferimos.’”
“Si, ya veo.”
“Y si se cansaban de ser agricultores, si encontraban que no les gustaba el estilo de vida que requiere esta adaptación en particular, ellos eran capaces de rendirse. No se decían a si mismos, ‘Bueno, debemos continuar viviendo así, incluso si nos esta matando, porque es la manera correcta de vivir.” Por ejemplo, había una vez un pueblo que construyó un a vasta red de canales de irrigación, con el objetivo de cultivar los desiertos de lo que ahora es el sureste de Arizona. Ellos mantuvieron esos canales por tres mil años y construyeron una civilización relativamente avanzada., pero al fin fueron libres de decidir, ‘Esta es una laboriosa e insatisfactoria manera de vivir, así que al diablo con ella.’ Simplemente se fueron de ahí y se olvidaron completamente de ellos, tanto, que ni siquiera se sabe como se hacían llamara a ellos mismos. El único nombre que tenemos para ellos es el que les dieron los indios Pima: Honokam- “los que se desvanecieron”.
“Pero esto no va a ser más fácil para los Tomadores. Va a ser increíblemente difícil para ellos rendirse, porque lo que están haciendo esta bien, es lo correcto, y tienen que seguir haciéndolo, incluso aunque signifique la destrucción de el mundo, y por lo tanto, de la humanidad.”
“Sí, así es como están las cosas.”
“Rendirse significaría... qué?”
“Rendirse significaría... significaría que todo lo que han hecho es malo. Significaría que nunca han sabido gobernar el mundo. Significaría... delegar sus pretensiones a los dioses.”
“Significaría escupir la fruta de ése árbol y dar las riendas de el mundo de vuelta a los dioses,”
“Sí.”

Ishmael asintió a la pila de biblias que estaban a mis píes. “De acuerdo con los autores de esta historia, la gente que vivía entre los ríos Tigris y Éufrates habían comido de el árbol que contenía la sabiduría de los dioses. De donde supones que obtuvieron esa idea?”
“A qué te refieres?”
“que le habrá dado a los autores de esta historia la idea de que la gente que vivía en el Creciente Fértil había probado el fruto de el árbol del conocimiento de el bien y el mal? Supones que los vieron con sus propios ojos? Supones que se encontraban ahí, cuando comenzó la revolución agrícola?”
“Supongo  que es una posibilidad.”
“Piensa. Si hubiesen estado ahí para verlo con sus propios ojos, quienes hubiesen sido?”
“Ah... cierto. Entonces hubiesen sido las personas de la caída, hubiesen sido los Tomadores.”
“Y si hubiesen sido los Tomadores, ellos hubieran contado la historia de una manera diferente.”
“Sí.”
“Así que los autores de esta historia no estaban ahí para verlo con sus propios ojos. Entonces cómo supieron que había ocurrido? Como supieron que los tomadores habían usurpado el rol de los dioses en el mundo?”
“Ni idea tengo” dije.
“Quiénes fueron los autores de la historia?”
“Bueno... los hebreos?”
Ishmael estremeció su cabeza. “Entre las personas conocidas como los hebreos, esto ya era una historia muy antigua- y misteriosa. Los Hebreos aparecieron en la historia como Tomadores- y no había nada que quisieran más que el ser como sus vecinos Tomadores. Ciertamente, esa es la razón por la cual sus profetas estaban siempre los atacaban.”
“Cierto.”
“Así que, aunque preservaron la historia, ya no podían entenderla por completo. Para encontrar a las personas que la entendían, tenemos que encontrar a sus autores. Y quienes eran ellos?”
“Bueno... eran los ancestros de los Hebreos.”
“Pero quienes eran ellos?”
“Me temo que no tengo idea.”
Ishmael gruñó. “Mira, no puedo prohibirte el que me digas ‘no tengo idea’, pero  insisto en que te tomes unos minutos pensando, antes de que lo digas.”
Me tomé algunos minutos en eso, solo para ser cortés, y luego dije, “Lo siento. Mis conocimientos acerca de historia antigua es francamente nulo.”
“Los antiguos ancestros de los hebreos eran los Semitas.”
“Oh.”
“Sabías eso, no es así?”
“Sí, supongo que si. Es solo que...”
“No estabas pensando.”
“Cierto.”
“Ishmael se cambió de lugar, y para ser totalmente honesto, mi estómago se estremeció cuando su media tonelada de carne pasó a un lado de mi silla.  Si usted no sabe como se trasladan de un lugar a otro los gorilas, puede visitar el zoológico o rentar un video de National Geographic; nada de lo que diga podrá darle una idea correcta.”
Ishmael hurgó un poco entre los libros que guardaba y regresó portando un atlas histórico, que me entregó abierto en un mapa de Europa y el Este Cercano en 8500 años A.C. Una espada en forma de hoz casi cortaba a la península Arábiga del resto. Las palabras Agricultura Incipiente dejaban claro que la hoz encerraba el Creciente Fértil. Una zona punteada indicaba los sitios en los cuales se habían hallado implementos agrícolas primitivos.”
“Este mapa, según mi opinión, da una falsa impresión,” dijo Ishmael, “aunque no fue hecho a propósito. Da la impresión de que la revolución agrícola tomó lugar en un mundo vacío. Es por eso que yo prefiero mi propio mapa.” Luego buscó entre sus cosas y me lo mostró.



“Como puedes ver, esto muestra la situación que existía hace quinientos años después. La revolución agrícola ya estaba avanzando. El área en la cuál se realizaba la agricultura esta indicada por esas líneas rasgadas.” Usando un lápiz como puntero, me indicó el área que había entre el río Tigris y el Eufrates. “Esta, por supuesto, es la tierra que había entre los dos ríos, el lugar en donde nacieron los Tomadores. Y que es lo que supones que representan esos puntos?”
“Personas que eran Dejadoras?”
“Exactamente. No están diseñada con el fin de indicar la densidad de población, ni para indicar que cada estrecho de tierra estaba habitado por Dejadores. Lo que indican es que esto estaba lejos de ser un mundo vacío. Entiendes el mapa?”
“Bueno, creo sí. La tierra de la caída yacía en el Creciente Fértil y estaba rodeada por no-agricultores.”
“Sí, pero también estoy resaltando que en ese tiempo, al inicio de la revolución agrícola, esos primeros Tomadores, los fundadores de tu cultura, eran desconocidos, estaban aislados, y no tenían importancia. El siguiente mapa de ese atlas histórico es de cuatro mil años después. Qué esperarías ver en él?”
“Esperaría ver que los Tomadores se han expandido.”
El asintió., indicando que debería dar vuelta a la página. Aquí esta un óvalo impreso, etiquetado como Culturas Calcolíticas, con Mesopotamia como su centro, encerrando toda la Asia Menor y toda la tierra que había al norte y el este, hasta llegar al Mar Caspio y el Golfo Pérsico. El óvalo se extendía por el sur hasta la entrada de la Península Arábiga, la cual tenía un área cruzada estrechamente y etiquetada como Semitas.
“Ahora,” dijo Ishmael, “tenemos algunos testigos.”
“Como esta eso?”
“Los Semitas no fueron testigos oculares de los eventos descritos en el capítulo tres de el Génesis.” Luego dibujó un pequeño óvalo en el centro del Creciente Fértil. “Esos eventos, comúnmente conocidos como la caída, ocurrieron aquí, a cientos de millas al norte de los Semitas, entre personas enteramente diferentes. Puedes deducir de quién se trata?”
“De acuerdo al mapa, fueron los Caucásicos.”
“Pero ahora, en 4500 antes de cristo, los Semitas son testigos ocular de un evento que ocurrió en su propio patio: la expansión de los Tomadores.”
“Si, ya lo veo.”
“En cuatro mil años, la revolución agrícola que había comenzado en la tierra que había entre los ríos Tigris y Eufrates se había esparcido a través del Asia Menor hacia el oeste y a las montañas al norte y el este. Y hacia el sur, parece que fue bloqueado por que?”
“Por los Semitas, aparentemente.”
“Porqué? Porque lo estaban bloqueando los Semitas?”
“No lo sé.”
“Que eran los Semitas? Eran agricultores?”
“No. El mapa muestra claramente que no eran parte de lo que estaba ocurriendo con los Tomadores. Así que asumo que eran Dejadores.”
“Dejadores, sí, pero no eran cazadores-recolectores. Habían evolucionado a otra adaptación que era muy tradicional entre los Semitas.”
“Oh. Cuidaban rebaños?”
“Por supuesto. Eran pastores.” Luego indicó el borde que había entre la cultura calcolítica de los Tomadores y los Semitas. “Entonces que estaba ocurriendo ahí?”
“No lo sé.”
Ishmael asintió hacia las biblias que había a mis pies. “Lee la historia de Caín y Abel en el Génesis y luego lo sabrás.”
Recogí la que estaba en la cima y la abrí directamente en el capítulo cuatro. UN par de minutos después, murmuré “santo dios!”

Después de leer la historia en todas las tres versiones, lo miré y dije, “Lo que ocurría en esa frontera era que Caín estaba matando a Abel. Los agricultores de la tierra estaban regando sus campos con la sangre de los pastores Semitas.”
“Por supuesto. Lo que ocurría ahí era lo que siempre ocurre cuando se expanden las fronteras de los Tomadores: Los Dejadores estaban siendo asesinados con el fin de obtener más tierras que cultivar.” Ishmael recogió entre sus cosas su propio mapa de este período. “Como puedes ver, las líneas rasgadas que indican a los agricultores se han esparcido por toda el área- con excepción de el territorio ocupado por los Semitas. Aquí en la frontera que separa a los sembradores de la tierra de los pastores Semitas, Caín y Abel se confrontan el uno al otro.”
Estudié el mapa por algunos momentos y después agité la cabeza. “Y los estudiosos de la Biblia no pueden entender esto?”
“No podría decir, por supuesto, que ningún estudioso haya entendido esto nunca. Pero la mayoría de ellos leen la historia como si se tratara de algo que ocurrió en una tierra histórica que jamás existió, como si fuesen las fábulas de Esopo. Sería muy difícil que se lo tomaran como una pieza de propaganda de guerra de los Semitas.”




 “Eso es lo que es, de acuerdo. Sé que siempre ha sido un misterio, al igual que el porqué Dios aceptó a Abel y su oferta y rechazó a Caín y a su oferta. Esto lo explica. Con esta historia, los Semitas estaban contando a sus niños, ‘Dios está de nuestro lado. Nos ama a nosotros, los pastores, pero odia a esos sembradores de la tierra asesinos que vienen de el norte.’”
“Es cierto. Si lo lees como una historia que se originó entre tus propios ancestros culturales, es incomprensible. Solamente empieza ha tener sentido cuando te das cuenta de que se originó entre los enemigos de tus ancestros culturales.”
“Sí.” Me senté ahí pestañeando por algunos momentos, luego miré el mapa de Ishmael de nueva cuenta. “Si los sembradores de la tierra de el norte eran caucásicos,” dije, “entonces la marca de Caín es esa.” Señalé a mi propio favor.
“Podría ser. Obviamente nunca vamos a tener la certeza de saber lo que tenían en mente los autores de esta historia.”
“Pero tiene sentido de esta manera,” insistí. “La marca fue dada a Caín como advertencia para los demás: “Dejen a este hombre en paz. Este es un hombre peligroso, que requiere de una séptuple venganza.’ Ciertamente muchas personas en el mundo han aprendido que no es conveniente estar en contra de personas con caras blancas.”
Ishmael se encogió de hombros, sin convencerse o quizás, desinteresado.



“En el mapa anterior, hablé acerca de el problema de representar a los Dejadores que vivían en el medio este, cuando su revolución agrícola inició, con cientos de puntos. Que supones que les ocurrió a esas personas durante el tiempo que ocurrió entre ese mapa y este?”
“Tendría que decir que o fueron desterrados de ahí, o tomaron una forma de vida agrícola, imitando a los Tomadores.”
Ishmael asintió. “Sin lugar a dudas, muchas de esas personas tuvieron sus propias historias que contar acerca de esta revolución, sus propias maneras de explicar como esas personas de el Creciente Fértil llegaron a ser de esa manera, pero sólo una de esas historias sobrevivió- la que contaban los Semitas a sus niños acerca de la caída de Adán y la matanza de Abel por parte de su hermano Caín. Sobrevivió porque los Tomadores nunca lograron deshacerse por completo, y los Semitas se negaron a adoptar el estilo de vida agrícola. Incluso para sus eventuales descendientes Tomadores, los Hebreos, quienes preservaron la historia sin un completo entendimiento acerca de ella, no pudieron conseguir ningún entusiasmo por el estilo de vida campesino. Y así es como ocurrió que, con el esparcimiento de el cristianismo y de el antiguo Testamento, los Tomadores llegaron a adoptar como propia una historia que contaba su propio enemigo para denunciarlos.”

“Entonces nos topamos con la siguiente pregunta: de donde sacaron la idea los Semitas de que la gente de el Creciente Fértil había comido el fruto de el árbol del conocimiento de los dioses?”
“Ah.” Dije. “Diría que fue algo así como una reconstrucción de los hechos. Ellos observaron a las personas con quienes combatían y dijeron, ‘Por Dios, cómo fue que llegaron a ser de esta manera?’”
“Y cuál fue su respuesta?”
“Bueno... ‘Cuál es el problema de esas personas? Cuál es el problema de nuestros hermanos del norte? Porque nos están haciendo esto a nosotros? Ellos actúan como si...’ Déjame pensar en esto un momento.”
“Toma tu tiempo.”
“De acuerdo,” dije unos minutos después. “Así es como debió haberles parecido el asunto a los Semitas, creo yo. ‘Lo que esta ocurriendo aquí es algo completamente nuevo. Estas no son incursiones de celebración. No son personas dibujando una línea, enseñando los dientes para demostrarnos que están ahí. Esos tipos están diciendo... Nuestros hermanos del norte están diciendo que debemos de morir. Están diciendo que Abel debe ser aniquilado. Estas diciendo que no se nos está permitido el vivir. Y eso es algo nuevo, y no lo entendemos. Porqué no pueden seguir viviendo ahí siendo granjeros, y nos dejan a nosotros aquí abajo siendo pastores? Porqué tienen que asesinarnos?”
“’Algo realmente extraño debe haber ocurrido allá arriba para que esas personas se hallan convertido en asesinos. Que podría haber sido? Espera un momento... Mira la manera en que viven esas personas. Nadie ha vivido de esta manera antes. Ellos no están diciendo solamente que debemos de morir. Están diciendo que todo debe morir. Ellos no están matándonos solamente, están matando todo. Están diciendo, “De acuerdo, leones, dense por muertos. Ya nos hartaron. Fuera de aquí.” Están diciendo “De acuerdo lobos, ya estamos hartos de ustedes también. Fuera de aquí.” Están diciendo... “Nadie come aquí más que nosotros. Toda esta comida nos pertenece y nadie más puede tenerla sin nuestro permiso.“ Ellos están diciendo, “Lo que queramos que viva vivirá, y lo que queramos que muera morirá.”
“’Eso es! Ellos están actuando como si fueran unos dioses. Están actuando como si hubiesen comido el fruto del árbol que contiene la sabiduría de los dioses, y piensan que pueden ser tan sabios como ellos y que pueden enviar la vida y la muerte a donde sea que se les antoja. Sí, eso es. Eso es lo que ha ocurrido ahí arriba. Esa gente encontró el árbol de la sabiduría de los dioses y robaron sus frutos.
“Así es, es cierto! Estas no son personas malditas! Puede verse en seguida. Cuando los dioses se encontraron con lo que habían hecho. Ellos dijeron, “De acuerdo, gente retorcida, eso es lo que tendrán! Ya no vamos a volver a cuidarlos. Quedan fuera. Fuera del jardín. De ahora en adelante, en lugar de vivir en nuestra bondad, ahora tendrán que obtener su alimento con el sudor de su frente.” Y así es como estos malditos sembradores de la tierra llegaron aquí a cazarnos, regando sus campos con nuestra sangre.’”
Cuando terminé, vi que Ishmael estaba uniendo sus manos en un aplaudiendo silenciosamente.
Yo repliqué con una tonta sonrisa y asentí modestamente.

“Una de las indicaciones más claras de que esas dos historias no fueron escritas por tus ancestros culturales, es el hecho de que la agricultura no es tratada como una elección deseable, que se realizaba libremente, más bien como si fuese una maldición. Era literalmente inconcebible para los autores de esta historia que cualquiera prefiriera vivir gracias al sudor de su frente. Así que la pregunta se hacían a si mismos no era ‘Porqué adoptaron estas personas este estilo de vida tan laborioso?’ era mas bien, ‘Que terrible crimen cometieron estas personas para merecer tal castigo? Que han hecho para hacer que los dioses los despojen de la bondad que permite al resto de los demás vivir de manera tan tranquila?’”
“Sí, eso parece obvio ahora. En nuestra propia historia cultural, la adopción de la agricultura era un preludio al ascenso. En esas historias, la agricultura es el destino de los que habían caído.”

“Tengo una pregunta,” dije. “Porqué describían a Caín como el primogénito de Adán y a Abel como el segundo hijo?”
Ishmael asintió. “El significado tiene que ver más con la mitología que con la cronología. Me refiero a que vas a encontrar este cliché en cualquier cuentos folclóricos de cualquier cultura: cuando se tiene a un padre con dos hijos, uno bueno y otro malo, el hijo malo es casi siempre representado por el primogénito, mientras que el bueno es el segundo hijo- el cual es, por decirlo, el oprimido de la historia.”
“De acuerdo. Pero porqué habrían de concebirse a si mismos como descendientes de Adán?
“No debes confundir el pensamiento metafórico con el biológico. Los Semitas no pensaban que Adán fuera su ancestro biológico.”
“Como sabes eso?”
Ishmael lo pensó por un momento. “Sabes lo que significa Adán en hebreo?” No sabemos que nombre le dieron los Semitas a él, pero presumiblemente es el mismo.”
“Significa hombre.”
“Por supuesto. La raza humana. Supones que los Semitas pensaron que la raza humana era su ancestro biológico?”
“No, por supuesto que no.”
“Estoy de acuerdo. La relación en la historia debe ser entendida metafóricamente, no biológicamente. Según como ellos lo percibían, la caída dividió a la raza humana en dos- en los tipos malos y los buenos, en sembradores de la tierra y en pastores, y los primeros estaban asesinando a los segundos.”
“De acuerdo,” dije.

“Pero me temo que tengo otra pregunta.”
“No hay necesidad de que te disculpes por ello. Esa es la razón por la cuál estas aquí.”
“De acuerdo. Mi pregunta es, como interviene Eva en todo este asunto?”
“Qué significa su nombre?”
“De acuerdo a las notas, significa Vida.”
“No significa mujer?”
“No, no de acuerdo a las notas.”
“Con este nombre, los autores de la historia dejaron en claro que la tentación de adán no era el sexo o la lujuria. Adán estaba tentado por la Vida.”
“No lo entiendo.”
“Considera esto: cien hombres y una mujer no pueden tener cien bebés, pero un hombre y cien mujeres si podrían.”
“Entonces?”
“A lo que quiero llegar es que, en términos de expansión de población, los hombres y las mujeres tienen roles marcadamente diferentes. Para este fin, no son iguales entre sí.”
“De acuerdo. Pero aún no lo entiendo.”
“Estoy tratando de que te pongas en el lugar de las personas que no eran agricultoras, las que siempre saben que el control de población es un problema crítico. Diciéndolo de mala manera: una banda de pastores que consiste en cincuenta hombres y una mujer no esta en peligro de experimentar una explosión demográfica, pero una banda que consiste de un hombre y cincuenta mujeres está en grandes problemas. Siendo como son las personas, esa banda de cincuenta y una personas, va a ser una banda de cien personas en no mucho tiempo.”
“Cierto. Pero me temo que aún no veo como se relaciona con la historia que cuenta el Génesis.”
“Se paciente. Regresemos a los autores de esta historia, pueblos de pastores que estaban siendo empujadas al desierto por los agricultores del norte. Porqué los estaban empujando sus hermanos de el norte?”
“Querían poner la tierra de los pastores bajo cultivo.”
“Sí, pero porqué?”
“Ah, ya veo. Estaban incrementando su producción de alimentos para alimentar a una población que había crecido.”
“Por supuesto. Ahora estás listo para hacer algo más de reconstrucción. Puedes ver que los sembradores de la tierra no tienen ningún sentido de restricción en cuanto a expansión se refiere. Ellos no controlaban su población; cuando no había la suficiente comida, simplemente empezaban a cultivar más tierras.”
“Cierto.”
“Así que: a qué le dijeron que si estas personas?”
“Mm. Sí, creo que ya lo veo. Como si fuera un vidrio oscuro.”
“Piénsalo de esta manera: Los Semitas, como todos los pueblos que no eran agrícolas, tenían que ser cuidado de mantener un balance de los sexos. Teniendo muchos hombres no dañaba la estabilidad de su población, pero teniendo muchas mujeres definitivamente si lo había. Puedes verlo?”
“Sí.”
“Pero lo que observaron los Semitas en sus hermanos de el norte, era que eso no les importaba. Si su población se salía de sus manos, no se preocupaban, simplemente ponían más tierras bajo cultivo.”
“Si, ahora lo veo.”
“O trata de esta manera: Adán y Eva anduvieron tres millones de años en el jardín, viviendo de la bondad de los dioses, y su crecimiento era muy modesto; en el estilo de vida de los Dejadores ésta es la manera en que tiene que ser. Como los dejadores de cualquier lado, ellos no tenían la necesidad de ejercer la prerrogativa de los dioses acerca de quién debe vivir y quien debe morir. Pero cuando Eva le presentó a Adán este conocimiento, el dijo “Si, ya lo veo, con esto, ya no tendremos que depender de la bondad de los dioses. Con el conocimiento de quién debe vivir y quien debe morir en nuestras manos, podemos crear un paraíso que será exclusivamente nuestro, y esto quiere decir que puedo decirle sí a la Vida, y crecer sin límites.’ Lo que deberías entender es que diciendo sí a la Vida y aceptando el conocimiento de el bien y el mal, son simplemente diferentes aspectos de un mismo acto, y esta es la manera en que es contada la historia en el Génesis.”
“Sí. Es sutil, pero creo que lo percibo. Cuando Adán aceptó el fruto de ese árbol, sucumbió a la tentación de vivir sin limites- por lo tanto, la persona que le ofreció a él esa fruta fue llamada Vida.”
Ishmael asintió. “Cada vez que alguna pareja de Tomadores habla acerca de lo maravilloso que sería el tener una gran familia, están repitiendo la escena de el árbol de el conocimiento de el bien y el mal. Están diciéndose a si mismos, ‘Por supuesto que es nuestro derecho el aportar vida a este planeta cuando se nos antoja. Porqué detenernos en cuatro o seis niños? Podemos tener quince si lo queremos. Todo lo que debemos hacer es sembrar en unos cientos de acres más de Bosque Tropical- y a quién le importa que una docena de especies desaparezcan como resultado.”

Había aún algo que no encajaba del todo, pero no podía hallar la manera de articularlo.
Ishmael me dijo que tomara mi tiempo.
Después de que trabajé en ello por unos minutos, el dijo, “No esperes lograr tratar todo en términos de nuestro conocimiento actual de el mundo. Los Semitas de esta época estaban completamente aislados de la Península Arábiga, aislados en todas direcciones, ya sea por el mar o por el pueblo de Caín. Todo lo que sabían, era que ellos y sus hermanos del norte eran literalmente toda la raza humana, las únicas personas de la tierra. Ciertamente, esa es la manera en que vieron la historia. No era posible que hubieran sabido que eran solamente una pequeña esquina en el mundo la que había comido de el árbol de la sabiduría de los dioses, no era posibles que hubieran sabido que el Creciente Fértil era solamente uno de los muchos lugares en donde había iniciado la agricultura, no era posible que supieran que aún habían personas en el mundo viviendo de la manera en que lo hacía Adán antes de la caída.”
“Cierto,” dije. “Estaba tratando de hacer que encajara con toda la información que poseemos, y eso obviamente no funcionaría.”
“Creo que sería seguro decir que la historia de la caída de Adán es por mucho, la historia mejor conocida en el mundo.”
“Al menos en el occidente,” dije.
“Oh, es bien conocida en el Este también, pues ha sido largamente acarreada en cada esquina de el mundo por misionarios cristianos. Tiene una poderosa atracción para los Tomadores de todos lados.”
“Sí.”
“Porqué será?”
“Supongo que es porque tiende a explicar el porque todo está tan mal ahora.”
“Que esta mal? Como entiende la gente la historia?”
“Adán, el primer hombre, comió el fruto de el árbol prohibido.”
“Y qué es lo que se entiende por ellos?”
“Francamente, no lo sé. Nunca he escuchado una explicación que tenga sentido.”
“Y el conocimiento de el bien y el mal?”
“De nuevo, nunca he escuchado una explicación que tuviera sentido. Pienso que la manera en que la mayoría de la gente lo entiende, es que los dioses querían probar la obediencia de Adán prohibiéndole algo, y realmente no importaba lo que fuera. Y eso es lo que es en esencia la caída, un acto de desobediencia.”
“Nada que ver en realidad con el conocimiento de el bien y el mal.”
“No. Pero supongo que hay personas que piensan que el conocimiento de el bien y el mal es solamente un símbolo de... no se exactamente de qué. Ellos creen que la caída es la pérdida de la inocencia.”
“Sí... es algo como esto: el hombre era inocente hasta que descubrió la diferencia entre el bien y el mal. Cuando dejo de ser inocente por ese conocimiento, se convirtió en una criatura condenada.”
“Me temo que no significa nada para mí.”
“Para mi tampoco, de hecho.”
“De la misma manera, si lo lees desde otro punto de vista, la historia explica exactamente lo que ocurrió mal aquí no es así?”
“Sí.”
“Pero la gente de tu cultura nunca ha sido capaz de entender la explicación, porque siempre han asumido que fue formulada por gente como ellos- gente que dio por sentado que el mundo fue hecho para el hombre y el hombre fue hecho para conquistarlo y gobernarlo, gente para la cual el conocimiento de el bien y el mal es el más dulce conocimiento de todos, gente que considera el sembrar la tierra como la única manera noble y humana de vivir. Leyendo la historia como si hubiese sido escrita por alguien con su propio punto de vista, ellos no tendrían ninguna oportunidad de entenderla.”
“Así es.”
“Pero cuando es leída de otra manera, la explicación tiene sentido perfectamente: el hombre nunca podrá tener la sabiduría que usan los dioses para gobernar el mundo, y si intenta pretender esa sabiduría, el resultado no será la gloria, será la muerte.”
“Sí” dije. “No tengo dudas acerca de eso- eso es lo que significa la historia. Adán no fue el padre de nuestra raza, era el padre de nuestra cultura.”
“Esa es la razón de el porqué él siempre ha sido una figura de gran importancia para ustedes. Incluso cuando la historia por si misma no tiene sentido para ustedes, definitivamente pueden identificarse con Adán como su protagonista. Desde el comienzo, lo reconociste como uno de los tuyos.”
































Capítulo 10.

Un tío mío arribó a la ciudad sin habérmelo avisado y esperaba ser entretenido. Pensé que iba a tratar de un día; resultó que fueron dos días y medio. Me la pasé tratando de comunicarle los siguientes pensamientos mentalmente: “No va siendo tiempo de que te mudes? No extrañas tu casa aún? No preferirías explorar la ciudad por tu propia cuenta? Nunca se te ha ocurrido que yo tengo otras cosas por hacer?’” pero el no estaba muy receptivo.
Unos minutos antes de que saliera para dejarlo en el aeropuerto, recibí una llamad y un ultimátum de un cliente: no más excusas, ni una palabra más- haz el trabajo ahora, o envía tu renuncia. Dije que haría el trabajo ahora mismo. Llevé al pariente que me visitaba al aeropuerto, regresé y me senté ante el procesador de palabras. No era un gran quehacer, me dije a mi mismo- no tiene caso hacer un viaje al centro solo para decirle a Ishmael que no iba a estar ahí por otro día o dos.
Pero en el fondo de los huesos temblaba por la aprensión.

Casi no pongo atención a mis dientes- acaso alguien lo hace? no tengo tiempo de andar usando hilo dental. Usted entiende. Quédense ahí, les digo a mis dientes; que ya me encargaré de ustedes antes de que sea demasiado tarde. Pero durante la segunda noche, un molar que estaba muy, muy al fondo me dolía demasiado. La mañana siguiente encontré un dentista que estuvo de acuerdo en quitármelo y hacerle un funeral decente. En la silla, mientas me inyectaba anestesia continuamente, jugaba con sus instrumentos en mi boca y revisaba mi presión arterial, me encontré a mi mismo pensando, “Mira, no tengo tiempo para esto- solo arráncalo y déjame ir.” Pero resulto que él tenía razón. Por dios, que raíz tenía ese diente- y parecía estar mucho más cerca de mi espina dorsal que de mis labios. Hubo un momento en que le pregunté si no sería más fácil llegar ahí desde mi espalda.
Cuando hubo terminado, emergió otro lado de su personalidad. Se convirtió en el policía de los dientes, y yo era un despiadado criminal. Me reprendió, me hizo sentir miserable, irresponsable e inmaduro. Yo asentía y prometía, asentía y prometía, pensando, Por favor, oficial, deme otra oportunidad, déjeme libre. Eventualmente lo hizo, pero cuando llegué a casa mis manos estaban temblorosas y los dolores que provenían de mi quijada no eran muy agradables que digamos. Empleé el resto del día devorando pastillas para el dolor, antibióticos y bebiendo algo de bourbon.
En la mañana regresé a trabajar, pero esa sensación de aprensión aún no me dejaba tranquilo. “Un día mas,” me dije a mi mismo. “Enviaré esto por correo esta noche, un día más no importa.”
Al día siguiente, desde el pasillo, vi una fregadora de pisos tamaño industrial, estacionada afuera de la puerta entreabierta del cuarto en donde encontraba a Ishmael. Antes de que llegara ahí, un hombre de edad mediana y vestido con un uniforme gris salió y comenzó a meter una llave en la cerradura de la puerta. Le dije que me esperara.
“Qué es lo que está haciendo?” pregunté, no muy elegantemente, cuando el hablaba con un tono de voz normal.
Realmente no merecía una respuesta, y el no me la dio.
“Mire” dije, “Yo sé que no es de mi incumbencia, pero le importaría decirme lo que esta pasando aquí?”
Me miró como si fuera un insecto del cual estaba seguro que ya había matado hace una semana. Sin embargo, finalmente dijo: “Dejando listo el lugar para los nuevos ocupantes.”
“Ah”, dije. “Pero, que le pasó al anterior?”
El tipo se encogió de hombros de manera indiferente. “Supongo que fue desalojada. Ella dejó de pagar la renta.”
Ella?” había olvidado momentáneamente que Ishmael no se cuidaba por si mismo.
Me dio una mirada dudosa. “Pensé que conocía a la señorita.”
“No, yo conocía a... el mmm.... este.... “
Se quedó ahí pestañando.
“Mire,” le dije de nuevo, “probablemente una nota dirigida a mí, o algo así.”
“No queda nada ahí ahora, con excepción de el mal olor.”
“Te importaría si pudiera dar una mirada adentro?”
El se dio vuelta a la puerta y la cerró. “Habla con la administración acerca de ello, de acuerdo? Tengo cosas que hacer.”

“La administración,” en la persona de la recepcionista, no podía pensar en razón alguna por la cual se me podría dar acceso a la oficina o lo que fuera, incluyendo el darme información de cualquier tipo, además de la que ya sabía: el ocupante había dejado de pagar la cuenta y fue desalojado. Traté de sacarle algo, pero ella rechazó determinantemente que un gorila haya ocupado el lugar previamente.
“Ningún animal ha sido alojado en este lugar- ni lo será nunca- en ninguna propiedad manejada por esta firma.”
Le dije que si podía al menos decirme si Racel Sokolow había sido la ocupante-que daño haría eso?
Ella dijo, “Ese no es el punto. Si su interés fuera legítimo, usted ya sabría quién era el ocupante.”
Esta no era la típica recepcionista.; si alguna vez necesito contratar una, espero que pueda encontrar una como ella.

Había media docena de personas con el apellido Sokolow en el directorio telefónico, pero ninguna llamada Raquel. Había una Grace, con el tipo de domicilio que tendría la viuda de un millonario comerciante judío. La mañana siguiente, muy temprano, tomé el carro he hice una pequeña ronda a los alrededores, para analizar la situación.
Fui a lavar el auto, enceré los zapatos más elegantes que tenía y preparé el único traje que tenía, reservado para bodas y funerales. Entonces, para estar seguro de no interrumpir la comida o el té, esperé hasta las dos de la tarde para hacer la aparición.

El estilo Bellas-Artes no es para el gusto de la mayoría, pero a mi si me gusta siempre y cuando no se confunde con el pastel de una boda. La mansión Sokolow lucía majestuosa, aunque guardaba un aire campirano, como cuando la realeza sale de picnic. Luego de tocar el timbre, tuve suficiente tiempo para estudiar la puerta frontal, que era una pieza de arte, una escultura de que representaba el Estupro de Europa o la fundación de Roma o algo por el estilo. Después de un tiempo fue abierta por un hombre al cual yo tomaría por secretario de estado simplemente por la forma de vestir, su aspecto y la forma de plantarse. Ni siquiera tuvo que decir “sí?” o “que desea?” Me preguntó que era lo que quería, simplemente alzando una de las cejas. Le dije que quería ver a la señora Sokolow. Me preguntó si tenía una cita, sabiendo perfectamente que no era así. Sabía que esta no era la clase de persona a la que podía engañar diciendo que se trataba de un asunto personal- queriendo decir que no le incumbía. Decidí abrirme un poco.
“Para ser sincero, lo que quiero es poder entrar en contacto con su hija.”
Me miró pausadamente. “Usted no es amigo de ellas,” dijo finalmente.
“No, francamente, no lo soy.”
“Si lo fuera, sabría que ella murió hace casi tres meses.”
Sus palabras me traspasaron como dosis de agua helada.
Alzó otra pestaña, como queriendo decir, “algo más?”
Decidí abrirme un poco más.
“Estuvo usted con el señor Sokolow?”
El asintió, dejándome saber que dudaba de la relevancia de mi pregunta.
“La razón por la que pregunto es... puedo preguntarle como se llama usted?”
Dudó de la relevancia de esta pregunta también, pero decidió complacerme. “Mi nombre es Partridge.”
  “Bueno, señor Partridge, la razón por la que pregunto es, conoció usted a Ishmael?”
El estrechó sus ojos.
“Para ser completamente sincero con usted, no estoy buscando a Raquel, busco a Ishmael. Tengo entendido que Raquel estaba a cargo de él, luego de que su padre muriera.”
“Como llego a entender eso?” preguntó, sin dejar escapar nada.
“Señor Partridge, si sabe la respuesta de eso, usted probablemente me ayudará,” dije “y si no la sabe, probablemente no lo hará.”
Era una explicación elegante, y el me lo hizo saber asintiendo. Luego me pregunto porqué buscaba a Ishmael.
“El ya no está en su... lugar habitual. Evidentemente fue desalojada.”
“Alguien debió de haberle ayudado.”
“Si,” dije. “No creo que haya caminado a Hertz a rentar un auto.”
Partridge ignoró mi sarcasmo. “Honestamente no se nada al respecto, me temo.”
“La señora Sokolow?”
“Si ella supiera algo, yo lo sabría primero.”
Le creí, pero le dije: “Deme un lugar en donde empezar.”
“No conozco ningún lugar en donde empezar, ahora. Ahora que la señorita Sokolow está muerta.”
Me quedé ahí por un momento, masticando el asunto. “De que murió ella?”
“No la conocía usted?”
“No.”
“Entonces eso no es de su incumbencia realmente,” me dijo, sin rencor, solamente argumentando lo que era un hecho.

Consideré el contratar un investigador privado. Luego ensayé en la mente la clase de conversación que tendría con él para empezar, y decidí buscar otra opción. Para empezar, hice una llamada al zoológico de la localidad para preguntar si tenían a algún gorila recién llegado. No lo tenían. Les dije que tenía uno y que quería deshacerme de él y pregunté si no lo querrían, y me dijeron que no. Les pregunté si me podrían sugerir de alguien que podría quererlo, y me dijeron que no, no en realidad. Le pregunté que sería lo que harían si tuvieran que deshacerse forzosamente de un gorila. Dijeron que habría un par de laboratorios que querrían tomarlo como espécimen, pero puedo decir que no se estaban concentrando mucho en darme la respuesta.
Una cosa era obvia: Ishmael tenía algunos amigos que no conocía- quizá antiguos alumnos. La única manera en que pensé en que podría encontrarlos era de la manera en que él probablemente los encontró- por medio de un anuncio en la sección de personales:

AMIGOS DE ISHMAEL: Otro amigo ha perdido el contacto. Por favor llamen y díganme donde se encuentra él.

El anuncio fue un error, pues me daba una excusa para desconectar el cerebro. Esperé que apareciera, luego esperé que estuviera apareciendo durante una semana, y luego algunos días más esperando recibir la llamada, y de esa manera pasaron dos semanas en las cuales no moví ni un dedo.
Cuando finalmente afronté el hecho de que no iba a recibir respuesta alguna de el anuncio, tuve que buscar por otra parte, y me llevó solo tres minutos para encontrar una. Llamé al ayuntamiento de la ciudad y pronto me encontré hablando con una persona que tramitaba los permisos para los espectáculos ambulantes si uno lo quería montar en algún lote vacante por alguna semana.
Había alguno en la ciudad en ese momento?
No.
Había estado alguno durante el mes pasado?
Si, el carnaval de Darryl Hicks, con diez y nueve vagones, veinticuatro juegos y un espectáculo adjunto, y se había marchado hace dos semanas.
Tenían alguna exposición de animales?
No recuerdo que estuviera enlistado algo así
Tal vez un animal o dos en el espectáculo adjunto?.
No sé. Es posible.
Y cual era la siguiente parada de su ruta?
Ni idea.
No importaba. Una docena de llamadas bastó para saber que estaban en un pueblo a cuarenta millas al norte, sonde había estado por una semana y se marcharon. Asumiendo que seguirían hacia el norte,  localicé su próxima parada y locación actual con una sola llamada. Y sí, ahora presumían de tener a “Gargantua, el más famoso gorila del mundo”- una criatura que en lo personal, sabía que había muerto desde hace como cuarenta años.
Para usted, o cualquiera que cuente con un equipo razonablemente moderno, el Carnaval de Darryl Hicks estaría a noventa minutos de distancia, pero para mí, en un Plymouth que salió al mercado al mismo tiempo que la serie de televisión “Dallas”, ocupé dos horas. Cuando llegué ahí, era un carnaval. Usted sabe. Los carnavales son como las estaciones de autobuses: algunos son más grandes que otros, pero todos se parecen. El de Darryl Hicks eran dos acres de tristeza disfrazada de fiesta, llena de personas desagradables, ruido, olor a cerveza, dulce de algodón, y rosetas de maíz. Me escurrí a través de todo para buscar el espectáculo adjunto.
Tengo la impresión de que los espectáculos adjuntos, tal y como los recuerdo de mi infancia (o tal vez películas que vi en la infancia) están prácticamente extintos de el mundo de los carnavales modernos; si así es, el Darryl Hicks ha elegido ignorar la tendencia. Cuando llegué, un voceador comenzó a anunciar el acto de un traga-fuegos, pero no me quedé a verlo. Había muchas cosas que ver en el interior- la acostumbrada colección de monstruos y fenómenos que también traté de ignorar.
Ishmael se encontraba en una esquina, tan lejos de la entrada como fuese posible, con dos niños de diez años observándolo.
“Apostaría a que podría derribar esos barrotes en seguida, si lo quisiera! Observó uno.
“Sí,” dijo el otro. “Pero él no sabe eso.”
Me quedé ahí, dándole una mirada inquisitiva, y el se sentó ahí placidamente, sin prestar atención a nada hasta que los niños se marcharon.
Al pasar un par de minutos, continué mirándolo mientras el continuaba pretendiendo que yo no estaba ahí. Finalmente me rendí y le dije: “Dime esto. Por qué no pediste ayuda? Sé que hubieras podido. Ellos no desalojan a las personas durante la noche.”
No dio signos de haberme escuchado.
“Como rayos vamos a hacer para sacarte de aquí?”
El continuó tratándome como si fuese simplemente de otro volumen de aire.
Dije, “Mira Ishmael, estás molesto conmigo o algo así?”
Finalmente me miró, pero no de manera muy amistosa. “Yo nunca te invité para convertirte en mi protector,” dijo él, “así que sé tan amable y abstente de hacerlo.”
“Quieres que me ocupe en mis propios asuntos.”
“En una palabra, sí.”
Mire alrededor inútilmente. “Quieres decir que realmente quieres permanecer aquí?”
De nueva cuenta, los ojos de Ishmael se hicieron glaciales.
“De acuerdo, de acuerdo,” le dije. “Pero que hay conmigo?”
“Que hay contigo?”
“Bueno, no habíamos acabado, o sí?”
“No, no habíamos acabado.”
“Entonces qué vas a hacer? simplemente voy a ser el quinto fracaso o qué?
Se quedó ahí mirándome por un par de minutos. Luego dijo, “No hay necesidad de que te conviertas en el quinto fracaso. Podemos continuar como antes.”
En este punto, una familia de cinco personas llegó para mirar al gorila más famoso del mundo: la mamá, el padre, dos niñas y un niño pequeño que se hallaba en los brazos de su madre, dormido.
“Así que podemos continuar igual que antes?” dije, y no en un murmullo.
La familia de visitantes repentinamente me encontró mucho más interesante que “Gargantua”, quien, después de todo, simplemente estaba sentando y parecía aburrido.
Dije, “Bueno, donde deberíamos empezar? Recuerdas en dónde nos quedamos?”
Intrigados, los visitantes voltearon para ver la respuesta que esto evocaría en Ishmael. Cuando llegó, pos supuesto, solo yo pude escucharla:
“Cállate.”
“Cállate? Pero pensé que podíamos continuar como antes.”
Con un gruñido, se dio vuelta dentro de su jaula y no dio a todos una vista de su espalda. Luego de un minuto, los visitantes decidieron que yo merecía una mirada de desprecio; me la dieron y se marcharon para ver el cadáver momificado de un hombre que fue herido de muerte durante el fín de la guerra civil.
“Déjame llevarte de regreso,” dije.
“No gracias,” replicó él, dándose la vuelta pero sin acercarse al frente de la jaula. “Por increíble que te parezca, prefiero vivir de esta manera que al cuidado de alguien, incluso de ti.”
“Solamente sería hasta que encontráramos algo más.”
“Algo más como qué? Haciendo acrobacias en la televisión? en un acto de centro nocturno?”
“Escucha. Si pudiera ponerme en contacto con los demás, tal vez podríamos unir esfuerzos.”
“De qué rayos estás hablando.”
“Hablo acerca de la gente que te ha ayudado a llegar tan lejos. No lo hiciste todo por ti mismo,  verdad?”
Me miró funestamente desde las sombras. “Vete,” me gruñó. “Solo vete y déjame solo.”
Me fui y lo dejé solo.

No estaba preparado para esto- o para cualquier otra cosa, de hecho- así que no sabía que hacer. Me hospedé en el hotel más barato que pude encontrar y salí a comer, para pensar bien las cosas. Para la nueve de la noche, no había progresado en nada, así que regresé al carnaval para ver que ocurría ahí. Tuve suerte, pues un frente frío se estaba acercando y una ligera lluvia oportuna estaba haciendo que los visitantes se retiraran.
Me encontré a uno de los empleados del lugar, un hombre de unos ochenta años, y le ofrecí diez dólares por el privilegio de convivir con la naturaleza por un rato, en la persona del gorila que no era más Gargantua de lo que yo era. No pareció considerar ninguno de los aspectos éticos del asunto, pero se quejó por la cantidad de dinero. Le di otros diez, y me dejó quedarme, encendiendo una luz en la jaula de Ishmael. Había algunas sillas cerca de ahí, utilizadas para los espectadores de los demás actos, y tome una para sentarme al frente de la jaula.
Ishmael me miró por unos minutos y luego me preguntó en donde se había quedado.
“Habías acabado apenas de mostrarme que la historia en el génesis, que inicia con la caída de Adán y termina con el asesinato de Abel, no es lo que entiende convencionalmente la gente de mi cultura. Es la historia de nuestra revolución agrícola, dicha por unas de las primeras víctimas de esa revolución.”
“Y que piensas que falta aún?”
“No lo sé. Tal vez lo que falta es juntarlo todo para mí. No sé a qué se adhiere todo aún.”
“Sí, estoy de acuerdo. Déjame pensar un poco.”

“Qué es exactamente la cultura?” preguntó Ishmael por fin. “Tal y como se usa comúnmente la palabra, no en el sentido especial que le hemos dado para el propósito de estas conversaciones.”
Parecía una pregunta muy difícil de contestar para alguien sentado en un carnaval a esas horas, pero hice mi mejor esfuerzo por pensarlo un poco. “Diría que es la suma total de lo que hace que las personas sean personas.”
El asintió. “Y como es que esa suma total llega a existir?”
“No estoy seguro de lo que tratas de decir. Llega a existir por la propia vida de las personas.”
“Sí, pero un bebé vive, y no tiene una cultura.”
“De acuerdo, ya veo a que te refieres. Es una acumulación. La suma total es una acumulación.”
“Lo que no me estas diciendo es cómo llega a ser esa acumulación.”
“De acuerdo. Bueno. La acumulación es la suma total de lo que pasa de una generación a la siguiente. Llega a ser cuando... cuando en una especie que posee cierto grado de inteligencia, los miembros de una generación empiezan a pasar información y técnicas a la siguiente. La próxima generación toma esta acumulación, agrega sus propios descubrimientos y refinamientos, y la pasa a la siguiente.”
“Y esta acumulación es lo que llaman cultura?”
“Sí, eso creo.”
“Es la suma total de lo que se pasa, por supuesto, no solo información y técnicas. Son creencias, mitos, teorías, leyendas, canciones, historias, bailes, bromas, supersticiones, prejuicios, gustos, actitudes, todo.”
“Así es.”
“Y por extraño que parezca, el nivel de inteligencia que se necesita para que inicie esa acumulación no es terriblemente alto. Los chimpancés de la selva se pasan conocimientos acerca de la construcción de herramientas y su forma de uso a los jóvenes, con su conducta. Veo que te sorprende.”
“No, bueno... supongo que me sorprende que cites a los chimpancés.”
“En lugar de los gorilas?”
“Así es.”
Ishmael frunció el entrecejo. “Para decirte la verdad, he evitado deliberadamente cualquier estudio acerca de la vida de los gorilas. Es una materia que no me atrae investigar.”
Asentí, sintiéndome estúpido.
“De cualquier manera, si los chimpancés han comenzado ha acumular conocimiento acerca de lo que funciona para los chimpancés, cuando supones tú que las personas comenzaron a acumular el conocimiento acerca de lo que funciona bien para la gente?”
“Tendría que asumir que inició cuando iniciaron las personas.”
“Sus paleontólogos estarían de acuerdo. La cultura humana inició con la vida humana, lo que ocurrió con el Homo habilis. La gente que era Homo habilis le pasó a sus niños todo lo que habían aprendido, y como cada generación fue contribuyendo con su parte, hubo una acumulación de estos conocimientos. Y quiénes fueron los herederos de este conocimiento?”
“Los Homo erectus?”
“Así es. Y las personas que eran Homo erectus le pasaron esta acumulación de conocimientos a sus generaciones venideras, cada una de ellas le agregaba sus propios avances. Y quiénes fueron los herederos de esta acumulación?”
Homo sapiens?”
 “Por supuesto. Y los herederos de los Homo sapiens fueron las personas que llegaron a ser los Homo sapiens sapiens, quienes pasaron esta acumulación generación tras generación, agregándole sus propios conocimientos. Y quienes fueron los herederos de esta acumulación?”
“Tendría que decir que las diferentes comunidades de Dejadores fueron sus herederos.”
“No los tomadores? Porqué ocurrió eso?”
“Porqué? No lo sé. Diría que es porque... obviamente hubo un rompimiento con el pasado durante la época de la revolución agrícola. Pero no hubo un rompimiento con el pasado por parte de las personas que estaban emigrando a las américas en esa época. No hubo un rompimiento con el pasado en las personas que vivían en Nueva Zelanda o Australia o Polinesia.”
“Que te hace decir eso?”
“No sé. Es la impresión que tengo.”
“Sí, pero cual es la base de esa impresión?”
“Pienso que es lo siguiente. No sé qué historia están actuando esas personas,  pero puedo ver que están actuando la misma. No puedo pronunciar la historia tal cual es, pero claramente está ahí- se distingue de la historia que está actuando la gente de mi cultura. Donde sea que los encontramos, siempre están haciendo la misma clase de cosas, siempre viven prácticamente con el mismo estilo de vida- de la misma manera en que cuando nos encontramos a nosotros, estamos haciendo la misma clase de cosas, viviendo prácticamente de la misma manera.”
“Pero cuál es la conexión entre esto y la transferencia de esa acumulación cultural que ha realizado la humanidad durante los primeros tres millones de años de vida humana?”
Lo pensé por un par de minutos, luego dije, “Esta es la conexión. Los dejadores aún están pasando esa acumulación sin importar la manera en que les llegó. Pero nosotros no, porque hace diez mil años los fundadores de nuestra cultura dijeron, “Todo esto es una mierda, Esta no es la manera en que debería vivir la gente” y se encargaron de ello. Ellos obviamente lo hicieron, pues cuando sus descendientes aparecieron en la historia, no había trazo de las actitudes que se pueden encontrar entre los Dejadores de cualquier lado. Y luego...”
“Sí?”
“Esto es interesante. Nunca había notado eso antes... Las personas Dejadoras siempre están concientes de tener una tradición que proviene de muchísimo tiempo atrás. Nosotros no tenemos dicha conciencia. Prácticamente somos gente muy ‘nueva.’ Cada generación es nueva de alguna manera, más alejada de el pasado que la que había anteriormente.”
“Que tiene que decir la Madre Cultura acerca de esto?”
“Ah,” dije, y cerré los ojos. “La Madre Cultura dice que así es como debe ser. No hay nada en el pasado para nosotros. El pasado es obsoleto. El pasado es algo que debe ponerse detrás de nosotros, algo de lo que debemos escapar.”
Ishmael asintió. “Lo ves: así es como llegaron a ser amnésicos culturales.”
“A que te refieres?”
“Hasta que Darwin y los paleontólogos llegaron aquí para agregar tres millones de años de vida humana en su historia, se asumía en tu cultura que el nacimiento de el hombre y el nacimiento de tu cultura fueron eventos simultáneos- fueron de hecho el mismo evento. Lo que quiero decir es que la gente de tu cultura pensó que el hombre nació siendo uno de ustedes. Asumieron que la agricultura es tan instintiva en el hombre como la producción de miel para las abejas.”
“Sí, así es como parece.”
“Cuando la gente de tu cultura encontró a los cazadores-recolectores de África y América, pensaron que esas eran personas que habían degenerado de lo natural, de la agricultura, personas que habían perdido el arte con el que habían nacido. Los Tomadores no tenían idea de que estaban mirando lo que ellos mismos hacían antes de que se convirtieran en agricultores. Tanto como sabían los agricultores, no había un antes. La creación había ocurrido solamente dos mil años atrás, y el hombre agricultor inmediatamente  se había puesto el objetivo de construir una civilización.”
“Sí, así es.”
“Entiendes como llego a ocurrir esto?”
“Como llegó a ocurrir qué?”
“Como llegó a ocurrir que la pérdida de la memoria de su propio período pre-revolucionario haya sido total- tan total que ni siquiera sabían que existió.”
“No, no lo sé. Siento que debería, pero no.”
“Fue una observación tuya el hecho de que lo que enseña la Madre Cultura es que el pasado es obsoleto, algo de lo que se debe huir.”
“Sí.”
“Y el argumento que estoy haciendo es que aparentemente esto es algo que les ha estado enseñando desde el principio.”
“Si, lo entiendo. Ya me esta quedando claro todo ahora. Estaba diciendo que entre los Dejadores siempre tienen el sentido de ser personas con un pasado que se extiende atrás hasta el origen del tiempo. Entre los Tomadores se tiene el sentido de que el pasado se extiende atrás hasta 1963.”
Ishmael asintió, pero continuó: “Al mismo tiempo, debe ser notado que la antigüedad es un gran validador entre la gente de tu cultura- tanto que esta prácticamente restringido en tener esa función únicamente. Por ejemplo, los Ingleses quieren que todas sus instituciones- y a todas la pompa que rodea a esas instituciones- sean tan antiguas como sea posible (incluso aunque no lo sean). Sin embargo, ellos mismos no viven como lo hacían los antiguos Bretones, ni siquiera la más ligera inclinación por hacerlo. Lo mismo se puede decir de los Japoneses. Ellos estiman los valores y las tradiciones de ancestros más nobles y sabios, lamentando su desaparición, pero no tienen el más mínimo interés en vivir de la misma manera en que hacían esos ancestros nobles y sabios. Resumiendo, las culturas antiguas son agradables para instituciones, ceremonias, y días feriados, pero ustedes los Tomadores no las desean para su vida diaria.”
“Cierto.”
“Pero por supuesto no fue la Madre Cultura la que le les enseño que todo el pasado debía ser descartado. Que debía ser salvado? que fue hecho de salvado?”
“Yo diría que fue la información de cómo hacer cosas, acerca de cómo utilizarlas.”
“Cualquier cosa relacionada con la producción fue definitivamente almacenada. Y es así como las cosas llegaron a ser de esta manera.”
“Sí.”
“Por supuesto que los Dejadores guardan información acerca de la producción también, aunque la producción por si misma es raramente una característica de sus vidas. Entre los Dejadores, la gente no tiene una cuota semanal de jarros por hacer o puntas de flecha que labrar. No están preocupados por detener su producción de hachas fabricadas a mano.”
“Cierto.”
“Así que, aunque almacenan información acerca de la producción, la mayoría de esa información es acerca de algo más. Como describirías esa información?”
“Diría que ya me diste la respuesta de esa pregunta hace unos pocos minutos. Diría que trata acerca de lo que funciona bien para ellos.”
“Para ellos? No para todos?”
“No. No soy un estudioso de la antropología, pero he leído lo suficiente para saber que los Zuñi no piensan que su manera de vivir es la manera de vivir de todos, ni que los Navajo no piensan que su manera de vivir es la manera de vivir de todos. Cada uno de ellos tiene una manera diferente que funciona bien para cada una de ellos.”
“Y esa manera de vivir que funciona bien para ellos es lo que le enseñan a los niños.”
“Sí. Y lo que les enseñamos a nuestros niños es como hacer cosas. Como hacer más cosas y como hacer mejores cosas.”
“Porqué no les enseñan lo que funciona bien para las personas?”
“Diría que es debido a que no sabemos lo que funciona bien para las personas. Cada generación tiene que venir con su propia versión lo que funciona bien para las personas. Mis padres tenían su versión, que era inútil, sus padres tenían la suya, la cual era inútil, y nosotros mismos estamos trabajando en nuestra versión, la cual probablemente también va a parecer inútil a nuestros hijos.”


“Dejé que la conversación se alejara de su rumbo,” dijo Ishmael malhumoradamente y se cambió a una nueva posición, haciendo que los resortes del vagón hicieran ruido. “Lo que quería que vieras es que cada cultura de Dejadores es la acumulación de el conocimiento que se extiende continuamente hacia atrás, en una cadena que no se ha roto, hasta el inicio de la vida humana. Es por eso que no es sorprendente el hecho de que cada una de ellas es una manera que funciona bien. Cada una de ellas ha sido probada y refinada por sobre miles de generaciones.”
“Sí. Hay algo que se me está ocurriendo.”
“Continúa.”
“Dame un minuto. Esto tiene que ver con... la indisponibilidad de el conocimiento acerca de cómo debería vivir la gente.”
“Toma tu tiempo.”
“De acuerdo,” dije unos minutos después. “Regresando al principio, cuando dije que no existía tal conocimiento acerca de cómo debería vivir la gente, lo que quería decir era lo siguiente: conocimiento cierto es conocimiento de la manera correcta. Eso es lo que nosotros queremos. Eso es lo que quieren los Tomadores. No queremos saber acerca de una manera de vivir que funcione bien. Queremos saber la única manera correcta. Y eso es lo que nos dan nuestros profetas. Y eso es lo que nos dan nuestros abogados. Déjame pensar acerca de esto.... Luego de cinco u ocho mil años de amnesia, los Tomadores realmente no sabían como vivir. Ellos realmente debieron haber dado la espalda al pasado, porque de repente, les llegó el Hammurabi, y todos dijeron, ‘Que son esas?’ y Hammurabi les contestó, ‘Esas, mis niños, son leyes!’, ‘leyes? que son las leyes?’ Y Hammurabi les dijo, ‘Las leyes son cosas que te dicen la manera correcta de vivir.’ ¿Qué es lo que estoy tratando de decir?”
“No estoy seguro.”
“Tal vez es lo siguiente. Cuando empezaste a hablar acerca de nuestra amnesia cultural, pensé que lo decías metafóricamente. O tal vez exagerando un poco para argumentar algo. Porque obviamente no se puede saber lo que pensaban esos granjeros neolíticos. Sin embargo, este es el hecho: luego de miles de años, los descendientes de esos granjeros neolíticos estaban rascándose la cabeza y decían,  ‘Rayos, me pregunto como debería vivir la gente.’ Pero en el mismo período de tiempo , los Dejadores del mundo no habían olvidado como vivir. Ellos aún sabían, pero la gente de mi cultura había olvidado, se habían alejado a si mismos de una tradición que les decía como debían de vivir. Ellos necesitaban a un Hammurabi que les dijera como vivir. Ellos necesitaban a un Salomón y a Moisés y a Jesús y a Mahoma. Y los Dejadores no, porque ellos tenían una manera- un montón de maneras- que... espera. Creo que ya lo tengo.
“Toma tu tiempo.”
“Cada uno de los Dejadores llego a existir gracias a la evolución, por el proceso de selección que inició desde antes de que la gente le hubiera puesto nombre. Nadie dijo, ‘De acuerdo, vamos a formar un comité para escribir un conjunto de reglas que debamos seguir.’ Ninguna de esas culturas fueron invenciones. Pero eso fue todo lo que nuestros abogados nos dieron- invenciones. Nada que hubiese sido probado por miles de generaciones; sino pronunciamientos arbitrarios acerca de la única manera correcta de vivir.  Y eso es aún lo que esta ocurriendo. Las leyes que se escriben en Washington no son escritas porque funcionan bien- son puestas en los libros porque representan la única manera correcta de vivir. Uno no debe tener un aborto a menos de que el feto esté arriesgando su vida, o halla sido concebido por un violador. Hay muchas personas a las cuales les gustaría ver que la ley estuviera escrita de esa manera. Porqué? Porque es la única manera correcta de vivir. Puedes beber alcohol hasta caer muerto, pero si te atrapamos con un cigarrillo de mariguana, vas a ir a prisión infeliz, porque eso es lo único que sería correcto. A nadie le importa un comino acerca de si las leyes funcionan bien. El que trabajen bien pasa a ser secundario... de nuevo, no estoy seguro de a qué quiero llegar.”
Ishmael gruñó. “No  estas llegando necesariamente a nada específico. Estas explorando  un profundo complejo de ideas y no puedes esperar  llegar al fondo de el asunto en solo veinte minutos.”
“Cierto.”
“De cualquier manera, hay un argumento que tenía pensado hacer aquí antes de que continuemos con otras cosas, y me gustaría hacerlo.”
“De acuerdo.”
“Ahora puedes ver que los Tomadores y los Dejadores acumulan dos tipos de conocimiento enteramente diferentes.”
“Sí. Los Tomadores almacenan conocimientos acerca de lo que funciona bien para las cosas. Los Dejadores acumulan el conocimiento acerca de lo que funciona bien para la gente.”
“Pero no para toda la gente.  Cada pueblo de Dejadores tiene un sistema que funciona bien para ellos porque evolucionó junto con ellos; es adecuado para el terreno en el que viven, adecuado para el clima en el que viven, adecuado para la comunidad biológica con la que viven, adecuado a sus gustos particulares, sus preferencias y su visión de el mundo.”
“Sí.”
“Y qué esta clase de conocimiento es llamado de que manera?”
“No sé a qué te refieres.”
“Alguien que conoce lo que funciona bien para la gente tiene qué?”
“Bueno... sabiduría?”
“Por supuesto. Ahora, ya sabes que el conocimiento de lo que funciona bien para la producción es lo que se aprecia en tu cultura. De la misma manera, el conocimiento de lo que funciona bien para la gente es lo que se aprecia en las culturas Dejadoras. Y cada vez que los Tomadores barren con una cultura de Dejadores, una sabiduría comprobada desde el nacimiento de la humanidad desaparece de el mundo irremediablemente, tal y como ocurre cuando barren con una especie viviente, una forma de vida probada desde el nacimiento de la vida, desaparece de el mundo irremediablemente.”
“Es terrible,” dije.
“Sí,” dijo Ishmael. “Es terrible.”

Luego de algunos minutos de rascarme la cabeza y tomarme las orejas, Ishmael me dijo que me fuera por esa noche.
“Estoy cansado,” me explicó. “Y con demasiado frío como para pensar.”





















Capítulo 11.

El frío continuó, y cuando llegué a la mitad de día siguiente ni siquiera había alguien a los alrededores. Había recogido dos mantas para Ishmael, en una tienda de artículos militares- y una para mí. Las aceptó con un frío agradecimiento, aunque parecía bastante contento al empezar a usarlas. Nos sentamos por algún rato, mientras nos revolcábamos en nuestra miseria, hasta que él inició reluctantemente.
“Poco antes de que yo partiera- no recuerdo que había ocasionado la pregunta- me preguntaste cuándo habríamos de llegar a la historia actuada por los Dejadores.”
“Sí, así es.”
“Porqué estás interesado en conocer esa historia?”
La pregunta me tomo por desprevenido. “Porqué no habría de estarlo?”
“Te pregunto que caso tiene, en tu mente. Sabes que Abel está completamente muerto.”
“Bueno... sí.”
“Entonces porqué aprender la historia que él actuaba?”
“De nuevo, porqué no?”
Ishmael agitó la cabeza. “No voy proceder de esa base. El hecho de que no pueda darte razones para no aprender algo, no me da una razón para que te lo enseñe.”
El estaba claramente de mal humor. No podía culparlo, pero tampoco podía simpatizar mucho con el, pues era el quien había insistido en hacerlo de esta manera.
El dijo: “Es solo una mera curiosidad para ti?”
“No, no diría eso. Tú dijiste en el inicio que aquí habían sido actuadas dos historias diferentes. Ahora conozco a una de ellas. Me parece natural el que ahora quiera conocer la otra.”
“Natural...” dijo él, como si no fuera una palabra que le gustara mucho.
“Desearía que pudieras decirme algo que tenga un poco más de peso. Algo que me dé la sensación de que no era el único aquí que se suponía que iba a usar el cerebro.”
“Me temo que no veo a que quieres llegar.”
“Sé que no lo sabes, y eso es lo que me molesta. Te has convertido en un observador pasivo aquí, apagando el cerebro cuando te sientas, y encendiéndolo cuando te levantas.”
“No creo que eso sea cierto.”
“Entonces dime porqué no es una pérdida de tiempo el que aprendas una historia que se ha extinguido.”
“Bueno, yo no lo considero una pérdida de tiempo.”
“Eso no es razón suficiente. El hecho de que algo no sea una perdida de tiempo, no me inspira a que lo haga.”
Me encogí de hombros inútilmente.
Él agitó la cabeza, totalmente disgustado. “Tu realmente piensas que aprender todo esto sería inútil. Eso es muy obvio.”
“No es obvio para mi.”
“Entonces piensas que tiene alguna utilidad?”
“Bueno... sí.”
“Cuál es?”
“Dios... yo quiero aprenderla, esa es la utilidad.”
“No. No voy a continuar con esa base. Yo quiero continuar, pero no si todo lo que hago es satisfacer tu curiosidad. Vete de aquí y regresa cuando puedas darme una auténtica razón de que yo debo continuar.”
“Como sonaría una razón auténtica? Dame un ejemplo.”
“De acuerdo. Porqué molestarse en aprender la historia que está siendo actuada por la gente de tu propia cultura?”
“Porque el actuar esa historia es lo que esta destruyendo al mundo.”
“Cierto, pero porqué molestarse en aprenderla?”
“Porque es algo que obviamente debería ser conocido.”
“Conocido por quienes?”
“Por todos.”
“Porqué? Es a lo que me refiero. Porqué, porqué, porqué? Porqué la gente de tu cultura debería conocer la historia que están actuando mientras destruyen el mundo?”
“Para que puedan dejar de actuarla. Para que puedan ver que no están solamente equivocados al hacer lo que hacen. Para que puedan ver que están involucrados en una fantasía megalomaniaca- una tan enfermiza como la de Hitler.”
“Eso es lo que hace que el saber la historia valga la pena?”
“Sí.”
“Me alegra escuchar eso. Ahora vete y regresa cuando puedas explicarme lo que hace que la otra historia valga la pena conocer.”
“No necesito irme. Lo puedo explicar ahora.”
“Hazlo entonces.”
“La gente no puede simplemente abandonar una historia. Eso es lo que trataron de hacer los chicos durante los años sesentas y setentas. Trataron de dejar de vivir como Tomadores, pero no tenían otra manera de vivir. Ellos fracasaron porque uno no pude simplemente abandonar una historia, debes de tener otra historia en cual estar.”
Ishmael asintió. “Y si hubiese otra historia, la gente debería escucharla?”
“Sí, deberían.”
“Piensas que quieren escuchar acerca de ella?”
“No lo sé. No creo que puedas comenzar a querer algo hasta que sabes que existe.”
“Muy cierto.”

“Y de qué supones que trata la historia?”
“No tengo idea.”
“Supones que es acerca de la caza y la recolección.”
“No lo sé.”
“Se honesto. No habrías esperado alguna alabanza a los misterios de la gran caza?”
“No creo que esperara nada como eso.”
“Bueno, al menos deberías saber que es acerca de el significado de el mundo, acerca de las intenciones divinas en el mundo, y acerca de el destino de el hombre.”
“Sí.”
“Como he dicho ya una docena de veces, el hombre se convirtió en hombre actuando esta historia. Tu deberías recordar eso.”
“Si, lo recuerdo.”
“Cómo se convirtió el hombre en hombre?”
Examiné la pregunta por trampas, y le regresé otra pregunta. “No estoy seguro de lo que trata la pregunta,” dije. “O más bien, no estoy seguro de qué tipo de respuesta es la que quieras. Obviamente no quieres que te diga que el hombre se convirtió en hombre gracias a la evolución.”
“Eso significaría solamente que se convirtió en hombre al convertirse en hombre, no es así?”
“Sí.”
“Entonces la pregunta aún esta esperando a que sea respondida: como se convirtió el hombre en hombre?”
“Supongo que es una de esas cosas obvias.”
“Sí. Si te diera  la respuesta, eso dirías, ‘Oh. Bueno por supuesto, pero que hay con eso?’”
Me encogí de hombros, derrotado.
“Vamos a tener acercarnos oblicuamente entonces- pero tenla en mente como una pregunta que necesita ser contestada.”
“De acuerdo.”

“De acuerdo a la Madre Cultura, que clase de evento fue su revolución agrícola?”
“Que clase de evento... diría que, de acuerdo a la Madre Cultura, fue un evento tecnológico.”
“Sin implicaciones con resonancias más profundas en la humanidad, como la cultura o la religión?”
“No. Los primeros agricultores eran solamente tecnócratas neolíticos. Esa es la manera en que se percibe siempre.”
“Pero luego de lo que aprendimos al revisar los capítulos tres y cuatro de el Génesis, puedes ver que es algo que va mucho más halla de lo que les dice la Madre Cultura.”
“Sí.”
“Fue y es algo mucho más importante, por supuesto, pues la revolución aún se encuentra en progreso. Adán esta aún masticando la fruta de el árbol prohibido, y donde sea que pueda encontrarse a Abel, se encuentra a Caín también, cazándolo con cuchillo en mano.”
“Así es.”
“Existe otra indicación de que esta revolución es algo más que mera tecnología. La Madre Cultura nos enseña que, antes de la revolución, la vida humana carecía de significado, era estúpida, vacía y despreciable. La vida prerrevolucionaria era fea, detestable.”
“Sí.”
“Tu mismo lo crees, no es así?”
“Sí, supongo que sí.”
“Ciertamente la mayoría de ustedes lo creen, no es así?”
“Sí.”
“Quiénes serían las excepciones?”
“No lo sé. Supongo que... los antropólogos.”
“Las personas que tienen conocimientos acerca de ese estilo de vida.”
“Sí.”
“Pero la Madre Cultura les enseña que esa vida era completamente miserable.”
“Así es.”
“Puedes imaginar alguna circunstancia por la cual tu cambiarías tu manera de vivir a esa clase de vida?”
“No. Francamente, no puedo imaginar porqué alguien lo haría, de tener la oportunidad de elegir.”
“Los Dejadores lo harían. A través de su historia,  la única manera de que los Tomadores han logrado alejarlos de ese estilo de vida es por medio de la fuerza bruta, por medio de masacres. En la mayoría de los casos, encuentran más fácil el simplemente exterminarlos.”
“Cierto. Pero la Madre Cultura tiene algo que decir acerca de eso. Lo que dice es que los Dejadores simplemente no saben de lo que se están perdiendo. No entienden los beneficios de la vida que tienen los pueblos agrícolas, y es por eso que siguen tan tenazmente el estilo de vida de cazadores-recolectores.”
“Ishmael sonrió irónicamente. “Entre los indios de este país, quién dirías tu que fueron los mas feroces y temibles oponentes de los Tomadores?”
“Bueno... diría que los indios de las planicies.”
“Creo que la mayoría de ustedes están de acuerdo con eso. Pero antes de la introducción de los caballos, por los españoles, los indios de las planicies habían sido agricultores por siglos. Tan pronto como tuvieron caballos a su disponibilidad, abandonaron la agricultura y se dedicaron a la caza-recolección.”
“No sabía eso.”
“Bueno, ahora lo sabes. Ahora dime, entendían los indios de las planicies los beneficios de la vida agrícola?”
“Supongo que así debió ser.”
“Entonces qué es lo que tiene que decir la Madre Cultura?”
Lo pensé por un momento, y luego reí. “Ella dice que ellos realmente no los entendían. Si lo hubieran hecho, nunca hubieran cambiado al estilo de caza-recolección.”
“Porque es una vida detestable.”
“Así es.”
“Puedes empezar a ver qué tan efectivas son las enseñanzas de la Madre Cultura con respecto a este tema.”
“Cierto. Pero lo que no puedo ver, es a donde nos lleva esto.”
“Estamos en camino de descubrir todas las raíces de su temor y aversión por el estilo de vida de los Dejadores. Estamos en camino de descubrir el porqué sienten la necesidad de seguir acarreando la revolución hacia delante, incluso aunque los destruya a ustedes y el mundo entero. Estamos en nuestro camino de descubrir en contra de qué esta su revolución.”
“Ah,” dije.
“Y cuando hallamos hecho todo eso, estoy seguro de que vas a poder decirme qué historia estuvo siendo actuada por los Dejadores durante los primeros tres millones de años de la vida humana y que está aún siendo actuada por ellos, en donde sea que sigan sobreviviendo hoy.”

Habiendo hablado de supervivencia, Ishmael se ladeó y se dejó caer encima de sus cobertores, dando un aspecto lamentable. Por un minuto me pareció que perdía el control de si mismo, por la incesante caída de lluvia encima de su cabeza, pero aclaró su garganta y continuó.
“Vamos a intentar los siguiente,” dijo él. “Porqué era necesaria la revolución?”
“Era necesaria para que el hombre lograra llegar a algún lado.”
“Quieres decir que si el hombre quería tener calefacción, universidades, casas de ópera y naves espaciales?”
“Así es.”
Ishmael asintió. “Esa clase de respuesta era aceptable cuando iniciamos a trabajar juntos, pero quiero que vayas mas a fondo que eso ahora.”
“De acuerdo. Pero no se que es lo que quieres decir con más a fondo.”
“Tu sabes muy bien que para cientos de millones de personas como tú, las cosas como la calefacción, las universidades, las casas de ópera y las naves espaciales pertenecen a un mundo remoto e inobtenible. Cientos de millones de ustedes viven en condiciones que la mayoría de la gente de este país ni siquiera imagina. Incluso en este país, millones se encuentran sin hogar, o viven en la pobreza y el hambre, en prisiones o instituciones públicas que son un poco mejor que prisiones. Para esas personas, su justificación de la revolución agrícola sería completamente insignificante.”
“Cierto.”
“Pero aunque no estén disfrutando los frutos de su revolución, se rebelarían ellos en contra? Cambiarían su miseria por la clase de vida que se vivía previamente al inicio de la revolución?”
“De nueva cuenta, yo diría que no.”
“Esa es mi impresión también. Los Tomadores creen  en su revolución, aún y cuando no disfrutan de sus beneficios. No hay quien se queje, no hay disidentes, ni contrarrevolucionarios. Todos ellos creen profundamente que, por más mal que se encuentran las cosas ahora, aún es infinitamente preferible a vivir como antes.”
“Sí, así lo diría yo.”
“Hoy quiero que llegues a la raíz de esta creencia extraordinaria. Cuando hayas hecho eso, tendrás un entendimiento completamente diferente acerca de su revolución y de la vida que llevan los Dejadores.”
“De acuerdo, pero como puedo hacer eso?”
“Escuchando a la Madre Cultura. Ella ha estado susurrándote al oído durante toda tu vida, y lo que has escuchado no es diferente de lo que tus padres y abuelos escucharon, de lo que toda la gente del mundo escucha diariamente. En otras palabras, lo que estoy buscando, esta enterrado en tu mente al igual que como está enterrado en todas sus mentes. Hoy, quiero desenterrarla. La Madre Cultura te ha enseñado a que tengas horror de la vida que dejaron atrás, con su revolución, y quiero que tracemos este horror hasta sus raíces.”
“De acuerdo,” dije. “Es cierto que tenemos algo parecido al horror por ese tipo de vida, pero el problema es que eso no me parece particularmente misterioso.”
“No lo es? Porqué?
“No lo sé. Es una vida que no conduce a nada.”
“Ya no se valen esas respuestas superficiales. Ahonda en ello.”
Me arrellané en mi cobertor, y comencé a ahondar. “Esto es interesante,” dije unos minutos después. “Estaba sentado aquí, pensando acerca de la manera en que vivían nuestros ancestros, y una imagen muy específica se apareció en mi cabeza, completamente formada.”
Ishmael me espero para que continuara.
“Tiene una clase de parecido con los sueños. O las pesadillas. Un hombre se encuentra gateando en el suelo, durante el crepúsculo. En este mundo, siempre esta el crepúsculo. El hombre es bajo, delgado, oscuro y desnudo. Se encuentra corriendo, desesperado, olfateando. Está cazando y está desesperado. La noche está cayendo y no tiene nada más que comer.”
“El está corriendo, permanentemente, como si estuviera en una carrera. Es una carrera, mañana, durante el crepúsculo, va a estar corriendo de nuevo. Pero hay más además del hambre y la desesperación que lo conduce. Esta horrorizado. Detrás de el, al acecho, se encuentran sus enemigos, tratando de despedazarlo- los leones, los lobos, los tigres. Y por eso, debe de quedarse en la carrera para siempre, siempre un paso delante de su presa y uno atrás de sus enemigos.”
“La situación, por supuesto, representa la dificultad de sobrevivir. El hombre vive tratando de sobrevivir y debe luchar perpetuamente con tal de conseguirlo. De hecho, es como si el suelo y el cielo fueran los que se movieran en lugar de el. El está corriendo en el mismo lugar, atrapado, sin poder ir a ningún lado.”
“En otras palabras, los cazadores recolectores llevaban una vida miserable.”
“Sí.”
“Y porqué es miserable.”
“Porque es una lucha el simplemente estar vivo”
“Pero la realidad esta muy alejada de lo que dices. Estoy seguro de que sabes eso, en algún otro compartimiento de tu mente. Los cazadores-recolectores ya no luchan más por sobrevivir como hacen los lobos o los leones o los conejos. El hombre estaba tan bien adaptado a la vida de este planeta como cualquier otra especie, y la idea de que vivía al borde del peligro es simplemente un mito biológico. Siendo omnívoro, su rango de alimentos es inmenso. Miles de especies pasarían hambre primero antes que el lo hiciera. Su inteligencia y destreza le permite vivir confortablemente en condiciones que definitivamente derrotarían a cualquier otro primate.
“Lejos de correr constante y desesperadamente por comida, los cazadores-recolectores son de las personas mejor alimentadas en la tierra, y lo logran en solo dos o tres horas de hacer lo que para ustedes, se llamaría trabajo- lo que los convierte a ellos entre las personas más desocupadas de el mundo también. En su libro acerca de la economía durante la edad de piedra, Marshal Sahlins los describió como ‘la sociedad opulenta original.’   E incidentalmente, la depredación del hombre es prácticamente inexistente. Simplemente pasa que el ser humano no es la primera opción en el menú de ningún depredador. Así que puedes darte cuenta que la maravillosamente horrible visión que tienes acerca de la vida de tus ancestros es solo otra pequeña parte de las locuras que les enseña ka Madre Cultura. Si gustas, puedes confirmar todo esto por ti mismo por la tarde, en cualquier biblioteca.”
“De acuerdo,” dije, “entonces?”
“Así que ahora sabes que eso es una locura, te sientes de diferente manera con respecto ella? te parece menos repulsiva?”
“Menos repulsiva tal vez. Pero aún repulsiva.”
“Considera lo siguiente. Supongamos que eres uno de los indigentes que alberga esta nación. Sin trabajo, sin habilidades, una esposa en las mismas condiciones que tú, dos niños. No tienen ningún lugar a donde ir, no tienen esperanza y no tienen un futuro. Pero  puedo darles una caja con un botón en ella. Presiona el botón y regresarás instantáneamente a la época prerrevolucionaria. Serás capaz de hablar tu lenguaje, y todos ustedes tendrán las mismas habilidades que tenían todos en aquel entonces. Nunca más tendrás que preocuparte por cuidarte a ti mismo y a tu familia. Ya la tendrían hecha, serían parte de esa opulenta sociedad original.”
“De acuerdo.”
“Presionarías el botón?”
“No lo sé. Tendría que pensarlo.”
“Porqué? No estarías dejando una vida maravillosa aquí. De acuerdo a esta hipótesis, la vida que has tenido aquí ha sido difícil, y difícilmente va a mejorar. Así que tendría que suceder que la  otra vida te pareciera incluso peor. No es que no puedas soportar el abandonar la vida que tienes- es que no puedes soportar el adoptar la otra vida.”
“Sí. Así es.”
“Que es lo que hace que esa vida te parezca tan aterradora?”
“No lo sé.”
“Parece ser que la Madre Cultura ha realizado un excelente trabajo contigo.”
“Sí.”
“De acuerdo. Vamos a intentar lo siguiente. Cada vez que los Tomadores se han topado con algún pueblo de cazadores-recolectores ocupando valioso espacio, tratan de explicarles el porqué deberían abandonar su estilo de vida y convertirse en Tomadores. Ellos han dicho, ‘Esta vida que llevan no solamente es difícil, está mal. El hombre no está destinado a vivir de esta manera. Así que no luchen contra nosotros. Únanse a nuestra revolución y ayúdenos a convertir al mundo en un paraíso para el hombre.’”
“Cierto.”
“Tú tomarás tu parte- la parte de un misionero cultural- y yo tomaré la parte de un cazador-recolector. Explícame porqué la vida que yo y mis gentes hemos encontrado satisfactoria por miles de años es equivocada, mala y repulsiva.”
“Por Dios.”
“Mira, yo voy a empezar... Bwana, me dices que la manera en que vivimos es equivocada, mala y vergonzosa. Nos dices que no es la manera en que debe vivir la gente. Esto nos intriga, Bwana, porque por miles de años nos ha parecido una buena manera de vivir. Pero si tu, que viajas a las estrellas y envías tus palabras alrededor del mundo a la velocidad de el pensamiento, nos dices que no lo es, entonces nosotros escuchar prudentemente lo que tienes que decir.”
“Bueno... entiendo que les parezca buena para ustedes. Esto es porque son ignorantes, mal educados y estúpidos.”
“Exactamente Bwana. Queremos que nos ilustres. Dinos porque nuestra vida es equivocada, mala y vergonzosa.”
“Su vida es equivocada, mala y vergonzosa porque viven como animales.”
“Ishmael se sorprendió, intrigado. “No lo entiendo Bwana. Vivimos igual que todos los demás. Tomamos lo que necesitamos del mundo y dejamos el resto en paz, al igual que hacen los leones y los venados. Acaso el león y el venado viven vergonzosamente?”
“No, pero eso es solamente porque son animales. No esta bien para los humanos el vivir así.”
“Ah,” dijo Ishmael, “Esto no lo sabíamos. Y porque esta bien vivir de esa manera?”
“Es porque, viviendo de esa manera... no tienen control sobre sus vidas.”
Ishmael agitó un poco la cabeza. “En qué sentido no tenemos control sobre nuestras vidas, Bwana?”
“No tienen control sobre la necesidad más básica de todas, su fuente de alimentos.”
“Me intrigas de sobremanera, Bwana. Cuando estamos hambrientos, salimos y encontramos que comer. Que otro control se necesita?”
“Tendrían más control si lo plantaran por sí mismos.”
“Como es eso Bwana? Que importa quién planta la comida?”
“Si la plantas tu mismo, entonces sabrás con certeza lo que va  a haber ahí.”
“Ishmael dejó salir una pequeña carcajada. “De verdad me asombras Bwana! Nosotros ya sabemos con certeza lo que va  a haber ahí., El mundo viviente entero es comida. Crees que se va a escapar durante las noches? A donde se iría? Siempre está ahí, día tras día, temporada tras temporada, año tras año. Si no fuera así, no estaríamos aquí para poder hablar contigo acerca de ello.”
“Sí, pero si lo plantaras por ti mismo, podrían controlar cuanta comida habría. Serían capaces de decir, ‘Bueno, este años vamos a tener más trigo, este año tendremos más frijoles, este otro tendremos más fresas.”
“Bwana, esas cosas crecen en abundancia sin el menor esfuerzo de nuestra parte. Porque deberíamos plantar nosotros lo que ya está creciendo?”
“Sí, pero... acaso nunca se acaban? Nunca han deseado encontrar trigo sin hallarlo en ninguna parte?”
“Si, supongo que sí. Pero eso no pasa con ustedes igualmente? No han deseado tener trigo encontrando que no queda nada de él creciendo en sus campos?”
“No, porque si quisiéramos tener trigo, podemos ir a una tienda y comprar un paquete de él.”
“Sí, he escuchado algo acerca de ese sistema. Dime esto Bwana. El paquete de trigo que compras en la tienda- cuantos de ustedes han trabajado con tal de poner ahí ese paquete para ti?”
“Oh, cientos, supongo. Agricultores, almacenistas, camioneros, obreros en la planta empacadora, ingenieros en la planta empacadora, distribuidores, empleados de la tienda, y así.”
“Perdóname, pero ustedes suenan como lunáticos, Bwana, hacer todo este trabajo solamente para asegurarse de que nunca van a estar decepcionados por no encontrar trigo. Entre mi gente, cuando queremos trigo, simplemente salimos a buscarlo- y si no lo podemos encontrar, encontramos algo más igual de bueno, y cientos de personas no tienen que trabajar para ponerlo en nuestras manos.”
“No me estas entendiendo.”
“Ciertamente Bwana.”
Lo miré desesperadamente. “Mira, este es el punto. A menos de que controles tu fuente alimenticia, debes vivir a merced del mundo. No importa el que siempre haya habido suficiente. Ese no es el punto. No puedes vivir a merced de los dioses. Esa no es una manera humana de vivir.”
“Porqué Bwana?”
“Bueno.. mira. Un día salen a cazar, y encuentran a un venado. De acuerdo, eso está bien. Perfecto. Pero no tuvieron ningún control para que el venado estuviese ahí, verdad?”
“No, Bwana.”
“De acuerdo. El día siguiente salen a cazar y no encuentran a ningún venado. Nunca les ha ocurrido?”
“Muchas veces, Bwana.”
“Bueno, pues ahí tienes. Como no tienen ningún control acerca del venado, no tienen a ningún venado. Entonces que hacen?”
Ishmael se encogió de hombros. “Cazamos un par de conejos.”
“Exactamente. No deberían tener que aceptar los conejos, si lo que querían era un venado.”
“Y es por eso que nuestras vidas son tan vergonzosas Bwana?” Esa es la razón de que deberíamos alejarnos de un estilo de vida que amamos e ir a trabajar a una de sus fábricas? Porque comemos conejos cuando no encontramos a ningún venado?”
“No. Déjame terminar. No tienen ningún control acerca del venado- y no tienen control sobre los conejos tampoco. Supongo que pueden salir a cazar sin encontrar venados ni conejos. Que es lo que harían entonces?”
“Entonces comeríamos algo más, Bwana. El mundo está lleno de comida.”
“Si, pero mira. Si no tienen control sobre ninguna de ella...” me comencé a molestar. “Mira, no hay garantía de que el mundo siempre va a estar lleno de comida, o si? Nunca les ha ocurrido una sequía?”
“Ciertamente Bwana.”
“Entonces, que ocurre?”
“Los pastos se secan, las plantas se secan. Los árboles no tienen fruta. Los herbívoros se mueren, al igual que los depredadores.”
“Y que les pasa a ustedes?”
“Si la sequía es muy larga, entonces también nos secamos.”
“Quieres decir que se mueren, no es así?”
“Sí Bwana.”
“Ha! Ese es el punto!”
“Es vergonzoso morir, Bwana?”
No... ya lo tengo, este es el punto. Ustedes mueren porque viven a la merced de los dioses. Mueren porque creen que los dioses los están cuidando. Eso está bien para los animales, pero ustedes deberían vivir mejor.”
“No debemos confiar nuestras vidas a los dioses.”
“Definitivamente no. Deberían confiar sus vidas en ustedes mismos. Esa es la manera en que viven los humanos.”
Ishmael agitó la cabeza lentamente. “Estas son malas noticias para nosotros, Bwana. Desde tiempos inmemorables hemos vivido en las manos de los dioses, y nos parecía que vivíamos bien. Dejamos toda la labor a los dioses y vivíamos despreocupadamente. Eso parecía ser suficiente para nosotros, porque- observa- aún estamos aquí.”
“Sí,” le dije fríamente. “Están aquí, y mírense a ustedes mismos. No tienen nada. Están desnudos y desamparados. Viven sin seguridad, sin confort, sin oportunidades.”
“Y todo eso es porque vivimos en las manos de los dioses?”
“Absolutamente. En las manos de los dioses, no son más importantes que los leones o las lagartijas o las moscas. En las manos de esos dioses- no son nada especial. Solamente son otro animal más que alimentar. Espera un segundo,” dije, y cerré los ojos por un par de minutos. “De acuerdo, esto es importante. Los dioses no hacen distinción entre nosotros y ninguna otra criatura. No, eso no es. Espérame.” Seguí trabajando en ello, y lo volví a intentar. “Aquí está: lo que les dan los dioses, es lo suficiente como para vivir como animales- les concedo eso. Pero para vivir como humanos, ustedes deben de proveerse. Los dioses no lo van a hacer.”
Ishmael me dio una mirada de asombro. “Quieres decir que hay algo que necesitamos que los dioses se niegan a darnos, Bwana?”
“Eso es lo que parece, sí. Ellos les dan lo que necesitan para vivir como animales pero no les dan lo demás que necesitan para vivir como humanos.”
“Pero como puede ocurrir eso Bwana? Como puede ser que los dioses sean los suficientemente sabios como para dar forma al universo y al mundo y a la vida de el mundo, pero carezcan de la sabiduría de darle a los humanos lo que necesitan para que vivan como humanos?”
“No sé como puedo ocurrir, pero así fue. Eso es un hecho. El hombre vivió a las manos de los dioses por tres millones de años y al final de esos tres millones de años no estaba mejor o más lejos de lo que estaba cuando empezó.”
“Cierto, Bwana, son noticias extrañas. Que clase de dioses son esos?”
Solté una carcajada. “Esos, mi amigo, son dioses incompetentes. Es por eso que debemos tomar nuestras vidas fuera de sus manos completamente. Deben tener sus vidas en sus propias manos.”
“Y como hacemos eso Bwana?”
“Como yo digo, deben empezar a plantar sus propios alimentos.”
“Pero como puede cambiar eso algo, Bwana? La comida es comida, sin importar el quién la plante.”
“Ese es el punto, exactamente. Los dioses plantan únicamente lo que tú necesitas.  Tu plantarás más de lo que necesitas.”
“Con que fin, Bwana? Cuál es el propósito de tener más comida de la que necesitamos?”
Diablos!” grite. “Ya entendí!”
Ishmael sonrió y dijo, “Así que qué es lo bueno de tener más comida de la que necesitan?”
“Ese es todo el maldito asunto! Cuando tienes más comida de la que necesitas, los dioses no tienen ningún poder sobre ti!”
“Podemos restregarnos las narices con ellos.”
“Exactamente.”
“Igualmente, Bwana, que es lo que hacemos con esta comida, si no vamos a necesitarla?”
“La guardan! La guardan para burlarse de los dioses cuando ellos decidan que es tu turno de pasar hambre. La guardan para que cuando ellos les manden una sequía, ustedes puedan decir; ‘No a , maldición! Yo no voy a tener hambre, y no hay nada que puedan hacer al respecto, porque mi vida está en mis manos ahora!’”

Ishmael asintió, abandonando su rol de cazador-recolector. “Así que sus vidas están ahora en sus propias manos.”
“Así es.”
“Entonces por qué están tan preocupados?”
“A qué te refieres?”
“Si sus vidas están en sus propia mano, entonces todo depende completamente de ustedes el que sigan viviendo o el que se extingan. Esto es lo que significa esta expresión, no es así?”
“Sí. Pero obviamente hay aún algunas cosas que no están en sus manos. No seríamos capaces de controlar o sobrevivir a un colapso ecológico total.”
“Así que aún no están a salvo. Cuándo van a estar finalmente a salvo?”
“Cuando hayamos quitado al mundo entero de las manos de los dioses.”
“Cuando el mundo entero sea de ustedes, esté bajo manos más competentes.”
“Así es. Entonces los dioses no tendrán poder alguno sobre nosotros. Entonces los dioses no tendrán poder sobre nada. Todo el poder estará en nuestras manos y seremos libres al fin.”

“Bueno,” dijo Ishmael, “estamos haciendo algún progreso?”
“Pienso que sí.”
“Piensas que hemos encontrado la raíz de tu repulsión hacia la clase de vida que se tenía en épocas prerrevolucionarias?”
“Sí. Lejos para siempre la más fútil de las promesas que Cristo haya ofrecido que fue cuando dijo, ‘No se preocupen por el mañana. No se preocupen de si tendrán algo que comer. Miren a las aves en el cielo. Ellas no siembran, no cosechan, ni saquean los graneros, pues Dios toma cuidado perfectamente de ellas. No piensan que va a hacer lo mismo por ustedes?’ En nuestra cultura, la respuesta fulminante a esa respuesta es, ‘Claro que no!’ Incluso los más dedicados religiosos sembraron, cosecharon y guardaron en graneros.”
“Que tal San Francisco de Asís?”
“San Francisco confió en la bondad de los granjeros, no en la de Dios. Incluso el más fundamental de los fundamentalistas desconecta los oídos cuando el les empieza ha hablar acerca de aves en el aire y flores en el campo. Ellos saben muy bien que solo está alardeando, solo hace un bonito discurso.”
“Así que piensas que eso es lo que está detrás de la raíz de su revolución. Ustedes querían y aún quieren tener sus vidas en sus propias manos.”
“Sí, absolutamente. Para mí, vivir de cualquier otra manera es prácticamente imposible. Solo puedo pensar que los cazadores-recolectores viven en un estado de absoluta ansiedad acerca de lo que les va a ocurrir al día siguiente.”
“Sin embargo, no es así. Cualquier antropólogo te lo puede decir. Ellos sienten mucho menos ansiedad de la que sientes tú. Ellos no tienen empleos que perder. Nadie puede decirles, ‘Muéstrame tu dinero o no serás alimentados, no serás vestido, no tendrás refugio.”
“Te creo. Hablando racionalmente, te creo. Pero hablo acerca de mis sentimientos, mi acondicionamiento. Mi condición me dice que- la Madre Cultura me dice- que vivir en las manos de los dioses tiene que ser una pesadilla interminable de terror y ansiedad.”
“Y esto es lo que su revolución hace por ustedes: los pone fuera del alcance de esa interminable pesadilla. Los pone fuera del alcance de los dioses.”
“Sí. Así es.”
“Entonces. Tenemos un nuevo par de nombres para ti. Los Tomadores son aquellos que conocen el bien y el mal, y los Dejadores son...?”
“Los Dejadores son aquellos que viven en las manos de los dioses.”





























Capítulo 12.

Cerca de las tres en punto, la lluvia se detuvo y el carnaval se abrió, se estrechó y volvió a funcionar, separando a los ingenuos de su dinero. De nueva cuenta, yo anduve vagando por ahí, y dejé que me separaran de algunos dólares a mí también, hasta que finalmente se me ocurrió buscar al dueño de Ishmael. Este resultó ser un hombre negro de recia mirada, llamado Art Owens, quien medía cerca de uno ochenta metros y pasaba más tiempo levantando pesas que el que yo paso en la máquina de escribir. Le dije que estaba interesado en comprar a su gorila.
“Ha si,” dijo él, sin burlarse, ni impresionarse, ni interesarse, ni nada.
Le dije que sí y pregunté cuánto dinero sería.
“Serían como tres mil dólares.”
“No estoy tan interesado.”
“Que tan interesado está?” dijo con curiosidad solamente, sin estar seriamente interesado.
“Bueno, algo así como mil dólares.”
El se burló- solo un poco, casi amablemente. Por alguna razón, me agradaba este tipo. Era el tipo de persona que tiene una licenciatura en leyes de Harvard guardado en algún cajón, porque nunca encontró nada que le interesara hacer con él.
Le dije: “Este es un animal muy, muy viejo, sabe. El ha estado por aquí desde los años treinta.”
Esto llamó su atención. Me preguntó que como podía saber eso.
“Conozco al animal,” repliqué brevemente, como si conociera a miles de animales como él.
“Entonces serían dos mil quinientos,” dijo él.
“El problema es que no tengo esa cantidad.”
“Sabe, lo que pasa es que ya tengo a un pintor en Nuevo México trabajando en un cartel para mí,” dijo. “Le pagué doscientos dólares por adelantado.”
“De acuerdo. Probablemente puedo elevar la suma a mil quinientos.”
“No veo como pueda aceptar una oferta menor de dos mil doscientos dólares.”
La realidad era, que si lo hubiese tenido ahí en la mano, el hubiera estado encantado de aceptar dos mil dólares. Incluso hubiera aceptado mil ochocientos. Le dije que lo pensaría.

Era viernes por la noche, así que los tontos se empezaron a ir a sus casas hasta después de las once y el venerable anciano que me dejaba quedarme con Ishmael vino a recoger sus veinte dólares hasta la medianoche.  Ishmael estaba dormido estando sentado, abrigado por su cobertor, y no sentí ningún remordimiento por despertarlo; quería que empezara a desear los encantos de una vida independiente.
El bostezó, estornudó un par de veces, se aclaró la garganta y me miró malévolamente.
“Regresa mañana,” dijo el, en el equivalente de un rugido mental.
“Mañana es sábado, no se puede.”
Eso no lo hizo muy feliz, pero sabía que tenía razón. Perezosamente, se empezó a preparar, reacomodándose a sí mismo, su jaula y sus cobertores. Entonces se sentó y me miró inquisitivamente.
“En donde nos quedemos?”
“Nos quedamos en que les pusimos un nuevo par de nombres a los Tomadores y a los Dejadores: aquellos quienes conocen al bien y el mal y aquellos que viven en las manos de los dioses.”
El gruñó.

“Qué ocurre cuando la gente vive en las manos de los dioses?”
“A qué te refieres?”
“Me refiero a, qué pasa con las personas que viven en las manos de los dioses que no ocurre con la gente que construye su vida en base al conocimiento del bien y el mal?”
“Bueno, déjame ver,” dije. “No supongo que esto sea a lo que quieres llegar, pero es lo que me llega a la mente. La gente que vive en las manos de los dioses no se hacen a si mismas gobernantes de el mundo ni forzan a nadie a vivir de la manera en que viven,  y la gente que conoce el bien y el mal sí.”
“Le diste la vuelta a la pregunta,” dijo Ishmael. “Te pregunté que ocurre a las personas que viven en las manos de los dioses que no ocurre a los que conocen al bien y el mal, y me dijiste justamente lo contrario: lo que no ocurre con la gente que vive en las manos de los dioses que si ocurre con aquellos que conocen el bien y el mal.”
“Quieres decir que estas buscando algo positivo que ocurra a la gente que vive en las manos de los dioses.”
“Así es.”
“Bueno, ellos tienden a permitir el que las personas a su alrededor viva como quiera vivir.”
“Estas diciéndome algo que ellos hacen, no algo que les ocurre. Estoy tratando de enfocar tu atención en los efectos de este estilo de vida.”
“Lo siento. Me temo que no se a qué quieres llegar.”
“Si lo sabes, es solo que no estas pensando acerca de ello en estos términos.”
“De acuerdo.”
“Recuerdas la pregunta  que empezamos a resolver cuando llegaste esta tarde: como el hombre se convirtió en hombre? Estamos tras la respuesta de esa pregunta.”
Me quejé, completa y francamente.
“Porqué te quejas?” preguntó Ishmael.
“Porque las preguntas de ese tipo generalmente me intimidan. Como se convirtió el hombre en hombre? No lo sé. El simplemente lo hizo. El lo hizo de la manera en que las aves se convierten en aves y de la manera en que los caballos se convierten en caballos.”
“Exactamente.”
“No me hagas eso,” le dije eso.
“Evidentemente no entiendes lo que acabas de decir.”
“Probablemente no.”
“Trataré de aclararlo para ti. Antes de que hubiera el Homo, ustedes eran qué?”
Australopithecus.”
“Bien. Y cómo se convirtió el Australopithecus en Homo?”
“Esperando.”
“Por favor. Estas aquí para que pienses.”
“Lo siento.”
“Acaso el Australopithecus se convirtió en Homo diciendo, ‘Sabemos el bien y el mal tan bien como los dioses, así que ya no hay necesidad de que vivamos en sus manos de la manera en que hacen los conejos y los lagartos. De ahora en adelante nosotros vamos a decidir quién vive y quién muere en este planeta, no los dioses.’”
“No.”
Pudieron ellos convertirse en el hombre diciendo eso?”
“No.”
“Por qué no?”
“Porque ellos hubieran dejado de estar sujetos a las condiciones bajo las cuales toma lugar la evolución.”
“Exactamente. Ahora puedes contestar esta pregunta: que ocurre a la gente- a las criaturas en general- cuando viven en las manos de los dioses?”
“Ah. Sí, ya lo veo. Ellos evolucionan.”
“Y ahora puedes contestar la pregunta que hice esta mañana, como se convirtió el hombre en hombre?”
“El hombre se convirtió en hombre viviendo en las manos de los dioses.”
“Viviendo de la manera en que viven los Bushmen de África.”
“Así es.”
“Viviendo de la misma manera en que viven los Kreen-Akrore de Brasil.”
“Cierto.”
“No de la manera en que viven los neoyorquinos?”
“No.”
“O los parisinos?”
“No.”
“Así que ahora sabes lo que le ocurre a la gente que vive en las manos de los dioses.”
“Sí. Evolucionan.”
“Porqué evolucionan?”
“Porque están en una posición en la que es posible. Porque es así como ocurre la evolución. El pre-hombre evolucionó hasta llegar a convertirse en el hombre porque estaba ahí afuera compitiendo con todo el resto. Evolucionó porque no se sacó a si mismo de la competencia, porque estaba aún en el lugar en donde ocurre la selección natural.”
“Quieres decir que era parte de la comunidad general de la vida.”
“Así es.”
“Y es por eso que ocurrió todo- porqué el Australopithecus se convirtió en el Homo habilis y porqué el Homo habilis se convirtió en el Homo erectus y porqué el Homo erectus se convirtió en el Homo sapiens y porque el Homo sapiens se convirtió en el Homo sapiens sapiens.”
“Sí.”
“Y entonces que ocurrió?2
“Y entonces los Tomadores dijeron, ‘Ya tuvimos suficiente de vivir en las manos de los dioses. Ya no más selección natural para nosotros, muchas gracias.’”
“Y así ocurrió.”
“Y así ocurrió.”
“Recuerdas lo que te dije acerca de que el actuar una historia es vivir de tal manera en que esta se haga realidad.”
“Sí.”
“De acuerdo a la historia de los Tomadores, la creación llegó a un fin con la aparición de el hombre.”
“Sí. Entonces?”
“Como vivirías para que eso se convirtiera en realidad? Como vivirías para hacer que la creación termine con la aparición de el hombre?”
“Oh. Veo a que te refieres. Viviría de la manera en que hacen los Tomadores. Definitivamente estamos viviendo de una manera que va a poner un fin a la creación. Si continuamos, no va a haber un sucesor del hombre, no va a haber un sucesor de los chimpancés, ni va a haber un sucesor de los gorilas, no va a haber sucesor para nada que viva en este momento. Todo el asunto va a terminar con nosotros. Con tal de hacer eso realidad, los Tomadores tienen que ponerle fin a toda la creación- y están haciendo un estupendo trabajo.”

“Cuando empezamos y yo trataba de ayudarte a encontrar la premisa de la historia de los Tomadores, te dije que la de la historia de los Dejadores era enteramente diferente.”
“Sí.”
“Quizá estas listo para pronunciar esa premisa ahora.”
“No lo sé. En este momento no recuerdo ni siquiera la premisa de los Tomadores.”
“Te voy a ayudar. Cada historia es el desarrollo de una premisa.”
“Sí, de acuerdo. La premisa de la historia de los Tomadores es que el mundo pertenece al hombre.” Pensé por un par de minutos, y entonces reí. “Es demasiado obvio. La premisa de la historia de los Dejadores es que el hombre pertenece al mundo.”
“Lo que significa qué?”
“Significa que- solté una carcajada. “Esto es demasiado.”
“Continúa.”
“Significa que, desde el inicio, todo lo que ha vivido pertenecía al mundo- y así es como las cosas llegaron a ser de esta manera. Esas criaturas unicelulares que nadaban en los antiguos océanos pertenecían al mundo, y debido a eso, todo lo que vino después pudo llegar a existir. Los peces pertenecían al mundo, y debido a eso, los anfibios llegaron a existir eventualmente. Y debido a que los anfibios pertenecían al mundo, los reptiles eventualmente llegaron a existir. Y debido a que los reptiles pertenecían al mundo, los mamíferos llegaron a existir eventualmente. Y debido a que los mamíferos pertenecían al mundo, los primates llegaron a existir eventualmente. Y debido a que los primates pertenecían al mundo, el Australopithecus eventualmente llegó a existir. Y debido a que el Australopithecus pertenecía al mundo, el hombre llegó a existir eventualmente. Y por tres millones de años el hombre perteneció al mundo- y debido a que pertenecía al mundo, el creció y se desarrolló y se hizo más inteligente y más hábil hasta que un día fue tan brillante y hábil que tuvimos que llamarle Homo sapiens sapiens, que significa que el era nosotros.”
“Y esa es la manera en que vivieron los Dejadores por tres millones de años- como si pertenecieran al mundo:”
“Así es. Y así es como nosotros pudimos existir eventualmente.”

Ishmael dijo, “Sabemos lo que ocurre si tomas la premisa de los Tomadores, que dice que el mundo pertenece al hombre:”
“Sí, es un desastre.”
“Y que ocurre cuando tomas la premisa de los Dejadores, que dice que el hombre pertenece a el mundo:”
“La creación continúa para siempre.”
“Como suena te suena eso?”
“Tiene mi voto.”

“Algo se me ocurre,” dije yo.
“Sí?”
“Se me ocurre que la historia que acabo de contar es de hecho la que han estado actuando los Dejadores aquí durante tres millones de años. La historia de los Tomadores es, ‘Los dioses hicieron al mundo para el hombre, pero no terminaron el trabajo, así que tuvimos que tomar cartas en el asunto, ponerlo en manos más competentes.’ La historia de los Dejadores es, ‘Los dioses hicieron al hombre para el mundo, de la misma manera en que hicieron al salmón, a los conejos y a los leones para el mundo; esto parece haber funcionado muy bien por mucho tiempo, así que podemos tranquilizarnos y dejar el curso de el mundo a los dioses.”
“Así es. Existen otras maneras de contarla, al igual que las hay para contar la historia de los Tomadores, pero esta manera de contarla es tan buena como cualquiera.”
“Me senté por un momento. “Estoy pensando en... el significado de el mundo, las intenciones divinas en el mundo, y el destino de el hombre. De acuerdo a esta historia.”
“Continua.”
“El significado de el mundo... pienso que el tercer capítulo del génesis era correcto. Es un jardín- el jardín de los dioses. Digo esto incluso aunque yo mismo dudo que los dioses tengan algo que ver con esto. Simplemente creo que es una manera saludable y alentadora de pensar en ello.”
“Te entiendo.”
“Y hay dos árboles en el jardín, uno para los dioses y otro para nosotros. El de los dioses, es el árbol del bien y el mal, y el nuestro es el árbol de la vida. Pero podemos encontrar el árbol de la vida únicamente si permanecemos en el jardín- y solamente podemos permanecer en el jardín mientras dejemos en paz al árbol de los dioses.”
Ishmael asintió para alentarme.
“Las intenciones divinas... serían... hay una especie de tendencia en la evolución, no crees? Si empiezas con aquellas criaturas simples de los antiguos océanos y vas viendo paso por paso hasta llegara a ver todo lo que vemos hoy- y más allá- entonces apreciarás una tendencia hacia... la complejidad. Y hacia la adquisición de la conciencia y la inteligencia. No lo crees así?”
“Sí.”
“Eso es, todas las criaturas de este planeta parecen estar en camino de obtener esa conciencia e inteligencia. Así que es los dioses definitivamente no están interesados únicamente en los humanos.  Nunca fue nuestro destino el ser los únicos protagonistas de esta etapa. Aparentemente los dioses trataban de hacer que este planeta fuera un jardín repleto de criaturas concientes e inteligentes.”
“Así lo parece. Y si es así, el destino de el hombre parecería ser evidente.”
“Sí. Por increíble que parezca, es evidente- porque el hombre es el primero de ellos. El es un pionero, un explorador. Su destino es el de ser el primero en aprender que las criaturas como el hombre tienen una opción: pueden tratar de relegar a los dioses y perecer en el intento- o pueden hacerse a un lado y dar espació a todos los demás. Pero es más que eso. Su destino es el de ser el padre de todos ellos- y no me refiero a que sean su descendencia directa. Dándoles a todos los demás la oportunidad- las ballenas y los delfines y los chimpancés y los mapaches- el se convierte de alguna forma en su progenitor.... y por raro que parezca, es aún más grandioso que el destino que los Tomadores han soñado para nosotros.”
“Como puede ser?”
“Solo piénsalo un poco. En un billón de años, sin importar quien ande por aquí en ese entonces, dirá, ‘El hombre? Oh sí, hombre!  Que criatura tan maravillosa era! El estuvo a punto de lograr la destrucción del mundo entero y de convertir nuestro futuro en polvo- pero pudo ver la luz antes de que fuera demasiado tarde y enderezó el asunto. Lo enderezó y nos dio al resto de nosotros nuestra oportunidad. Nos mostró como teníamos que ser para que el mundo fuera un jardín para siempre. El hombre fue el modelo de conducta de todos nosotros!’”
“No es un  ruin destino.”
“De ninguna manera. Y se me ocurre que esto es...”
“Sí?”
“Esto le da algo de forma a la historia. El mundo es un lugar muy, muy fino. No era un desastre. No necesitaba ser conquistado y gobernado por el hombre. En otras palabras, el mundo no necesita pertenecer al hombre- pero necesita que el hombre pertenezca a él. Alguna criatura tenía que ser la primera en pasar por esto, tenía que ver que había dos árboles en el jardín, uno que es bueno para los dioses y otro que es bueno para las criaturas. Alguna criatura tenía que encontrar la manera, y eso ocurría, entonces... simplemente no hubiese habido límite para lo que pudiese ocurrí aquí. En otras palabras, el hombre tiene un lugar en el mundo, pero su lugar no es el de gobernante. Los dioses tienen eso a la mano. El lugar de hombre es ser el primero. El lugar del hombre es ser el primero sin ser el último. El lugar de el hombre es el de averiguar el cómo es posible lograr eso- y después dar espacio para todos los demás que sean capaces de convertirse en lo que él se ha convertido.  Y tal vez, cuando llegue el momento, el lugar de el hombre será el de ser el maestro de el resto de los que son capaces de convertirse en lo que el se ha convertido. No el único maestro, ni el último. Tal vez solo el primer maestro, el de pre-primaria- pero incluso eso no sería ruin de ninguna manera. Y sabes qué?”
“Qué?”
“En todo este tiempo, me había estado diciendo a mi mismo, ‘Sí, esto es muy interesante, pero que tiene de bueno? Esto no va a cambiar nada.”
“Y ahora.”
Esto es lo que necesitamos. No solo detener las cosas. No solo menos de lo mismo. La gente necesita trabajar para algo positivo. Necesitan la visión de algo que.. No lo sé. Algo que...”
“Creo que lo que quieres decir es que la gente necesita algo más que ser regañada y que la hagan sentir estúpida y culpable. Necesitan más que un vistazo a la destrucción del planeta. Necesitan una visión de el mundo y de ellos mismos que los inspire.”
“Sí. Definitivamente. Detener la contaminación no es inspirador. Separar la basura no es inspirador. Dejar de usar fluorocarburos no es inspirador. Pero esto... pensar en nosotros mismos de una manera diferente, pensar sobre el mundo de una manera diferente... esto...”
Lo dejé ir. Que importa, el sabía lo que trataba de decir. 

“Confío en que ahora veas a qué me refería cuando empezamos. La historia que está siendo actuada aquí por los Tomadores no es de ninguna manera el capítulo dos de la historia que estaba siendo actuada aquí durante los primeros tres millones de años de vida humana. La historia de los Dejadores tiene su propio capítulo dos.”
“Cuál es su capítulo dos?”
“Lo acabas de decir, no es así?”
“No estoy seguro.”
Ishmael lo pensó por un momento. “Nunca sabremos lo que estaban logrando los Dejadores de Europa y Asia cuando la gente de tu cultura llegó y los borró para siempre. Pero sabemos lo que estaban logrando aquí en Norte América. Ellos buscaban maneras de lograr el asentamiento que estuviera acorde con la manera en que siempre habían vivido, de manera que dejaran espacio para el resto de los seres vivientes que los rodeaban. No quiero decir que hicieron esto gracias a algún sentido de mentalidad visionaria. Simplemente me refiero a que no se les ocurrió tomar la vida del mundo en sus propias manos y declararle la guerra al resto de los miembros en comunidad de la vida.  Procediendo de esta manera por otros cinco o diez mil años, una docena de civilizaciones tan sofisticadas como la suya hubieran aparecido en este continente, cada una con sus propios valores y objetivos. No es algo impensable.”
“No, no lo es. O más bien, sí lo es. De acuerdo a la mitología de los Tomadores, cada civilización, sin importar en que lugar del universo se encuentre, debe ser una civilización Tomadora,  una civilización en la que la gente debe tomar la vida del mundo en sus propias manos. Eso es tan obvio, que ni siquiera necesita explicación. Incluso cualquier civilización alienígena en la historia de la ciencia ficción ha sido una civilización Tomadora. Cada civilización que encontraba la U.S.S. Enterprise ha sido una civilización Tomadora. Esto es porque creen que cualquier criatura inteligente va a insistir en tomar su vida fuera del alcance de los dioses, que sabrá que el mundo le pertenece y no al revés.”
“Cierto.”
“Lo que da lugar a una pregunta muy importante en mi mente. Qué significaría en realidad el pertenecer al mundo en este momento?  Obviamente no estás diciendo que solamente los cazadores-recolectores son los únicos que pertenecen realmente al mundo:”
“Me alegra que lo veas así. Aunque si los Bushmen de Africa o los Kalapalo de Brazil (si es que quedan algunos aún) quieren seguir viviendo de esa manera por los siguientes diez millones de años, no puedo ver como esto pueda ser un perjuicio para ellos o para el mundo.”
“Cierto. Pero eso no responde a mi pregunta. Como puede pertenecer la gente civilizada al mundo?”
Ishmael agitó la cabeza, en lo que pareció una muestra de impaciencia y exasperación. “Lo civilizado no tiene nada que ver con ello. Como pueden pertenecer al mundo las tarántulas? Como pueden pertenecer al mundo los tiburones?”
“No lo entiendo.”
“Mira a tu alrededor y podrás ver algunas criaturas que actúan como si el mundo les perteneciera y algunas otras que actúan como si pertenecieran al mundo. Puedes notar la diferencia?”
“Sí.”
“Las criaturas que actúan como si pertenecieran al mundo siguen la ley que guarda la paz, y porque siguen esa ley, dan a las criaturas a su alrededor la oportunidad de crecer hasta donde les sea posible evolucionar. Así es como el hombre llegó a existir. Las criaturas alrededor del Australopithecus no imaginaban que el mundo les pertenecía, así que lo dejaron vivir y crecer. Como encaja el ser civilizado en esto? Ser civilizado significa que tienes que destruir el mundo?”
 “No.”
“Ser civilizado significa hacerte incapaz de dar a las criaturas a tu alrededor un pequeño espacio en donde vivir?”
“No.”
“Te hace incapaz de vivir de manera tan sana como los tiburones, las tarántulas y las serpientes?”
“No.”
“Te hace incapaz de seguir una ley que incluso las moscas y los gusanos logran seguir sin ninguna dificultad?”
“No.”
“Como dije hace algún tiempo, el asentamiento humano no está en contra de la ley, pero esta sujeto a la ley- y lo mismo es para la civilización. Así que, cuál es exactamente tu pregunta?”
“No lo se, ahora. Obviamente pertenecer al mundo significa.. pertenecer al mismo club que todos los demás. Siendo el club la comunidad de la vida. Significa pertenecer al club y seguir las mismas reglas que los demás.”
“Y si el ser civilizado significa algo en absoluto, debería significar que sean líderes de ese club, no sus únicos criminales y destructores.”
“Cierto,” dije, y luego me quedé sentado ahí por unos momentos. “Algo que dijiste hace unos minutos. Nunca sabremos que tanto habían avanzado los Dejadores de Europa y Asia cuando la gente de mi cultura llegó para borrarlos.”
“Sí?”
“Creo que alguna información ha sido obtenida en años recientes.”
“Ishmael asintió. “Si es reciente, entonces tal ves no haya oído de ella.”
“Una arqueóloga llamada Riane Eisler escribió acerca de una cultura Dejadora d agricultores que se esparció ampliamente en Europa hasta que fue desaparecida por los Tomadores hace cinco o seis mil años. Con excepción de que no les llama Dejadores y Tomadores, por supuesto. No se mucho acerca de ello, pero evidentemente la cultura que se encargaron de barrer los Tomadores estaba basada en la adoración de los dioses.”
Ishmael asintió. “Uno de mis estudiantes tenía conocimiento de ese libro que me hablas, pero no fue capaz de explicarme su significado como has hecho tu. Su nombre, creo es “El Cáliz y la Espada.”
“Regresando al tema de la inspiración, me parece que en estos días tienes otra fuente prometedora de ella,” dijo Ishmael.
“Que sería?”
“Todos mis otros alumnos, cuando alcanzaban este punto, decían, ‘Sí, sí, esto es maravilloso- pero la gente no va a ceder el dominio que ha logrado. Simplemente no puede ocurrir. Nunca. NI en mil años.’ Y yo tenía nada que pudiera indicar como prometedor ejemplo de lo contrario. Ahora lo tengo.”
Me tomó cerca de noventa segundos el averiguarlo. “Asumo que te refieres a lo que ha estado ocurriendo en la Unión Soviética y la Europa del Este en los últimos años.”
“Así es. Hace diez años, hace veinte años, cualquiera que predijera que el Marxismo iba  a ser desmantelado desde la cima hubiera sido etiquetado como un soñador, un tonto.”
“Sí. Es cierto.”
“Pero una vez que la gente de esos países estuvieron inspiradas por la posibilidad de una nueva forma de vida, el desmantelamiento tomó lugar en unos cuantos días.”
“Sí, veo a que te refieres. Hace cinco años, yo hubiera dicho que ninguna cantidad de inspiración podría lograr eso- o esto.”
“Y ahora?”
“Y ahora es pensable al menos. Muy improbable, pero no inimaginable.”
“Pero tengo otra pregunta,” dije.
“Procede.”
“Tu anuncio decía, ‘Debe desear profundamente salvar al mundo?”
Ishmael me miró inquisitivamente a través de las barras por un momento. “Quieres un programa?”
“Por supuesto que quiero un programa.”
“Entonces aquí está el programa. La historia del Génesis debe ser revertida. Primero, Caín debe dejar de matar a Abel. Esto es esencial si es que quieres sobrevivir. Los Dejadores son las especies en más peligro crítico de el mundo- no porque sean humanos, si no que solamente ellos pueden mostrar a los destructores de el mundo que no hay una única manera correcta de vivir. Y entonces, por supuesto, deben escupir la fruta del árbol prohibido. Deben abandonar absolutamente y para siempre la idea que ustedes saben quién debe vivir y quién debe morir en este planeta.”
“Sí, ya lo veo, pero eso es un programa para la humanidad, no un programa para . Que debo hacer yo?”
“Lo que debes hacer es enseñarle a cien personas lo que te he enseñado, e inspirar a cada una de ellas para que lo enseñen a otras cien cada una de ellas. Así es como siempre se ha hecho.”
“Sí, pero... es suficiente?”
Ishmael frunció las cejas. “Por supuesto que no lo es. Pero si tú empiezas con cualquier otra cosa, no habrá esperanza. No puedes decir, ‘Vamos a cambiar la manera en que actúan las personas con respecto al mundo, pero no vamos a cambiar la manera en que piensan acerca de el mundo o la manera en que piensan acerca de las intenciones divinas en el mundo o la manera en que piensan acerca de el destino del hombre.’ Mientras la gente de tu cultura siga convencida de que el mundo les pertenece y que su destino sagrado es el conquistarlo y gobernarlo, entonces por supuesto van a seguir actuando han hecho desde hace diez mil años. Van a continuar tratando al mundo como si fuese una propiedad humana más y van a seguir conquistándolo como si se tratase de un adversario. No puedes cambiar esas cosas con leyes. Debes cambiar las mentes de las personas. Y no puedes simplemente arrancarles su complejo de ideas peligrosas y dejar un vacío en su lugar, debes darles algo que les sea tan significativo como lo que han perdido- algo que tenga mucho mejor sentido que el viejo horror de el hombre supremo o el barrer todo lo que hay en este planeta que no le sirva a sus propósitos directa o indirectamente.”
Agité la cabeza. “Lo que estas diciendo es que alguien debe revelarse y convertirse, para el mundo de hoy, en lo que fue San Pablo para el imperio romano.”
“Sí, básicamente. Es eso muy aventurado?”
Me reí. “Aventurado no es ni remotamente cercano a lo que es. Llamarlo aventurado es como llamar al Atlántico un charco.”
“Es realmente algo tan imposible en esta época en la que un comediante de la televisión puede alcanzar a mas personas en diez minutos que las que Pablo pudo llegar a tratar en su vida entera?”
“No soy un comediante.”
“Pero eres un escritor, no es así?”
“No esa clase de escritor.”
Ishmael se encogió de hombros. “Que suerte tienes. Quedas absuelto de cualquier obligación. Auto absuelto.”
“Yo no dije eso.”
“Que estabas esperando aprender de mí? Una hechizo? Una palabra mágica que barrería con todas las cosas desagradables?”
“No.”
“Ultimadamente, no me pareces diferente de aquellos a quienes dices rechazar: solamente querías algo para ti mismo. Algo que te hiciera sentirte mejor, mientras te sientas a esperar el fin.”
“No, no es eso. Simplemente no me conoces muy bien. Siempre es de esta manera- primero digo, ‘No, no, es imposible, completamente imposible,’ y después voy a hacerlo.”
Ishmael asintió, sin mostrarse muy satisfecho.
“Una cosa de la cuál estoy seguro que me va a preguntar la gente es ‘Estas sugiriéndome que regresemos al estilo de vida de los cazadores-recolectores?’”
“Esa es por supuesto una idea muy simplista,” dijo Ishmael. “El estilo de vida de los Dejadores no se trata de ser cazadores-recolectores, es acerca de permitir que el resto de la comunidad viva- y los agricultores pueden hacer eso tan bien como los cazadores-recolectores:” Hizo una pausa y agitó la cabeza. “Lo que he tratado de darte todo este tiempo es un nuevo paradigma de la historia humana. La vida de los Dejadores no es una cosa anticuada del pasado. Su tarea no es la de regresar al pasado, sino continuar hacia delante.”
“Pero para qué? No podemos simplemente abandonar nuestra civilización de la manera en que hicieron los Hohokam.”
“Eso es cierto. Los Hohokam tenían otra manera de vivir esperándolos, pero ustedes deben ser inventivos- si vale la pena para ustedes. Si les importa sobrevivir.” Me dio una mirada sardónica. “Ustedes son gente muy inventiva, no es así? Se enorgullecen de eso, no es así?”
“Sí.”
“Entonces inventen.”

“Había olvidado algo,” dijo Ishmael, y luego me dio una mirada larga, como arrepintiéndose de haber recordado eso.”
Esperé en silencio.
“Uno de mis estudiantes era un ex-convicto. Cometió robo a mano armada. Te lo había contado?”
Le dije que no.
“Me temo que nuestro trabajo juntos fue más provechoso para mí que para él. Lo primero que aprendí de él fue que, al contrario de la impresión que uno recibe acerca de las películas, la población de las prisiones no es de ninguna manera una masa indiferenciable. Al igual que el mundo exterior, existen los ricos y los pobres, los poderosos y los débiles. Y, relativamente hablando, el rico y el poderoso viven muy bien dentro de la prisión- no tanto como lo hacen en el exterior, por supuesto, pero muchísimo mejor que los pobres y los débiles. De hecho, ellos pueden tener prácticamente todo lo que quieren, en términos de drogas, comida, sexo, y entretenimiento.”
Me mostré asombrado.
“Quieres saber que tiene que ver esto con todo,” me dijo asintiendo con la cabeza. “Tiene que ver con todo: el mundo de los Tomadores es una prisión vasta, y con excepción de un puñado de Dejadores esparcidos por el mundo, toda la raza humana está ahora dentro de esa prisión. Durante el último siglo, cada pueblo remanente de Dejadores en Norte América recibió dos opciones: ser exterminado o confinarse en reservaciones. Muchos escogieron las reservaciones, pero no muchos fueron capaces de ajustarse a esa forma de vida.”
“Sí, parece que ese fue el caso.”
Ishmael me miró fijamente. “Naturalmente, una prisión bien dirigida, debe tener una industria por dentro. Estoy seguro de que sabes porqué.”
“Bueno, ayuda a mantener a los internos ocupados, supongo. Toma sus mentes fuera del aburrimiento y la futilidad de sus vidas.”
“Sí. Puedes nombrar la de ustedes?”
“Nuestra industria de prisión? No estoy seguro. Supongo que es obvio.”
“Muy obvio, diría yo.”
Lo pensé un poco. “Consumir el mundo.”
Ishmael asintió. “Le diste en la primera oportunidad.”

“Existe otra diferencia muy significativa entre los reos de sus prisiones criminales y los miembros de su prisión cultural: los primeros entienden que la distribución de los bienes y el poder dentro de la prisión no tiene nada que ver con la justicia.”
Pestañeé un par de veces y le pedí luego que me explicara eso.
“En su prisión cultural, qué reos tienen el poder?”
“Ah,” dije. “Los reos masculinos. Especialmente los blancos.”
“Sí, así es. Pero entiende que esos reos blancos son de hecho reos y no guardianes. Por más poder y privilegios que tengan- por más control que tengan dentro de la prisión- ninguno de ellos tiene la llave de las rejas.”
“Sí, eso es cierto. Donald Trump puede hacer muchas cosas que yo no puedo hacer, pero no tiene más oportunidades para salir de la prisión de las que tengo yo. ¿Pero que tiene que ver eso con la justicia?”
“La justicia demandaría que otras personas además de los hombres blancos deberían tener el poder de la prisión.”
“Sí, ya lo veo. ¿Pero que estas diciendo? ¿Que esto no es cierto?”
“¿Cierto? Por supuesto que es cierto que los hombres- y como has dicho, especialmente lo de raza blanca- han tenido el control dentro de la prisión por miles de años, quizás desde el comienzo. Por supuesto es cierto que esto es injusto. Y por supuesto es verdad que el poder y los bienes dentro de la prisión deberían ser redistribuidos equitativamente. Pero debe notarse que el asunto crucial en el que deben enfocarse para lograr la supervivencia como raza no es la redistribución de el poder y los bienes en la prisión, si no lograr la destrucción de la propia prisión.”
“Sí, lo entiendo. Pero no estoy seguro de que muchas otras personas lo harán.”
“¿No?”
“No. Entre los políticos, la redistribución de la riqueza y el poder es... no sé como llamarlo. Una idea para la cual ha llegado la hora. El Santo Grial.”
“Sin embargo, el romper la prisión de los Tomadores es una causa común en la que toda la humanidad puede tomar parte.”
Agité la cabeza. “Me temo que es una causa para la cual muy pocos miembros de la humanidad querrían tomar parte. Los blancos, los negros, los hombres, las mujeres, lo que la gente de esta cultura quiere es tener la mayor cantidad de bienes y poder que puedan obtener en la prisión de los Tomadores. No les interesa que se trate de una prisión y tampoco les interesa que esté destruyendo al mundo.”
Ishmael se encogió de hombros. “Como siempre, estás siendo pesimista. Quizá tengas razón. Espero que no sea así.”
Yo también, créeme.

Incluso aunque solo habíamos estado hablando por cerca de una hora, Ishmael parecía estar muy exhausto. Intenté hacer como que me iba a marchar, pero el evidentemente tenía algo más en su mente.
Finalmente el me miró y dijo: “Entiendes que ya hemos terminado.”
Creo que sentí lo mismo que se siente cuando le entierran un cuchillo a uno en el estómago.
El cerró sus ojos por un momento. “Discúlpame. Estoy cansado y no puedo expresarme correctamente. No quise decirlo de la manera en que lo dije.”
No pude contestarle, pero logré asentir con la cabeza.
“Solo quise decir que hemos terminado lo que teníamos planeado hacer. Como maestro, no tengo nada más que darte. Sin embargo, me complace considerarte como un amigo.”
De nueva cuenta, no pude hacer nada más que asentir con la cabeza.
Ishmael se encogió de hombros y miró a su alrededor confundido, como si hubiese olvidado momentáneamente en donde se encontraba. Luego explotó en un magnífico estornudo.
“Mira” le dije, poniéndome de pie, “Estaré de vuelta mañana.”
Me dio una larga y oscura mirada; se preguntaba qué rayos esperaba más yo de él, pero no se atrevió a preguntarlo. Solamente contestó asintiendo con la cabeza y gruñendo un poco.









































Capítulo 13.

Esa noche, antes de caer dormido en la cama de el motel, finalicé mi plan. Era un mal plan y lo sabía, pero no podía pensar en nada mejor. Le gustara o no (y sabía que no le gustaría), tenía que rescatar a Ishmael de ese maldito carnaval.
Era un mal plan en otro sentido, pues dependía enteramente de mi y mis escasos recursos. Solamente tenía una tarjeta de crédito, y si la hubiera revisado, seguramente estaría en ceros.
A las nueve de la mañana del día siguiente estaba en un pueblo pequeño a mitad del camino a casa, conduciendo con la esperanza de encontrar un lugar en donde desayunar, cuando un indicador de “muy caliente” apareció en el tablero del auto, forzándome a detener la marcha. Levanté la tapa y revisé el aceite: estaba bien. La reserva de agua: completamente seca. No hay problema-pues siendo un viajero precavido, había cargado con algo de agua. Llené la reserva u dos minutos volvió a aparecer la señal de advertencia. Logre llegar a una gasolinera en donde había un letrero que decía: “Mecánicos laborando” pero no había ningún mecánico laborando. Sin embargo, el tipo que estaba laborando sabía treinta veces más que yo acerca de autos y estaba deseoso de demostrarlo.
“El panel del radiador ni está funcionando,” me dijo luego de quince segundos. Me lo mostró y me explicó que ordinariamente solo ocurre cuando se conduce en una ciudad en donde se requiere frenar y arrancar constantemente, pues sobrecalienta el motor.
“Podría ser un fusible quemado?”
“Podría ser,” dijo. Pero descartó eso al reemplazarla con una nueva sin éxito. Dijo, “Espere” y probó el sistema eléctrico del panel. “Se quemaron los conductores,” me dijo, “parece que necesita un radiador nuevo.”
“Donde puedo obtener uno nuevo?”
“Aquí en el pueblo no hay en donde,” me dijo. “No en un sábado.”
Le pregunté si creía que podría llegar a casa con él en ese estado.
“Creo que sí,” me dijo, “si no tiene que conducir demasiado por la ciudad para llegar ahí. O si se detiene y permite que se enfríe cuando se sobrecaliente.”
Logré regresar y dejé el auto en un taller mecánico antes del mediodía y lo dejé ahí, aunque me confesaron que no lo tocarían hasta después de la mañana del lunes. Solo me quedó un último recurso, que fue ir a visitar una de esas encantadoras y pequeñas máquinas, en donde procedí a vaciar todos mis recursos económicos- tarjetas de débito y de crédito. Cuando fui a mi apartamento, cargaba con dos mil cuatrocientos dólares- y dejé de ser pobre.
No intenté pensar en los problemas que me esperaban, porque eran demasiados. Como sacar a un gorila de una jaula que no quiere abandonar? Como meter a un gorila de media tonelada al asiento trasero de un auto al cual no quiere subir? Y en todo caso, funcionaría el auto con toda esa carga?”
Como esto lo indica, soy de el tipo de personas que van paso por paso. Un improvisador. De alguna manera, atascaría a Ishmael en el asiento trasero de el auto, luego pensaría en que hacer después. Probablemente lo traería a mi departamento- y luego pensaría que hacer. Según mi experiencia, uno nunca sabe como va a resolver un problema hasta que uno realmente intenta resolverlo.
Me llamaron a las nueve de la mañana del lunes para decirme que ocurría con el auto. El panel del radiador se había quemado porque todo el sistema de enfriamiento se había quemado. Se necesitaba mucho trabajo, y seiscientos dólares para realizarlo. Les gruñí diciéndoles que lo hicieran. Me dijeron que estaría listo para las dos de la tarde, que ellos me llamarían. Les dije que se ahorraran la llamada, que yo lo recogería después; el hecho es que yo ya había abandonado ese auto. No podía pagar las reparaciones y esa cosa ni siquiera hubiera sido capaz de cargar con Ishmael de todas maneras.
Renté una van.
Usted se ha de preguntar porqué no hice eso en un principio. La respuesta es, que no había pensado en ello. Estoy limitado, de acuerdo? Me acostumbro a hacer las cosas de cierta manera, y eso no incluye el viajar en vans rentadas.
Dos horas después, llegué al lote del carnaval y dije, “maldición.”
El carnaval se había ido.
Algo, -tal vez una premonición- me dijo que saliera e investigara por ahí. El lote parecía muy pequeño como para haber ocupado diez y nueve vagones, veintidós juegos y un espectáculo. Me pregunté si podría encontrar el lugar en donde había estado la jaula de Ishmael sin tener huellas en la tierra que me guiaran. Mis pies recordaban lo suficiente como para llevarme al lugar, y mis ojos hicieron el resto, pues había una marca visible: los cobertores que le había traído tiempo atrás, habían sido amontonadas en una pila desordenada junto con otras cosas que reconocí: algunos de sus libros, un paquete con papel para dibujo que aún mostraba mapas y diagramas que había hecho para ilustrar las historias de Caín y Abel, Dejadores y Tomadores, y el póster de su oficina, ahora enrollado y asegurado por una liga de hule.
Estaba moviendo y desordenando todo de manera perpleja cuando apareció el anciano que hacía la limpieza. El sonrió y sostuvo una bolsa negra para mostrarme lo que hacía ahí: recogiendo los cientos de libras de basura que habían sido dejadas ahí. Luego, cuando vio la pila de cosas que estaba a mis pies, me miro y dijo, “Fue la neumonía.”
“Qué?”
“Fue la neumonía lo que se lo llevó- a su amigo el simio.”
Me quedé ahí pestañeándole, incapaz de comprender lo que quería decir.
“El veterinario vino el sábado por la noche y lo inyectó, pero fue demasiado tarde. Se fue esta mañana, alrededor de las siete u ocho, creo.”
“Me esta diciendo que el esta.... muerto?”
“Muerto, así es amigo.”
Y yo, el egoísta total, solamente registré vagamente el hecho de que el parecía un poco triste.
Miré alrededor del vasto lote vacío, en donde por ahí el viento elevaba columnas de basura y algunas veces les daba volteretas., y me sentí uno mismo con todo eso- el vacío, lo inútil, ahogado con el polvo, un desperdicio.
Mi anciano amigo, esperaba interesado en ver que haría o diría el amigo de los simios.
“Que hicieron con él?” pregunté.
“Huh?”
“Que hicieron con el cuerpo?”
“Oh. Llamaron al condado, supongo. Lo llevaron a donde creman a las victimas de los accidentes. Lo sabe?”
“Sí. Gracias.”
“No se preocupe.”
“No hay problema si me llevo todo esto?”
“Por la mirada que me dio, pude presentir que representaba para él una nueva marca en cuanto a demencia humana se refiere, pero todo lo que me dijo fue, “Seguro, porqué no? lo tiraría de cualquier manera.”
Dejé las mantas por supuesto, pero el resto cabía fácilmente bajo mi brazo.
Qué más podía hacer? estar parado con la vista al suelo en las afueras de la funeraria del condado en donde cremaban a las víctimas de los accidentes? Alguien más hubiera hecho algo diferente, probablemente mejor, revelando un más corazón, más sensibilidad. Yo, yo conduje de vuelta a casa.
Conduje a casa, regresé la van, recogí mi auto y regresé a mi apartamento. Estaba vacío de manera diferente, con un nuevo grado de vacío.
Había un teléfono ahí, al final de la mesa, conectándome con el mundo entero de la vida y la actividad, pero a quién podría llamar?
Sin embargo, pensé en alguien, busqué el teléfono, y lo marqué. Luego de tres timbres, una voz firme contestó:
“Residencia de la señora Sokolow.”
“Es el señor Partridge?”
“Sí, este es el señor Partridge.”
Le dije, “Este es el tipo que lo visitó hace un par de semanas, tratando de encontrar a Rachel Sokolow:”
Partridge esperó.
Dije, “Ishmael está muerto.”
Luego de una pausa: “Siento mucho escuchar eso.”
“Pudimos haberlo salvado.”
Partridge lo pensó por un momento. “Está seguro de que él nos lo hubiera permitido?”
No estaba seguro, y se lo dije.

No fue hasta que llevé el póster de Ishmael para que lo enmarcaran en una tienda, cuando descubrí que había un mensaje en ambos lados. Lo enmarqué de manera en que se pudieran ver ambos. El mensaje en un lado es el que había colocado Ishmael en la pared de su cuarto:


“CUANDO EL HOMBRE SE HAYA IDO, ¿HABRÁ ESPERANZA PARA EL GORILA?”


El mensaje del otro lado es:


“CUANDO EL GORILA SE HAYA IDO, ¿HABRÁ ESPERANZA PARA EL HOMBRE?”